Batalla hasta el final

El equipo de Marcelo Gallardo tuvo un amistoso ríspido por momentos ante San Martín de San Juan pero una vez más sacó a relucir la entrega y sacrificio para empatar el partido y luego ganar por penales.

Un amistoso más para el elenco Riverplatense. Esta vez, en San Juan ante San Martín ante un marco de público excepcional por parte del hincha Millonario en el estadio Bicentenario.

En la previa del partido se presentaron varios condimentos que se dieron con preocupación y alegría para La Banda. En la parte positiva se pudo ver a Ariel Rojas nuevamente con el Manto Sagrado y además se denotó a un Nacho Fernández participativo por el costado derecho del campo de juego y un Lucas Martínez Quarta cada vez más participativo y comandante de la primera línea.

El partido en sí ante San Martín fue flojo en todos los sentidos. En el marco se vio a un público local irrespetuoso con River ya que tiró petardos a Augusto Batalla antes que empezara el encuentro. Luego ya en lo futbolístico se puede decir poco y nada por la falta de juego que demostraron ambos equipos.

El primer tiempo pasó sin pena ni gloria, con pequeños estiletazos de buena conexión Nacho Fernández-Rojas. La única llegada del rival, tras otra grosera distracción/torpeza de Arturo Mina, terminó en gol tras una buena definición de Dening.

Ya en la etapa complementaria, River avanzó en el campo de juego y se vieron los mejores minutos de Ariel Rojas tras su retorno con buenas paredes y pases con Nacho Fernández y Leonardo Ponzio quien se comió la mitad de la cancha.

La expulsión del nueve rival, tras un codazo grotesco ante Arturo Mina, ayudó a la poca elaboración de juego que venía gestando el equipo de Napoleón. Dos cambios al instante por parte de La Banda con el ingreso de Larrondo y Palacios, que jugó muy bien los minutos que tuvo en el día de ayer, que le dieron más intensidad ofensiva pero poca eficacia en el arco rival.

Cuando todo parecía terminar a favor del Verdinegro, apareció Nacho Fernández con una pared con Palacios para luego tocar al medio y así Rodrigo Mora ponía el empate a pocos minutos de terminar el encuentro.

Ya en la tanda de penales, Augusto Batalla se lució atajando dos tiros mientras que los futbolistas de River convirtieron todos los que ejecutaron (Nacho Fernández, Ponzio, Larrondo y Mora).

El River de Gallardo debe mejorar desde su funcionamiento ya que cada vez se acerca más y más el comienzo de la ansiada Copa Libertadores de América. El hincha Millonario quiere conquistar el continente y viajar a Abu Dhabi, pero para lograrlo, se tendrán que afinar todos los engranajes de la máquina de Napoleón.

Por: Juan Lagos

Pálida imagen

River jugó en el día de ayer ante Lanús por la Supercopa Argentina y cayó por 3 a 0 ante el Granate. Poco juego, falta de un nueve y errores defensivos graves, el Millo debe mejorar en todo aspecto.

El partido ante el equipo de Almirón, aquel Lanús que dejó una gran impresión en el último torneo doméstico, llegaba con algunas bajas de renombre y dudas en cuanta al planteamiento a realizar.

Por su parte, el once de Marcelo Gallardo tenía algunas variantes (como por ejemplo la vuelta de Casco, la confianza a Martínez Quarta y la titularidad de Rodrigo Mora por lesión de Lucas Alario) y dejaba incógnitas futbolísticas principalmente, para el hincha que vivía una nueva final para La Banda.

El partido en La Plata tenía a un River favorito por su nombre, su carácter para jugar las finales y además por su impronta en cuanto al juego. El inicio del encuentro dejó en claro ambos planeamientos. Por su parte, el elenco Riverplatense salió a jugar en campo rival proponiendo fútbol, entrega y peligro para el arco rival. Mientras que Lanús marcó un juego de contra, con puntas veloces y un nueve de área que quería vengarse de aquel club que le cerró las puertas rápidamente por escasez de habilidades propias.

Ya en el comienzo del partido se vio un elenco Millonario furibundo y perspicaz. Vivo para la marca, presionando en momentos claves e incomodando al equipo del sur. Todo parecía indicar una buena final para La Banda.

La primera parte no pasó sin sobresaltos, exceptuando a Germán Delfino y sus ganas de cobrar un penal en contra del equipo de Napoleón (que luego cumpliría en el final del encuentro).

River luego de una ráfaga de buenas intenciones cayó en un pozo que contenía falta de fútbol, desorden y poca marcar. Lanús golpeó en la segunda etapa y el Millo no encontró ninguna respuesta para el marcador desfavorable.

Tanto el Pity Martínez, y su falta de carácter y voluntad colectiva, como el poco fútbol mostrado, indicaron una imposible remontada por parte de La Banda. Intentos aislados de Nacho Fernández, la figura del partido, como de Carlos Auzqui en su debut no fueron suficientes para lograr un posible empate.

El partido finalizó 3 a 0 a favor de Lanús, que jugó y cumplió  el esquema y la idea planeada por Almirón a más no poder. River pagó caro sus errores y la falta de eficacia, claro al no contar con Lucas Alario se evidencia la falta de generación de juego que no supo demostrar en los 90 minutos el elenco Riverplatense.

Tanto el plantel como Marcelo Gallardo deberán repuntar y salir a flote para la Copa Libertadores de América, el gran sueño de todos. River debe mejorar y demostrar estar a la altura de la competencia más importante del continente. Refuerzos deberán llegar y se deberá mejorar.

Por: Juan Lagos

Dar y no recibir

En el día de ayer River jugó el primero de los dos partidos a disputar en Mar del Plata. El rival fue Aldosivi y ganó el local por 3 a 1 con un juego poco vistoso mostrad por parte de los pibes del Millonario.

Antes de comenzar, vale la pena aclarar para los mal intencionados, que éste artículo no hace referencia a la carencia en habilidad, técnica o talento por parte de los juveniles, sino principalmente, de la falta de refuerzos para el corriente año que tendrá varias competiciones y más que importantes para el equipo de Napoleón.

La crítica es siempre constructiva mientras no deje puntos en los cuales se dude de la credibilidad con la cual se apunta demostrar las ideas que el autor expone. Por éste motivo los hechos fácticos de la cuestión, nos ayudan a ser más claros a la hora de hablar de nuestro Millonario.

El 2017 arrancó muy bien. La continuidad de Marcelo Daniel Gallardo le daba a todo hincha la capacidad de volver a respirar por medios propios y no artificiales. Luego de la excelente noticia además venía un componente inevitable por el cual se centraba la presencia de Napoleón por los pasillos del Monumental: armar un plantel competitivo para volver a ser los dueños de América.

Hasta ese momento parecía todo encaminado pero los problemas comenzaron: pese al buen debut por la Florida Cup, River no mostró un gran juego y cayó ante San Pablo y Vasco Da Gama los dos encuentros restantes. La gira en Estados Unidos finalizó con dos pequeñas molestias como las de Alonso y Driussi y una lesión grave por parte de Denis Rodríguez que se perderá de 6 a 8 meses del calendario deportivo.

Además de las dificultades presentadas, Walter Montoya (novela del verano) no trató nunca de inclinar la balanza para jugar la Copa con el Millo y la dirigencia de Central se dedicó a mentir y manipular la información para confundir al pobre jugador que terminará de club en club por no encontrar la estabilidad que ofrecía el equipo del Muñeco.

La realidad del día de hoy marca que el equipo suplente que tiene a su disposición Marcelo Gallardo no representa la gratitud que debería al ser el técnico más importante de la historia de River junto a Ángel Labruna y Ramón Díaz (recordemos que el Pelado se fue por la falta de refuerzos al ganar dos títulos. Hecho que quedó tapado gracias a Marcelo).

Ya a la hora de encarar el análisis del partido de ayer ante Aldosivi, caerle a los más pibes sería pecar de ingenuo, de irrespetuoso y de energúmeno. Los primeros 45 minutos de juego tuvo a un River participativo con muchas ganas y entrega. Además se vieron pequeños destellos de Quarta y Montiel en la primera línea, en el mediocampo el doble caño de Moya, sublime, y el liderazgo de Rodrigo Mora que estuvo siempre participativo pese a ser un amistoso de las características mencionadas.

A la hora de hablar de los veteranos, y de la ambivalencia que tiene el fútbol argentino y los hinchas tan peculiares, Bologna no tuvo una buena actuación y se pide a Batalla de nuevo, a ponerse de acuerdo por favor. Ya hablando de la zona del mediocampo, hoy nos despertamos pensando “Gracias Ponzio por renovar y terminar tu carrera en el mediocampo de River”. Nicolás Domingo, que demuestra su amor por el club en cada entrevista realizada y demás, no está a la altura y la exigencia que siempre a demostrado Gallardo, una lástima por el volante central que volvió al Millo para consolidarse pero que definitivamente no podrá hacerlo.

El 3 a 1 ante el Tiburón dejó la cancha marcada. Por suerte se tiene un equipo titular que genera ilusiones basadas en nombres e individualidades intratables. La esperanza de ganarle a Boca, porque siempre se le debe ganar a los primos, radica en la mente maestra que sigue estoico en la lucha por mantener al Millonario en los primeros puestos del mundo futbolístico. Gracias Gallardo, siempre gracias por estar. La mayoría se habría ido al ver todo lo que está pasando, con la falta de seriedad que representa el fútbol doméstico, con los pocos refuerzos que llegan y el calendario peculiar a nivel sudamericano. ¡GRACIAS MUÑECO!

Por: Juan Lagos

¡Fuerza pibe!

River jugó en el día de ayer el segundo partido correspondiente a la Florida Cup y pese a tener muchos suplentes en la mayor parte del tiempo del encuentro, empató 0 a 0 con un gran Bologna, acompañado por Denis Rodríguez que se lesionó y preocupa.

Suplentes que demostraron valía ante un rival temido en todo América. Así se vio a River que a pesar de jugar mal durante prácticamente todo el primer tiempo y gracias a las salvadas de Enrique Bologna, el Millonario supo establecer el cero en su arco.

Las dificultades a la hora de organizar una defensa inexperta y con poca coordinación en el transcurso del tiempo, obligó al arquero a ser figura y a Marcelo Gallardo cambiar el esquema en la segunda etapa.

El equipo brasilero comenzó muy bien con una oportunidad de oro ya que Medina derribó en el área a un jugador del San Pablo y el árbitro cobró penal. El guardametas de River le tapó el remate cruzado a la figura peruana Cuevas y mantuvo el cero apenas comenzado el partido.

El juego que mostró River preocupa al hincha pero a la vez se toma con pinzas. Un amistoso que se encuentra en el medio de la pretemporada, suplentes siendo a prueba y además un nuevo esquema que trata de agregar a la carpeta de cualidades por parte de Napoleón.

Los destellos más importantes por los cuales se vieron buenas jugadas por parte de La Banda fueron gracias a un incisivo Camilo Mayada por el costado derecho del campo de juego y Denis Rodríguez en el mediocampo siendo una opción constante en el ataque.

Un cero a cero que parecía no romperse durante los 90 minutos de juego ya daba una mala espina al hincha que vivió el partido como siempre, con la pasión característica del fanático Riverplatense.

Lamentablemente la mala espina por el resultado no iba a ser lo más importante ya que en los primeros minutos Iván Alonso se retiró del campo de juego por una fuerte molestia y luego, ya en la etapa complementaria, Denis Rodríguez salió llorando de la cancha y la noticia sería la peor: De seis a ocho meses de recuperación para el volante ofensivo de La Banda.

Al terminar el partido a cero, los penales tocaron la puerta y Beto perdió la magia ya que no adivinó ningún remate de los jugadores del San Pablo y lamentablemente para Moya en el octavo penal para el Millo sentenció el partido a favor de los brasileros ya que remató muy mal y el arquero pudo retener el balón.

El próximo partido será el domingo a las 17:15 horas ante el Vasco Da Gama pero la mirada del hincha no estará depositada precisamente ahí, sino en los estudios que confirmen la lesión de Rodríguez y además el movimiento del mercado de pases ya que Gallardo avisó que se tendrá que buscar un reemplazante por Denis. ¡Fuerza pibe!

Por: Juan Lagos

Ni se presenten

River logró imponerse ante el clásico rival por 2 a 0 con un buen juego colectivo y además con la garra y corazón que distingue a los referentes de este plantel. El Millonario estuvo cómodo y ganó con autoridad.

El partido que todos esperan ver en el verano. Las dos tribunas colmadas tanto como la de La Banda como la de los primos. La pasión de las dos hinchadas que tanto añoramos hace que el partido amistoso, para tomar ritmo, se convierta en la tercera guerra mundial.

Un encuentro apretado. Así se vivió. La histeria por parte del banco azul y amarillo colmó la paciencia de propios y extraños, siempre igual los mellizos. En el campo de juego se pudo ver un River más participativo, comprometido y voraz.

Los primeros 45 minutos pasaron sin pena ni gloria. Pocas oportunidades de gol creadas por ambos equipos, muchas faltas y juego cortado. Lo único a resaltar fue simplemente el color de las tribunas y la pasión de la banda millonaria que copó Mar del Plata.

Ya en la etapa complementaria se vio lo que todos querían. El 4-4-2 que propuso Marcelo Gallardo empezó a funcionar y a provocar fallas en el fondo de Boca, y gracias a esta profundidad se llegó a la mano insólita de Insaurralde tras un robo impecable de Driussi por el costado y un pase de cachetada para el Pity Martínez que generó el penal.

El goleador del torneo doméstico, Sebastián Driussi, ejecutó el penal y marcó el primer gol del partido que fue un punto de quiebre en el encuentro.

La participación de Rodrigo Mora en el partido, por la ausencia inesperada de Lucas Alario que fue resguardado para el encuentro del próximo sábado, fue una solución para el Millo ya que el Charrúa dejó todo y fue una de las figuras de la cancha.

Siete minutos más tarde a la jugada del primer gol, tras un excelente centro llegó Arturo el rey Mina para cabecear y vencer las manos de Werner que nada pudo hacer. El ecuatoriano metió un frentazo fulminante que decretó el 2 a 0 que iba a ser final a favor de La Banda.

El resultado denotaba la clara superioridad por parte del Millo, el juego colectivo del equipo de Napoleón vapuleó cualquier esperanza de los jugadores rivales que no se les ocurrió mejor idea que pegar patadas y descontrolar el partido. Driussi bancó la parada, vio la roja, pero se lo aplaudió por defender a uno de los suyos y así finalizó el partido.

River se prepara para la final del próximo sábado. El equipo cada vez se entiende más y más y falta la presencia de Lucas Alario, el goleador de las finales que siempre aporta su cuota. El Millonario le ganó una vez más a Boca, nos encontraremos en otra ocasión, y te ganaremos de nuevo.

Por: Juan Lagos

Embajadores del gol

El Millonario jugó su primer partido oficial de pretemporada, correspondiente a la Florida Cup, y ganó por 1 a 0 ante Millonarios. Cambio de sistema, prueba de jugadores y goleadores que siguen de racha.

River volvió al ruedo y lo hizo bajo el marco de la Florida Cup que se encuentra disputándose en Estados Unidos. La pretemporada en Orlando ya es una costumbre de éste equipo Riverplatense y esta vez contó con la participación en la competencia anteriormente mencionada que tiene equipos de América jugándola.

La Banda enfrentó en el día de ayer a Millonarios de Colombia en el primer encuentro del torneo para el equipo de Marcelo Gallardo. Previo a éste partido, el conjunto de Napoleón había disputado un amistoso ante Chivas USA y ganó 6 a 0.

El partido ante el equipo conducido por Miguel Ángel Russo comenzó de la mejor manera ya que River golpeó primero gracias a una excelente jugada de la dupla delantera que sigue siendo imparable. Alario recibió la pelota en el mediocampo y luego de meter un lindo caño se la pasó a Driussi que aguantó la marca y lanzó el pase al Pipa que quedó mano a mano con el arquero. Pie abierto, segundo palo y golazo para La Banda.

Ya con la ventaja en el marcador el equipo cafetero salió al ataque y evidenció la prueba a fuego para la línea de tres, que generalmente utiliza en las pretemporadas el Muñeco. Pese al buen partido de Luis Olivera y Jorge Moreira por las bandas, River sufrió ataques claros por los costados y tuvo que aparecer el muro Maidana y Augusto Batalla dando la seguridad que venía mostrando hasta los partidos desafortunados ante Boca y Central.

Pese a las dificultades en el fondo y la poca participación de Nacho Fernández y el Pity Martínez en el ataque River fue más que Millonarios en la primera etapa gracias a la claridad ofensiva que mostraron Sebastián Driussi y Lucas Alario. La perla del primer tiempo fue el doble caño que realizó el Gordo Driussi que deleitó a propios y extraños. ¡Que viva el fútbol Seba!

En la etapa complementaria River salió con los mismo once pero eso duró poco ya que a los 55 minutos realizó ocho modificaciones para darle rodaje a los suplentes. Entre ellos ingresaron Camilo Mayada y Denis Rodríguez que lo hicieron de excelente manera.

River jugó su primer amistoso oficial y ganó por 1 a 0. Cambio de sistema (3-4-1-2) que señaló las dificultades en el fondo pero que se retocará de cara a lo que viene. ¿Por qué no cambiar? Gallardo ya demostró su fortaleza mental para soportar la presión que conlleva esto. En Napoleón confiamos todos y vamos por mucho más.

Por: Juan Lagos

No perder el rumbo

River jugó el último partido del año ante Olimpo en Bahía Blanca y se pudo traer una victoria que mantiene al Millo a nueve puntos de la cima. Lo único que le preocupa al hinca hoy en día y es la continuidad de Marcelo Gallardo como entrenador del Más Grande.

Fecha número 14 del campeonato de primera división del fútbol argentino. River debía enfrentar a Olimpo de visitante luego de jugar la final de la Copa Argentina, disputada el pasado jueves, ante Rosario Central.

Para dicho encuentro, el director técnico de La Banda dispuso el descanso de cuatro jugadores que venían con una gran actividad en el semestre como lo son: Augusto Batalla, Arturo Mina, Leonardo Ponzio y Andrés D’Alessandro (que volverá al Inter de Porto Alegre).

A la hora de hablar del partido en si, el Millo se mostró suelto desde el comienzo con grandes jugadas que ilusionaron a los «neutrales» que coparon Bahía. Juego asociado, paredes constantes y dos jugadores con participación constante en el juego: Sebastián Driussi y Nacho Fernández.

La suerte no estuvo del lado Riverplatense, ya que a los siete minutos llegó el gol del local tras un error defensivo por parte de los de Napoleón. Luego de la jugada que abrió el marcador, el Millo continuó con su juego fluido pero sin la suerte para anotar el empate.

El primer tiempo parecía finalizar con la victoria parcial de Olimpo. Un tiro en el travesaño por parte del Pity Martínez, indicaba que La Banda no tenía esa cuota necesaria de buena suerte para dar vuelta el encuentro. Todo cambió cuando apareció Rodrigo Mora por el costado derecho del campo de juego para luego tirar un centro rasante para que Lucas Alario por el segundo palo decretara el empate.

Ya en el complemento, con el partido empatado y River jugando bien pese a estar con algunos suplentes en el once inicial, el Millo continuó por la senda de buen fútbol. Pases en cortada, Driussi participativo en la gestación desde el mediocampo y laterales que no temían avanzar en el campo de juego.

Grandes jugadas se vieron por parte del elenco del Muñeco pero faltaba la estocada final. Esto llegó gracias a un brillante pase de Nacho para Alario que controló y remató pero Nereo Champagne tapó el disparo y el rebote lo tomó Camilo Mayada que recibió una dura infracción dentro del área. El penal lo ejecutó el goleador del campeonato, sí Driussi ejecutó el remate desde los doce pasos, y así puso el 2 a 1 definitivo para el equipo de Gallardo.

La victoria dejó a River a nueve puntos de la cima y un futuro repleto de competencias para el Millo. La gran pregunta de todos los hinchas de River es la continuidad de Marcelo Gallardo, quien el pasado jueves la puso en duda. Lo cierto es que sin Napoleón al mando, el fanático se sentiría perdido. River necesita de Gallardo para continuar con los éxitos. Quedate Marcelo, quedate Campeón.

Por: Juan Lagos

Los Guerreros

River logró lo que se propuso a principios del corriente semestre y le ganó a Rosario Central por 4 a 3 la final de la Copa Argentina. De esta manera, el pasaporte recibirá nuevos sellos y el público Millonario copará América nuevamente.

La Recopa Sudamericana ante Independiente de Santa Fe y luego la obtención de la Copa Argentina eran las metas del plantel desde el principio del semestre. Ya con las botas al lado del árbol de navidad podemos decir que el plantel una vez más demostró la autoridad, confianza y fortaleza mental para conseguir los objetivos.

En la noche de ayer el partido tenía condimentos esenciales del fútbol argentino. Desde la dura derrota antel el clásico rival hasta ayer fue una crítica constante para el equipo de Napoleón e incluso se discutieron las decisiones del entrenador en el torneo doméstico, hasta la final de la Copa que definía el futuro de River en el 2017.

El partido ante Rosario Central se anteponía lleno de conceptos. Buen fútbol, garra y mentalidad ganadora en ambos lados. La cancha del Mario Alberto Kempes le jugó una mala pasada a los equipos, un papelón el campo de juego del estadio cordobés, y la entrega salió a la luz para ganar el partido.

Ya a la hora de hablar del juego en si mismo, River golpeó primero gracias a Lucas Alario que anotó el gol que abría el marcador del encuentro. Ya con la ventaja en el marcador los goles de Central complicaron las aspiraciones del Millo, Musto y Marco Ruben ponían en ventaja al equipo del Chacho. Sobre el final del primer tiempo, otro penal para River y el Pipa facturó nuevamente.

El empate en el entretiempo marcaba el termómetro en las tribunas como los que vivieron el partido desde la televisión. El ritmo cardíaco del hincha definitivamente era alto, palpitando el segundo tiempo y pidiendo únicamente que Batalla encuentre la confianza que había perdido.

El complemento no arrancó de la mejor manera ya que el conjunto rosarino anotó el tercer gol gracias a un Marco Ruben intratable y otro error de Batalla que se encontró perdido en los noventa minutos de juego, salvando un remate sobre el final de Lo Celso.

La decepción del público por el poco fútbol que se vio se cargaba de energía gracias al empuje de ambos equipos que desplegaron una verdadera batalla en el campo de juego, leal, no como otros. El River de Gallardo al no encontrar su juego, por un pésimo estado del campo de juego, cambió e ingresó Mora y Alonso por Martínez y D’Alessandro.

El pronóstico indicó centros constantes y mucho coraje para romper la línea defensiva del Central de Coudet. Iván Alonso ingresó de manera brillante y asistió a Lucas Alario en el empate 3 a 3 y luego convirtió el gol clave para poner la ventaja definitiva en el marcador.

River ganó una nueva final. El equipo de Gallardo salió a flote cuando nadie lo pensó. Rosario Central le marcó tres goles y le dio vuelta el resultado dos veces, algo que a cualquier plantel del fútbol argentino derrumbaría en tristeza y desazón.

A el Millonario de Napoleón se lo golpea cuando esta distraido pero en las finales siempres esta, ahora a sacar el pasaporte que esta al día y listo para usar. Gracias Marcelo Daniel Gallardo por la fortaleza mental que te caracteriza y te mantiene en el cargo. No te vayas nunca.

Por: Juan Lagos

D’Ale dependiente

River enfrentó en el estadio Monumental a su eterno rival y pese a ir ganando en la primera etapa no aguantó la diferencia a favor y perdió por 4 a 2. Este resultado lo aleja de la punta y deja muchas incógnitas de cara al jueves.

Torneo de primera división del fútbol argentino. La fecha 13 se disputaba y era la fecha que todos los hinchas miran cuando sale el fixture del campeonato doméstico. El partido ante Boca.

Pese a jugar la final de la Copa Argentina el jueves por la noche ante Rosario Central en Córdoba, la única chance para ingresar a la Libertadores del año que está por venir, el Muñeco Gallardo decidió poner lo mejor ante el eterno rival.

Las críticas con el diario del lunes siempre estarán. ¿Por qué paró éste equipo sabiendo el riesgo que se corre? ¿La Copa Argentina no es lo más importante? Lo cierto y único que se puede mencionar es que Napoleón se la jugó al todo y esta vez, pocas veces pasó, le salió mal.

El recibimiento al equipo en el Antonio Vespucio Liberti fue espectacular. La expectativa crecía en el estadio minuto a minuto y pese a ir perdiendo uno a cero el hincha acompañó al equipo en el mal momento y gracias a un golazo de Driussi, desde el centro del área fulminando el arco de Werner, y otro de Alario, River se iba al complemento con la ventaja en el marcador.

Andrés D’Alessandro jugó la primera etapa de manera brillante. El Millonario, como viene ocurriendo a menudo, dependió de él constantemente para darle claridad al juego que propuso La Banda.

En la etapa complementaria, los cambios llegaron y la salida de Mandrake significó una caída constante desde lo futbolístico para River. Lo cierto es que el Xeneize se hizo fuerte y apareció Tevez en dos oportunidades para luego Centurión cerrando el partido a favor de ellos.

La jugada a Gallardo le salió mal. Martínez, Driussi y Alario terminaron el partido problemas significativos en cuanto a lo físico. El plantel deberá repuntar rápido desde lo mental de cara al jueves ya que la clasificación a la Copa Libertadores de América sería un bálsamo de tranquilidad para la pretemporada que se viene.

Por: Juan Lagos

Son decisiones

River paró un equipo alternativo ante Independiente en Avellaneda y perdió 1 a 0. El Millonario piensa exclusivamente en la Copa Argentina y en el Superclásico del próximo domingo.

Marcelo Gallardo ya lo hizo una vez y fue ante otro conjunto de Avellaneda. En plena competencia, aquella vez peleando los primeros puestos, paró un equipo suplente ante Racing para guardar a los titulares ya que se jugaban los partidos ante Boca por la Copa Sudamericana 2014.

En esta oportunidad, luego de jugar el pasado jueves ante Gimnasia de La Plata por Copa Argentina, el Muñeco tomó la decisión de colocar 10 suplentes en el partido ante el Rojo –jugó Augusto Batalla, habitual titular- y así pensar más en lo que viene.

Son decisiones que se toman y que pueden salir bárbaro o te pueden salir mal. Uno lo puede ver desde el lado de que así se regalan puntos en el torneo (si River ganaba quedaba a cinco unidades de Estudiantes), pero también se puede observar lo que le pasó a Rosario Central.

El Canalla paró un equipo cargado de titulares ante Unión en Santa Fe y tuvo que hacer tres cambios forzados por molestias en sus figuras: Marco Ruben, Walter Montoya y Dylan Gissi. ¿Se imaginan si le pasaba algo así al Millo en la noche de ayer?

Lo cierto es que los pibes se mostraron para Gallardo y los hinchas. Pequeñas pinceladas del joven Moya que ilusionan, pasadas incansables de Olivera por la banda y destellos de confianza por parte de la dupla central que tuvo la difícil tarea de marcar a Denis y Vera.

River perdió 1 a 0 ante Independiente, con gol de Vera el verdugo de La Banda, y se aleja por la lucha en el campeonato. El próximo domingo se viene Boca Juniors en el Antonio Vespucio Liberti y Napoleón pondrá lo mejor y arriesgará ya que el 15 o 16 del corriente mes se jugará la final de la Copa Libertadores.

Distintas miradas, distintas opiniones. Eso es lo lindo del fútbol. Lo cierto es que las decisiones las toma Marcelo Gallardo, y generalmente le terminan saliendo bien. Son decisiones.

Por: Juan Lagos