D’Ale dependiente

River enfrentó en el estadio Monumental a su eterno rival y pese a ir ganando en la primera etapa no aguantó la diferencia a favor y perdió por 4 a 2. Este resultado lo aleja de la punta y deja muchas incógnitas de cara al jueves.

Torneo de primera división del fútbol argentino. La fecha 13 se disputaba y era la fecha que todos los hinchas miran cuando sale el fixture del campeonato doméstico. El partido ante Boca.

Pese a jugar la final de la Copa Argentina el jueves por la noche ante Rosario Central en Córdoba, la única chance para ingresar a la Libertadores del año que está por venir, el Muñeco Gallardo decidió poner lo mejor ante el eterno rival.

Las críticas con el diario del lunes siempre estarán. ¿Por qué paró éste equipo sabiendo el riesgo que se corre? ¿La Copa Argentina no es lo más importante? Lo cierto y único que se puede mencionar es que Napoleón se la jugó al todo y esta vez, pocas veces pasó, le salió mal.

El recibimiento al equipo en el Antonio Vespucio Liberti fue espectacular. La expectativa crecía en el estadio minuto a minuto y pese a ir perdiendo uno a cero el hincha acompañó al equipo en el mal momento y gracias a un golazo de Driussi, desde el centro del área fulminando el arco de Werner, y otro de Alario, River se iba al complemento con la ventaja en el marcador.

Andrés D’Alessandro jugó la primera etapa de manera brillante. El Millonario, como viene ocurriendo a menudo, dependió de él constantemente para darle claridad al juego que propuso La Banda.

En la etapa complementaria, los cambios llegaron y la salida de Mandrake significó una caída constante desde lo futbolístico para River. Lo cierto es que el Xeneize se hizo fuerte y apareció Tevez en dos oportunidades para luego Centurión cerrando el partido a favor de ellos.

La jugada a Gallardo le salió mal. Martínez, Driussi y Alario terminaron el partido problemas significativos en cuanto a lo físico. El plantel deberá repuntar rápido desde lo mental de cara al jueves ya que la clasificación a la Copa Libertadores de América sería un bálsamo de tranquilidad para la pretemporada que se viene.

Por: Juan Lagos

Son decisiones

River paró un equipo alternativo ante Independiente en Avellaneda y perdió 1 a 0. El Millonario piensa exclusivamente en la Copa Argentina y en el Superclásico del próximo domingo.

Marcelo Gallardo ya lo hizo una vez y fue ante otro conjunto de Avellaneda. En plena competencia, aquella vez peleando los primeros puestos, paró un equipo suplente ante Racing para guardar a los titulares ya que se jugaban los partidos ante Boca por la Copa Sudamericana 2014.

En esta oportunidad, luego de jugar el pasado jueves ante Gimnasia de La Plata por Copa Argentina, el Muñeco tomó la decisión de colocar 10 suplentes en el partido ante el Rojo –jugó Augusto Batalla, habitual titular- y así pensar más en lo que viene.

Son decisiones que se toman y que pueden salir bárbaro o te pueden salir mal. Uno lo puede ver desde el lado de que así se regalan puntos en el torneo (si River ganaba quedaba a cinco unidades de Estudiantes), pero también se puede observar lo que le pasó a Rosario Central.

El Canalla paró un equipo cargado de titulares ante Unión en Santa Fe y tuvo que hacer tres cambios forzados por molestias en sus figuras: Marco Ruben, Walter Montoya y Dylan Gissi. ¿Se imaginan si le pasaba algo así al Millo en la noche de ayer?

Lo cierto es que los pibes se mostraron para Gallardo y los hinchas. Pequeñas pinceladas del joven Moya que ilusionan, pasadas incansables de Olivera por la banda y destellos de confianza por parte de la dupla central que tuvo la difícil tarea de marcar a Denis y Vera.

River perdió 1 a 0 ante Independiente, con gol de Vera el verdugo de La Banda, y se aleja por la lucha en el campeonato. El próximo domingo se viene Boca Juniors en el Antonio Vespucio Liberti y Napoleón pondrá lo mejor y arriesgará ya que el 15 o 16 del corriente mes se jugará la final de la Copa Libertadores.

Distintas miradas, distintas opiniones. Eso es lo lindo del fútbol. Lo cierto es que las decisiones las toma Marcelo Gallardo, y generalmente le terminan saliendo bien. Son decisiones.

Por: Juan Lagos

Sana costumbre

El River de Marcelo Gallardo llegó a una nueva final y en ésta ocasión será por Copa Argentina ante Rosario Central con el principal objetivo de salir campeón para obtener el pase a la próxima Copa Libertadores de América.

Semifinal de la Copa Argentina 2016. River debía enfrentar al duro Gimnasia y Esgrima de La Plata que supo imponerse a rivales como Racing y San Lorenzo en octavos y cuartos de final respectivamente.

El partido en sus momentos previos estaba inmerso en una mezcla de ansiedad, por la importancia del duelo, y además el apoyo para Chapecoense, ese club de fútbol que vivió un trágico accidente aéreo antes de jugar la final de la Copa Sudamericana.

En las tribunas se vieron globos verdes, color distintivo del equipo brasilero, y además en la salida de los equipos se denotó en el pecho de cada camiseta un mensaje de apoyo sumado a una bandera mostrada por los capitanes de ambos planteles.

Ya a la hora de hablar del juego, el conjunto de Marcelo Gallardo salió desde el primer segundo del encuentro a comerse al Lobo. Fútbol vertiginoso, delanteros activos y cambios en el esquema que sorprendieron y le dieron juego en la faceta ofensiva al Millonario.

En el momento que River pasaba la mitad de la cancha para atacar a Gimnasia, D’Alessandro fue en todo momento al centro del campo de juego para hacer la clásica función de enganche, Nacho Fernández se corría algunos metros al costado derecho y luego Moreira con la tarea de pasar constantemente al ataque.

Pese a la enjundia con la cual el equipo de Napoleón buscaba el primer gol, la primera etapa de juego se acercaba a su fin y no se encontraba el ansiado tanto. Todo cambió cuando a los 40 minutos, tras un centro que no pudo conectar Lucas Alario en el primer palo, apareció Sebastián Driussi –el goleador del campeonato doméstico- para rematar de derecha y vencer las manos del arquero del Lobo.

La tranquilidad asomaba para los del Muñeco y la gente que copó San Juan, pero todavía quedaba más en aquella primera etapa, ya que tras una mala salida desde el fondo de Gimnasia, Gonzalo Martínez lanzó un centro preciso que cabeceó de manera brillante Lucas Alario –goleador de River en la Copa Argentina con 4 goles- para colocarla al segundo palo del arco rival. 2 a 0 era el resultado y tras un penal no cobrado a favor del rival terminó el primer tiempo.

Ya en la etapa complementaria, River se mostró sólido y continuó con vistas al ataque para no dejar despertar a Gimnasia. Los 45 minutos de la segunda parte pasaron sin pena ni gloria. Los ingresos de Iván Rossi, Rodrigo Mora y Camilo Mayada le dieron ese valor vital de energía que le faltaba por momentos al mediocampo del Millo y cerró una actuación excepcional.

Una nueva final para los de Napoleón que busca conquistar tierras locales este año para así el próximo poder apoderarse nuevamente de América. La final será ante Rosario Central, probablemente en Córdoba, y el pueblo Millonario espera otra actuación de fuste, esas que nos tienen mal acostumbrados y que nos encantan.

Por: Juan Lagos

Debut del campeón

El Millonario jugó ayer por la noche ante el humilde Atlas por los 32avos de la Copa Argentina y consiguió una contundente victoria por 3 a 0 aunque sigue fallando en varios aspectos del juego el equipo de Marcelo Gallardo.

River debutó en la competencia que es el actual campeón. Aquella final ante Rosario Central por 3 a 2 en Córdoba quedó en el pasado y se encara una nueva edición de la Copa Argentina.

Salta fue la locación que se eligió por parte de los directivos de la competencia y la provincia se tiñó de rojo y blanco para vivir una fiesta Riverplatense más.

El partido ante Atlas tuvo aspectos positivos en el primer tiempo. Buenas conexiones entre Enzo Pérez, Nacho Fernández y el Pity Martínez le permitieron al Millo desempeñar un juego prolijo por momentos.

El primer gol llegó a los 13 minutos tras una buena jugada del mediocampo que se conectó con Alario que se la bajó al Pity que se acomodó y la clavó en el ángulo de derecha.

El número 24, Enzo Pérez, junto a Jorge Moreira conformaron una buena dupla ofensiva en el segundo gol de La Banda con una doble pared que finalmente definió Nacho Fernández.

Ya en la etapa complementaria el equipo mermó en su nivel futbolístico y no encontró grandes momentos de juego, algo que molestó a Marcelo Gallardo.

El 3 a 0 arribó a Salta luego de un penal ejecutado por el Pity Martínez que definió al palo izquierdo del arco rival.

El Millo deberá aceitar la máquina para su principal objetivo, la Copa Libertadores de América. River tiene que mejorar a nivel futbolístico pero con Napoleón todo se puede conseguir y así será.

Por: Juan Lagos