Pasaporte al día

El Millonario jugó con un equipo suplente ante el Emelec y logró un empate que lo coloca en la próxima ronda de la Copa Libertadores. Ahora, le toca pensar en un objetivo más que interesante, ganarle a Boca en su cancha.

Marcelo Gallardo tomó la determinación que a algunos sorprendió, ya que la clasificación a octavos de final no estaba asegurada y se recibía al Emelec en el Monumental.

El técnico del Más Grande decidió colocar un equipo conformado por nueve suplentes, más Augusto Batalla y Lucas Martínez Quarta, frente a los ecuatorianos, pensando exclusivamente en el partido del domingo ante el clásico rival.

Pese a esta decisión del entrenador, el Monumental se vistió de fiesta, como siempre, y desplegó la fiesta que se vive partido a partido por el amor a la camiseta y además recordando a los jugadores que el domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar.

No es un grito como eran los de antes, en el cual se exigía con mucha confianza en la camiseta y no tanto en los jugadores de turno. Hoy, gracias al plantel y a Napoleón, se exige desde ambas veredas. Desde el amor por el manto sagrado y además por la confianza que se le tiene a este equipo ganador.

Hablando rápidamente del partido ante el Emelec, River no jugó bien, esa es la realidad. Cuando uno hace el repaso de futbolistas que salieron al campo de juego se encontró con apellidos como el de Mayada, Lollo (sí, jugó Luciano después de tanto tiempo), Olivera, Rossi, Domingo, Arzura, Auzqui y Larrondo, además ingresó Mina en la etapa complementaria.

No se podía exigir como se hace con el equipo titular que tantas satisfacciones nos da día a día, con esta formación lo único que se resaltó fue la seguridad de Martínez Quarta y la energía y voluntad colectiva que mostró otra vez Rodrigo Mora, el capitán del Millo en la noche de ayer.

Tras estar perdiendo 1 a 0, La Banda no se quedó y reaccionó rápidamente gracias a una buena jugada de Carlos Auzqui que fue derribado en el área rival. Rodrigo Mora agarró el balón, y pese al ingreso en ese momento al campo de Driussi y Alario, el charrúa ejecutó el penal a la perfección y puso el empate final que deja a River en octavos de final de la Copa Libertadores.

Ahora podemos pensar en vos, podemos empezar a vivir la semana del Superclásico luego de seguir dando muestras de grandeza por América, tenemos la posibilidad de acordarnos de los de la vereda de enfrente. Allá vamos de la mano de Napoleón.

Por: Juan Lagos

Identidad

El Millonario logró una victoria más que importante y llega con grandes expectativas al Superclásico después de superar a Temperley por 4 a 1 en el estadio Monumental.

Vigésimo tercera fecha del torneo de la primera división del fútbol argentino. La Banda ponía lo mejor para el partido que se venía, pensando exclusivamente en la posibilidad de estar más cerca del puntero y así llegar al Superclásico más que entonados.

Napoleón tomó la decisión de no relegar el torneo doméstico. River debía jugar ante Temperley en casa y pese a disputar el próximo miércoles el partido ante el Emelec por Copa Libertadores, el Millo iba con el mejor once inicial para acortar la brecha con el líder del torneo doméstico.

El encuentro ante el Gasolero no representaba facilidades como lo suelen hacer los equipos que pelean los puestos de abajo. Este Temperley era distinto, proponía pese a su condición y Gallardo lo sabía desde el comienzo.

Ya desde el pitazo inicial el partido se mostró trabado y con dificultades para el Millo que logró sobreponerse a un difícil rival con el primer gol del encuentro, al minuto 37 de la primera parte, gracias a una estupenda doble pared entre Lucas Alario y Rodrigo Mora, para que el Pipa defina y haga un verdadero pase a la red.

Luego, sorpresivamente, Temperley empató tras una distracción grosera antes de finalizar la primera etapa. Nada pudo hacer Augusto Batalla ante la gran definición del lateral derecho del Gasolero, Cristian Chimino.

En la parte complementaria, River salió a buscar el resultado ya que éste partido era de vital importancia para el futuro y logró imponerse gracias a los goles de Alario nuevamente, Driussi y por último Camilo Mayada, que ingresó en la segunda etapa.

El 4 a 1 decretó el buen momento del Millo que supo superar la adversidad y hacer que no se extrañe tanto a Nacho Fernández, que se lesionó en Ecuador en el encuentro por Copa Libertadores de la semana pasada. River llega afilado al Superclásico y buscará una victoria que lo ponga como un serio contendiente en las últimas fechas del torneo.

Por: Juan Lagos

Se gana la Batalla

River jugó en Ecuador y pese a arrancar con el resultado desfavorable sacó la famosa chapa de campeón y a puro carácter y entrega logró dar vuelta el resultado y llevarse los tres puntos ante el Emelec.

El Millonario cambia el chip del torneo doméstico a la Copa Libertadores. No falla, es de fiar, uno se sienta con el café o el vino (como cada uno elija) en el comedor de su casa sabiendo que éste equipo no te va a dejar preocupado, no te deja con ese sinsabor del poder dar más.

La costumbre cada vez se disfruta más. Ese sentimiento del saber que se están viviendo las buenas gracias al capitán del barco, ese Muñeco que sabe lo que quiere y hace que el hincha deposite su confianza plena en él.

Todo se reduce a un momento específico del partido, aquel mientras cada uno de nosotros se rompía la garganta con el primer grito de gol gracias a Jorge Moreira. El paraguayo clavó su primera anotación con el manto sagrado y apretó el puño, se abrazó a Sebastián Driussi y encaró para la mitad de la cancha. Sabiendo, sereno, confiando, que éste equipo no se achica en ninguna, la pucha disculpen, pero no sé cómo explicarlo sin sentir un orgullo que me hace acelerar el corazón.

El partido en si en Ecuador era una parada brava para el equipo de Napoleón. Desde el 2012 que no perdían en su cancha y se hacen sentir. Pese a todo esto, y que nos metan un gol al minuto de juego, River se recuperó con el gol de Moreira, no podía ser de otra manera, atropellando la pelota y pegándole así, hermoso.

Ya con el empate el Millo siguió jugando como sabe, quitando la presión del rival gracias a pases a un toque entre Rojas, Driussi y Fernández. En la etapa complementaria el conjunto de Napoleón continuó con el carácter que le permitió imponerse en el campo de juego y pese a pasar algunos sobresaltos contó con un iluminado Augusto Batalla.

Mayada por Nacho que salió con una molestia y Mora por el Pity. Los primeros dos cambios del entrenador dejaron en claro que no se iba a achicar aunque sea de visitante y trajo sus réditos. Un pelotazo largo de Batalla, la baja Alario, Mora la aguanta se la devuelve al Pipa, el nueve la abre para Camilo Mayada que va hasta el fondo le pega al arco y Dreer mete un manotazo increíble para tirar el balón al cielo nocturno pero no todo terminó ahí.

La pelota estuvo varios segundos en el aire y luego, tras un error del defensor del Emelec y la persistencia de Mora que estuvo más despierto asistió a Lucas Alario quien no dudó y la clavó al primer palo para poner el 2 a 1 a favor de River.

El Millonario continúa implacable en el plano internacional. Tres encuentros y sigue por la senda de las victorias que tanto placer le generan al fanático que cada vez se ilusiona más y más por una nueva Copa Libertadores. Vamos por más, mucho más.

Por: Juan Lagos

Despertar

El sueño en el cual millones de hinchas Riverplatenses estaban involucrados gracias a una mente brillante como la de Marcelo Gallardo e intérpretes como los futbolistas del Millo tuvo un tropiezo y dejó pasar una muy buena oportunidad.

Vigésimo primera fecha del torneo de primera división del fútbol argentino. River debía enfrentar a Sarmiento de Junín en el Monumental para seguir por la senda ganadora y así descontarle dos puntos al actual líder del torneo doméstico que había empatado su partido horas antes al encuentro de La Banda.

El Millonario salió al campo de juego con los mejores once que tiene en la actualidad para afrontar el partido ante Sarmiento. Aquellos jugadores que venían de una racha de siete partidos consecutivos sin conocer ni la derrota y tampoco empates.

Ya en el verde césped, los primeros minutos del equipo de Napoleón fueron nuevamente brillantes con Nacho Fernández como principal protagonista. River no pudo abrir el marcador pero en el juego pasó por arriba tanto físicamente como tácticamente a Sarmiento.

En la etapa complementaria, el juego de La Banda continuó por el buen camino y llegó al gol gracias al actual goleador del campeonato, Sebastián Driussi quién remató en una ocasión, logró capturar el rebote del mismo y definió al palo izquierdo del arquero de Sarmiento que nada pudo hacer.

Con la ventaja en el marcador, River se soltó y mostró gran fútbol pero la falta de eficacia, como explicó Gallardo en la conferencia de prensa post partido, hizo que el Millo desperdiciara infinidad de ocasiones de gol y el equipo visitante en un córner llegó al gol y se llevó un empate más que injusto.

El dicho “los goles que no se hacen en un arco…” se cumplió a rajatabla y dejó a River con ese sabor amargo en el cual se denotó que jugó bien pero no logró sellar la victoria luego de tantas ocasiones de gol a favor.

Ahora viene la Copa Libertadores. La Banda viajará a Ecuador para enfrentar al Emelec por la tercera fecha del torneo internacional. River renueva expectativas constantemente y todos los hinchas confiamos en Napoleón.

Por: Juan Lagos

Se acerca el campeón

El Millonario volvió a dar una muestra de carácter y se acercó al líder que cada vez siente más y más la presión de tener al multicampeón en sus espaldas.

Campeonato de primera división del fútbol doméstico. La fecha 20 tenía grandes partidos a disputar y River debía viajar a Victoria para enfrentar a Tigre.

La Banda venía de realizar un gran desgaste el pasado jueves ante el Melgar por la Copa Libertadores de América en la victoria por 4 a 2 ante el conjunto peruano en el Monumental.

Piernas cansadas, jugadores agotados tanto física y mentalmente, provocaban las máximas dudas en la cabeza de Napoleón y además en la del hincha. Todo sumado al descanso para Leonardo Ponzio en esta fecha tras el trajín de tantos encuentros seguidos.

Todos los titulares excepto a Nicolás Domingo, que reemplazó al León del mediocampo, fueron los responsables de encarar 90 minutos más para seguir de racha. Ya en el encuentro ante el Matador de Victoria se vió un buen River pero que se denotaba el cansancio acumulado.

El primer tiempo finalizó 0 a 0 con buenas chances para el Millo pero no se lograba encontrar a los goleadores para abrir el marcador. En la etapa complementaria, tras un grosero error de Galmarini, Sebastián Driussi aprovechó la distracción y la mandó a guardar.

El goleador del campeonato con 12 goles sigue mojando pese a no contar con tantas chances de cara al arco rival. Luego, ya con la ventaja en el marcador, River se replegó bien y movió las piezas que suele reemplazar. Palacios, Mora y Rossi ingresaron por Domingo, Nacho Fernández y Sebastián Driussi.

El uruguayo, Rodrigo Mora, ingresó una vez más de la mejor manera y anotó el segundo gol, tras una buena jugada del pibe Palacios, en la cual, le quedó el balón al Charrúa que no dudó y la clavó en el ángulo.

El partido finalizó 2 a 0 con una buena actuación del Millo pero que se vio comprometida y opacada por el cansancio físico acumulado en el equipo titular que ahora tendrá un margen de recuperación mayor.

River se puso a apenas 6 unidades del líder del torneo y se asoma cada vez más y más. El caballo de Troya está dispuesto a invadir cualquier impedimento para lograr una vez más una hazaña, y por qué no, arruinar a los de la vereda de enfrente.

Por: Juan Lagos

Pelear por todo, siempre

River ganó un partido más que difícil ante Quilmes y continúa con su racha ganadora desde aquel partido ante el DIM por Copa Libertadores. El Millo mete presión a los de arriba y pelea los dos frentes.

Decimonovena fecha del torneo de primera división del fútbol argentino. La Banda de Napoleón ponía lo mejor que tenía para que la orquesta toque una vez más con sus movimientos que cautivan y su fuerza a la hora de mantener sus ideales.

River debía enfrentar al Cervecero en el estadio Monumental con una lluvia torrencial que no frenó la pasión del hincha, ese que siempre está, el que nunca abandona, aquel que deja todo lo que tiene que hacer y se va a ver a River Plate.

El partido comenzó como terminó. El equipo de Gallardo no paró de atacar durante los 90 minutos y siempre buscó el arco rival pese a sufrir algunas contras aisladas que contuvo por un lado Jonatan Maidana que levantó el nivel y Augusto Batalla que cada vez está más firme en el arco del Más Grande.

Apariciones constantes de Nacho Fernández, Sebastián Driussi y Leonardo Ponzio, el león que se comió el mediocampo durante todo el encuentro. La primera etapa finalizó con un 0 a 0 que dejó ciertas dudas pero que no cuestionó ni por un segundo la idea futbolística que pregona Napoleón.

Ya en la etapa complementaria la pluma seguía escribiendo con la misma tinta. Buen fútbol, ataques incisivos, fallas en la definición. Todo cambió cuando Marcelo Gallardo decidió darle nuevamente la oportunidad a Rodrigo Mora que se comió la cancha y aprovechó al máximo la confianza otorgada por el técnico.

A los 72 minutos del partido, luego de una presión en el fondo del charrúa que la recuperó, tiró el centro al segundo palo, Sebastián Driussi la bajó y Alario definió para abrir el marcador.

Una vez que logró abrir el arco el Millo, no dudó y consiguió el segundo gol para calmar las aguas y así cerrar el partido. En el minuto 86 del encuentro, nuevamente Rodrigo Mora comandó una contra, se la pasó de manera brillante a Driussi por encima del rival más cercano, y Seba que tuvo el papel de asistidor de la noche le dio en bandeja el gol a Alario que lo único que tuvo que hacer es lo que mejor le sale, definir.

Por: Juan Lagos

Perdón por la deMora

El Millonario se llevó los tres puntos ante Godoy Cruz con un gran primer tiempo en lo colectivo y una etapa complementaria que contó con un Rodrigo Mora encendido.

Decimoctava fecha del torneo de primera división del fútbol argentino. River tuvo que viajar a Mendoza para enfrentar a Godoy Cruz y así tratar de prologar la racha de buen fútbol y victorias que acarreaba desde los encuentros ante el DIM por Copa Libertadores y luego contra Lanús y Belgrano por el torneo doméstico.

El estadio Malvinas Argentinas, justo en esta fecha, albergó a 10.000 almas del Millonario que coparon la tierra del buen vino para alentar a La Banda de Napoleón.

El partido comenzó trabado y con dos rivales que se estaban conociendo en el verde césped. Luego, River comenzó a aceitar la máquina y jugó alrededor de 30 minutos de excelso fútbol con el gol del Pipa Alario incluido con una gran definición del goleador tras un pase maravilloso del Pity Martínez.

Ya con la ventaja en el marcador, el Millo contó con más opciones de gol en los pies de Sebastián Driussi, tras una excelente jugada Riverplatense que finalizó mal el goleador del campeonato.

Luego, en la mismísima primera etapa, cuando River tenía todo para hacer el segundo gol, una distracción en el fondo y un error conceptual de Augusto Batalla a la hora del posicionamiento de sus manos cuando llegó el remate de Correa, provocaron el empate inmerecido del Tomba.

En la etapa complementaria River no jugó bien. Los circuitos de juego se cayeron en un abismo sin vuelta atrás y el Muñeco metió mano sorprendiendo a todos. Alonso y Mora por Alario y Driussi para revertir el empate y llevarse los tres puntos a casa.

Iván Alonso contó con una jugada de gol clarísima tras un centro del charrúa Mora, pero cabeceó mal y se lo notó falta de confianza en cada oportunidad para definir el encuentro ante Godoy Cruz.

A la inversa, el otro cambio ingresó cargado a 240 en potencia se llevó todo por delante y encima consiguió anotar el gol de la victoria luego de un año sin convertir con La Banda.

Rodrigo Mora entró a la cancha y se comió a todos los defensores del Tomba, como en el gol, que anticipó en un corner a favor en el primer palo y logró anotar el 2 a 1 final para traerse los tres puntos a Núñez.

River no jugó bien en Mendoza. Pequeñas lagunas mostradas en el primer tiempo dejan en claro que la idea y el equipo será éste pero que se deberá corregir en algunos aspectos. El Millonario ganó en la tierra del buen vino y sigue peleando en el torneo doméstico.

Por: Juan Lagos

Convicción

El Millonario se hizo fuerte de local y pese a la ausencia de Lucas Alario encontró el gol en dos oportunidades gracias a la excelencia de Rojas, la potencia de Driussi y la figura del Pity Martínez.

Decimoséptima fecha del torneo de la primera división del fútbol argentino. River debía enfrentar a Belgrano de Córdoba en el Monumental en una nueva fecha para acercarse a los puestos de elite y así asegurarse al menos la participación a la próxima Copa Libertadores de América.

La Banda venía de hacer un excelente partido ante Lanús, con un Pity Martínez encendido, y buscaba respaldar la imagen que había dado en el sur. El Monumental se vistió de fiesta y el Millo ganó una vez más.

De principio a fin el equipo de Marcelo Gallardo trató bien el balón, al menos eso buscó. Belgrano planteó un partido de contras rápidas y peligrosas pero Augusto Batalla estuvo una vez más firme y repleto de confianza.

River buscó por todos lados. Las pasadas desordenadas de Mayada, el buen posicionamiento de Rojas y Nacho Fernández, sumado al Pity y Driussi que se movía para todos lados, generaban desconcentraciones en el fondo Pirata.

El primer tiempo terminó 0 a 0, se perdió un gol increíble Iván Alonso, y la etapa complementaria comenzó con todo. Pese al mal estado del campo de juego, el Millo arrancó tocando desde el pitazo del árbitro y luego de doce toques y un centro exquisito de Ariel Rojas, Sebastián Driussi definió fuerte contra un palo y rebotó en la espalda del arquero para así quebrar el cero en el resultado.

Luego de la ventaja, River trató pero no encontró su juego y sorprendió Belgrano con un jugadón de Lema –el 2 del Pirata- quien pasó al ataque y nadie lo siguió, lo que provocó la furia de Marcelo Gallardo.

Ya con el empate en el marcador, el Millo volvió al ruedo y gracias a una muy buena jugada de Milton Casco por su banda, llegando hasta el área rival y asistiendo al Pity Martínez, quien cruzó el remate y así puso en ventaja al equipo de Napoleón.

El 2 a 1 le traía tranquilidad a La Banda pero no pudo definirlo ya que Tomás Andrade se perdió el gol más fácil de la historia, tras definir mal abajo del arco. Luego, el pibe, se mostró muy triste cuando finalizó el partido y Gallardo le dio su apoyo, al igual que el resto de los hinchas.

River sigue sumando y consolidando su buen momento. Logró una victoria apretada ante Belgrano desde los números pero que mereció ganar ampliamente en los 90 minutos. La próxima fecha se visitará al Tomba y con público Riverplatense. A copar Mendoza.

Por: Juan Lagos

Invadir y conquistar

El Millonario copó en todos los sentidos la cancha de Lanús. La gente llenó la tribuna y el equipo de Napoleón ganó una batalla que reaviva la llama de, por qué no, pelear el campeonato local.

Decimoséptima fecha del torneo de primera división del fútbol argentino. El barco del Muñeco Gallardo no lograba zarpar en el campeonato doméstico y se necesitaba un envión anímico para que las velas se desplegaran y así comenzar a acechar a los que están arriba.

La visita al Sur de la Provincia de Buenos Aires luego de la hazaña en Colombia ante el DIM en el debut por la Copa Libertadores, marcaba el rumbo de River en el campeonato doméstico. Definir si se peleaba la punta, o llegar a los primeros cuatro puestos para asegurar la participación a la Libertadores del año que viene.

El partido ante Lanús fue un verdadero encuentro de equipos que buscan constantemente el buen fútbol. Claridad y velocidad en los pases y un desgaste físico enorme tuvo que hacer La Banda para ganar el encuentro. El Pity Martínez, la figura en el día de ayer, se lució jugando por el costado derecho del campo de juego y hace considerar a más de uno con la posición en la que debe estar el 10 de River a partir de ahora.

Luego Ariel Rojas, que marcó el primer gol oficial después de su paso por México con la camiseta del Millo, hizo el trabajo que estamos acostumbrados a hacer, el laburo sucio ese que no se ve pero que sin él se cae a pedazos el resto.

Otro de los pilares fundamentales en la noche del martes fue Jonatan Maidana que fue una verdadera muralla y combatió todo el partido ante cualquier ataque del Granate, bien Jony.

River cerró un partido redondo, en el cual hubo fricción, buen juego y se destacó por el trabajo en equipo y destellos individuales. A ocho puntos del primero de la tabla y el barco de Napoleón desplegó las velas y buscará ante el Pirata, conquistar una batalla más en la lucha por el campeonato.

Por: Juan Lagos

La casa está en orden

Los equipos argentinos tuvieron un esquivo debut en la Libertadores actual. Cero victorias hasta que llegó el jefe, el emperador, el nuevo rey quién se plantó en Colombia y ganó por 3 a 1 ante Deportivo Independiente de Medellín.

Millonario querido, me llenas de ilusiones el corazón, haces que mis lagrimales se humecten cada noche de Copa Libertadores. La crítica viene por el flojo rendimiento en el torneo doméstico y esta cara que tenés para el plano internacional, sinceramente, con actuaciones como las de ayer a la noche mi único pensamiento es “LA COPA LIBERTADORES ES MI OBSECIÓN” mientras golpeo la mesa del comedor mediante agite violento de cabeza a la nada misma.

Difícil contener la emoción que me producen las duplas Maidana-Quarta; Nacho-Rojas y Driussi-Alario. No sé que tienen que parecen que están destinados a ser los que comanden el barco de Napoleón por aguas tranquilas y repletas de confianza.

Difícil no entusiasmarse con el partido que se jugó. River pisó el Atanasio Girardot y bajo una catarata de agua disputó los primeros 25 minutos de juego como se pudo. Luego de la suspensión momentánea del árbitro por la cantidad de agua acumulada en el césped, el Millo copó la parada y comenzó el festival.

Una jugada de Nacho que recorrió 30 metros del campo de juego con el balón dominado y luego tiró el pase filtrado, locura total, y el penal a Alario, quien se encargó de ejecutar el goleador de siempre. Si hablamos de killers, tenemos que mencionar a Sebastián Driussi, quien pocos minutos después de abrir el marcador con el gol del Pipa, recibió un regalito del arquero para mojar y así poner el 2 a 0 parcial.

Luego vendría la frutilla del postre. Ese gol que emociona por ser un pibe del club, que está en su mejor momento y que se gana la confianza del Muñeco y de todos los hinchas. Lucas Martínez Quarta recibió una pelota bombeada luego de un despeje defectuoso y la empalmó de derecha para clavarla en donde las arañas tejen sus telarañas. Inmediatamente, el pibe se acordó de su hijo y se acercó a la cámara en el festejo y dijo “Te amo hijo”. ¡Sos gigante Lucas!

Ya con el 3 a 0 a favor, River se dedicó a tocar de punta a punta el balón haciendo correr a los colombianos para cualquier parte. El once de Napoleón realizó un gran desgaste y los cambios llegaron: Alonso, Auzqui y Mayada por Alario, Moreira y Nacho.

Sobre el final, un penal inventado por el árbitro para apaciguar a la hinchada local, fue el descuento del DIM que no le alcanzó. Volvió el rey de América, volvió el juego que nos entusiasma, volvió Napoleón con un barco nuevo, con intérpretes renovados y con una ilusión que crece en todos los corazones de los hinchas Riverplatenses que están con el pecho inflado.

Por: Juan Lagos