FELIZ CUMPLE TOLO

El 25/04/1955 nació Americo Rubén Gallego, un emblema reconocido por sus tiempos de jugador y también por sus mejores épocas como entrenador. ¡Felicidades!

Si bien hace mucho que Gallego no tiene nada que ver con el mundo River, uno siempre lo recuerda por formar parte de aquel equipo que ganó la primera Libertadores y la Intercontinental en 1986.

En el día de hoy el Tolo está cumpliendo 64 años y ya hace 4 que se encuentra sin dirigir. La última experiencia que tuvo fue algo irregular en Newell’s en 2015.

Repasando su era como jugador, comenzó allá por 1972 cuando debutó justamente en Newell’s, hasta 1981 cuando pasó a las filas de River Plate. Cabe destacar que en 1978 fue Campeón del Mundo con la Selección Argentina. En River estuvo desde el 81 hasta el 88. Allí ganó 2 torneos nacionales y 3 internacionales.

En 1994 comenzó una larga carrera como DT que lo tuvo dirigiendo en River, Newell’s, Independiente, Toluca, Tigres y Colo Colo. Por su parte, también fue ayudante de Daniel Passarella en citas destacadas como los Juegos Panamericanos 1995 y el Mundial 98

Entre sus títulos como DT: obtuvo 4 títulos nacionales (2 con River, 1 con Newell’s y otro con Independiente), además en México ganó 2 titulos más (ambos con Toluca).

Pasando en limpio como jugador Gallego ganó 5 títulos. Mientras que como entrenador hizo lo propio en 6 ocasiones.

Un día como hoy debutaba Gallardo

Pelo enrulado y corto, petiso, flaquito y con una cara similar a los muñecos de esa epoca. Camiseta suelta con sponsor Sanyo y la cara de juventud de Marcelo Daniel Gallardo, en ese entonces con tan solo 17 años de edad, haciendo su debut en el millonario.

Llegó a River desde muy chico, y como el lo contó alguna vez, casi se olvidan de probarlo. Su sueño de chico no era ser futbolista, mientras los chicos del barrio pasaban horas corriendo detrás de la pelota, el se decidía por montar o barriletes y otras actividades de esparcimiento. Fue después cuando se decidió por el fútbol, y si nos ponemos a pensar lo cerca que estuvo de no llegar al millonario, tendríamos que tener en cuenta todo lo que nos perderíamos después.

Un día como hoy, pero en 1993, haría su primera presentación ante Newell’s. Aquella tarde, el millonario vencería 2 a 0 a los rosarinos con un doblete de Da Silva. Esa vez, Pasarella, por este entonces DT del millo, decidió meterlo en lugar de nada más y nada menos que Ariel Arnaldo Ortega.  Ese día, el conjunto de Núñez formó con: Adolfo Javier Zeoli; Guillermo Daniel Rivarola, Fernando Gabriel Cáceres, Carlos Julio Bustos y Ricardo Altamirano; Gustavo Zapata, Leonardo Astrada, Jorge Gabriel Vázquez y Rubén Fernando Da Silva; Ramón Ismael Medina Bello y Ariel Arnaldo Ortega.

Con la llegada de Ramón un año después, vendrían momentos inolvidables para el mundo riverplatense. Tricampeonato, Copa Libertadores, Supercopa Sudamericana y un montón de momentos que quedaron marcados en la historia para siempre. Esos fueron los primeros pasos del muñeco, que tuvo su primera etapa en el club desde 1993 hasta 1997.

Jugador habilidoso, pensante, de una exquisita pegada, temperamental y de cabeza fría. Esos son los adjetivos que le calzan a la perfección al oriundo de Merlo, tanto en su paso como jugador, como ahora de director técnico.

Hace 29 años nos dejaba Peucelle

Un excelente jugador y un formador histórico del fútbol argentino. El responsable que a River le digan El Millonario. Hace casi tres décadas pasaba a la inmortalidad, dejando detrás un legado en nuestro fútbol que será inigualable. Además de sus títulos con la banda, ganó dos veces el Campeonato Sudamericano con la selección, hoy conocida como Copa América.

El 13 de septiembre de 1908 llegó a este mundo Carlos Peucelle. En 1930, el Maestro llegó desde Sportivo Buenos Aires, y tras haber jugado el mundial de 1930, al millonario. En ese entonces era una cifra histórica. 10 mil pesos, hecho por el cual ahora al club de Núñez se lo conoce como el millonario. Jugaba por los costados, pegado a la raya, si bien su posición de origen fue de delantero derecho, el futbolista aparecía sorpresivamente por ambos costados.

Barullo se lo conocía popularmente, ya que dejaba desparramados a sus rivales. Además de ser un goleador letal, con 113 goles se convirtió en el noveno máximo goleador en la historia del club. Ganó cuatro títulos locales, en 1932, 1936, 1937 y 1941, además de hacerle dos goles a Boca. Y como si fuera poco, fue uno de los que dirigió a la maquina, ya con el buzo de DT, delantera que quedó grabada en la retina de los simpatizantes del millo. Además fue uno de los primeros jugadores »polifuncionales», ya que cuando el partido se ponía cuesta arriba se animaba a jugar en el mediocampo o hasta en la defensa.

“Como jugador de fútbol no fue el mejor, que debe estar entre José Manuel Moreno, Antonio Sastre, Adolfo Pedernera y Félix Loustau. Pero me animo a discutir su inclusión entre los más completos que se hayan visto, junto a Alberto Ohaco (Racing) y el uruguayo Angel Romano”, así definió el histórico periodista, Dante Panzeri, al futbolista.

A pesar de lo reconocido y respetado que era en el ambiente futbolístico, Peucelle siempre mantuvo los pies en la tierra y jamás se jactó o se creyó los elogios o los apodos que lo adulaban.  Una vez le preguntaron “-Maestro, ¿usted fue el padre de La Máquina? -No, nooo… Esas cosas se dan por muchos, nadie las prepara. Yo no hice nada. Lo hizo Doña Rosa… -¿Doña Rosa? -Sí, Doña Rosa Pedernera, la mamá de Adolfo…”, sostuvo.

En un viaje en barco hacia Río de Janeiro, el entrenador húngaro Emérico Hirsch le había pedido a Rufino que lo llame maestro, a lo que Peucelle respondíó Yo al único maestro que conozco es al de la panadería, al maestro de pala”.

 

¡Feliz Cumpleaños Burro!

El distino, el gambeteador, el que nos hizo vivir momentos inolvidables, hoy cumpleaños el juGenio.

Siempre están esos jugadores que tienen su lugar en el mundo, aquellos donde muestran su mejor potencial y donde pareciera que todo les sale bien. El lugar del mundo de Ortega es en River y claro está que River también necesitaba un jugador como el burrito. El futbolista debutó en 1991 en el millonario para dejar una huella para siempre en el fútbol argentino. Cabe destacar que el portador de la 10 aún sigue ligado al club.

No podemos quedarnos con un solo momento del jujeño en River. El hombre de 45 años fue uno de los futbolistas que ahora están en peligro de extinción, en un fútbol donde se prioriza exageradamente correr con la pelota, escasean los jugadores pensantes, que hacen la pausa, que tienen una visión de juego diferente a la de los demás jugadores y se hacen cargo de las jugadas ofensivas como unos maestros. Hasta la llegada de Quintero, el millonario extrañó los momentos de inspiración del burro, que con total desparpajo dejaba enredados a sus oponentes.

Goles a Boca en la Bombonera, su estúpenda Copa Libertadores en el 96′, sus gambetas, la tarde de los cuatro goles a Unión, una obra de arte frente San Lorenzo esa tarde de diluvio, el baile al Boca campeón de la Libertadores en 2007, el capitán de un millonario en un momento crítico que pudo sacar campeón de aquel Clausura 2008. Los momentos son demasiados,  y es muy difícil quedarse con uno solo. Más allá de toda estadística, del montón de títulos que ganó, lo que queda es esa inteligencia y esa belleza a la hora de jugar, su soltura para hacer jugadas memorables, para descaderar a los oponentes, para meter el pase perfecto o el gol soñado.

Se despidió del Monumental en 2013, como jugador, porque es de esos jugadores que jamás se va a ir del club. Esa noche se sumó a la lista de selectos futbolistas que tuvieron el honor de decir adiós a su paso como futbolista en el templo del fútbol argentino, un gusto que solo se pudieron dar Beto Alonso, Francescoli y más tarde Cavenaghi. El último gran ídolo que ha tenido la institución hasta el 2010, puesto que más tarde se consolidarían como referentes Cavenaghi, Ponzio y Maidana.

Ahora sigue dando pinceladas de su excelso fútbol en los Torneos Senior y también esta trabajando en las divisiones inferiores. A pesar de no pisar más el verde cesped del Estadio Monumental el burrito nunca se va a ir del club, porque es sinónimo de River.

 

 

«Me gusta mucho Quintero»

Norberto «el Beto» Alonso, habló esta tarde en «La Oral Deportiva» acerca de lo que significa llevar la camiseta número 10 más linda del mundo. Además, le tiró flores a Juan Fernando Quintero y, por otro lado, opinó del apagón de luz frente a Banfield.

Todos lo conocemos así, frontal y directo al hueso, sin dar vueltas, y sin pelos en la lengua a la hora de hablar ante un micrófono. Nunca va a cambiar su forma de decir las cosas. Así es “El Beto” Alonso, ídolo y símbolo riverplatense, quien habló hoy por la tarde de todo un poco, haciendo mención especial al emblema del momento: Juanfer Quintero.

En relación al colombiano, Alonso insinuó: “Lo veo bien, me pongo contento por él. No quiero que desaparezca la camiseta 10 nunca. Quiero que la usen los jugadores que tengan buen pie. Él tira bien el cuerpo arriba de la pelota y tiene buena pegada, me gusta mucho”, aseguró “El Beto”.

“Es buenísimo para el club que le hayan subido la cláusula a Quintero. Todo lo que le haga bien al club a mi me desborda de felicidad” añadió.

“Todos los que llevamos la ’10’ somos distintos entre nosotros. Uno tiene cabezazo, uno tiene gol, otro es más completo, pero siempre es lindo que la lleve un jugador que haga divertir a la gente y sea conductor del equipo”, opinó el hombre de 66 años de lo que es llevar dicho numero en la espalda.

Por último se refirió al corte de luz frente a Banfield: “No es la primera vez que sucede en un partido, no nos tiene que sorprender. No creo que haya sido adrede el apagón. Es algo que viene pasando en Argentina”cerró “El Beto”.

¡Feliz cumpleaños León!

El líder y capitán de este glorioso River, el que afrontó el peor momento de la historia y a base de trabajo, esfuerzo y perfil bajo llegó hasta lo más alto en el club. Hoy Ponzio cumple 37 años y desde River desde la Tribuna le hacemos un humilde homenaje.

Llegó en 2007 al club, si bien no era titular, dejó algunos buenos partidos que dejaron un buen recuerdo en el hincha, aunque nadie se imaginaba todo lo que vendría después. Uno de sus goles más recordados fue ese remate de media distancia contra Colo Colo en la Copa Libertadores 2007, un verdadero golazo y seguramente el mejor en su paso por el millonario.

Cuando el equipo de Núñez disputaba el Nacional B, en el peor momento de su historia, el santafesino decidió abandonar Zaragoza, donde era figura, para volver al millonario. Llegó a mitad de campeonato junto con David Trezeguet, y ambos se convertirían en titulares indiscutidos. Logró su cometido, tras un duro semestre, el equipo dirigido en ese entonces por Matías Almeyda conseguiría el ascenso a primera división y Leo comenzaba a ser querido por los hinchas.

Ya en primera división, el futbolista se convirtió en capitán del equipo. Sus grandes actuaciones, su firmeza en la marca y hasta sus goles lo convirtieron en uno de los jugadores más importantes de ese plantel. Hasta logró convertirle a Boca de tiro libre, tras un error de Orión para abrir el marcador, en un partido que terminaría 2 a 2. Después de sus grandes rendimientos, fue tenido en cuenta para Alejandro Sabella para ser jugador de la selección en algunos amistosos.

Llegó Ramón Díaz en 2013 y el oriundo de Las Rosas bajó considerablemente su nivel, se encontraba muy por debajo en lo futbolístico en relación a lo hecho los años anteriores. Al no poder remontar sus bajas actuaciones, en 2014 perdió la titularidad y hasta quedó relegado del banco de suplentes en el último tramo del Torneo Final 2014, que terminaría con la Banda consagrandose campeón. Debido al poco rodaje, se hablaba que Racing podía contratarlo, sin embargo el futbolista quería quedarse, River era su lugar, “Ya me fui una vez de River y de afuera se ve lo grande que es. Con la experiencia y las ganas de tener esta camiseta, entiendo que de acá me van a tener que echar como para irme”, dijo Leo cuando se rumoreaba con su salida.

Y no fue en vano, el santafesino decidió quedarse a pesar de todo y volvió a ser titular, tras la salida del Lobo Ledesma y la lesión de Kranevitter. Con una estupenda actuación en la Copa Sudamericana 2014, volvió a convertirse en titular indiscutido y en uno de los estandartes del millo multicampeón. Luego compartió el mediocampo con el colo para conquistar América en el 2015, y más tarde con otro tucumano, con Exe Palacios, tres años después, para ganar una Copa Libertadores que será eterna.

Emblema, líder e ídolo del millonario, 304 partidos, diez goles, 17 asistencias y 12 títulos para este excelente mediocampista que ya tiene un lugar guardado en la historia grande de la institución. Obtuvo 12 títulos, dos torneos locales, una Copa Campeonato, una Copa Sudamericana, dos Copas Libertadores, dos Recopas, una Suruga Bank, dos Copas Argentina y una Supercopa Argentina. Presente en todas las cuatro eliminaciones frente al eterno rival. Ahora está en la etapa final de su carrera y seguramente tendrá su merecida despedida en el templo.

¡Feliz cumpleaños Ponzio querido!

 

¡Feliz cumpleaños Beto!

El Pele blanco, el de los títulos importantes, el campeón del mundo, el del gol a Boca con la pelota naranja. Hoy cumple años el Beto Alonso

El padre del Beto siempre quiso que uno de sus hijos sea futbolista y los hacia practicar en el patio de su casa. Sin pensarlo, además de cumplir su sueño, fue el primer formador de uno de los mejores futbolistas de la historia del fútbol argentino.

Llegó a River desde muy chico, a los 9 años, era muy tímido y callado, lo suyo era hablar en la cancha. Debutó en 1972, de la mano del brasileño Didí, en ese torneo, convirtió 12 goles. Ese mismo año, el debutante Alonso hizo un golazo ante Independiente, dejando pasar la pelota cuando tenía en frente a Santoro y corriendo del lado contrario de la pelota, el arquero termino mareado y Alonso logró convertir. Esa jugada la había hecho Pelé pero no había podido convertir, es por eso que Didí, compañero O’Rei, lo apodó el Pele blanco.

Si tenemos que destacar una etapa en el club es la tercera, donde compartía plantel con jugadores como Pumpido, Enrique, Alzamendi, Funes, Gallego, etc. Donde lograron todos los títulos posibles y lograron que por primera vez la Copa Libertadores y como si fuera poco, que el millonario se consagró campeón del mundo, hasta el momento por única vez. El partido más icónico fue en 1986, en la Bombonera, cuando Alonso convirtió por duplicado en la victoria 2-0 ante el rival de toda la vida. Ese mismo día , marco aquel histórico gol con la pelota naranja, el único en la historia de los superclasicos. La pelota de ese color fue un pedido de Gatti para poder distinguir bien la pelota debido a la cantidad de papeles ,rollos y globos que tiran los hinchas cuando entra su equipo, que podía llegar a confundirlo, sin embargo, no le sirvió de mucho.

En tres etapas en el millonario, consiguió nueve títulos, siete torneos locales, una Libertadores y una Intercontinental, la única de River hasta el momento. Además marco 158 goles y se encuentra quinto en la tabla de máximos goleadores de la historia del club.

Además, fue el primer futbolista en tener su partido de despedida en el Estadio Monumental, algo que solo 3 jugadores más tuvieron el privilegio: Francescoli, Ortega y Cavenaghi. Hoy con 66 años, ya está alejado del mundo del fútbol, sin embargo siempre brinda palabras de aliento para River, cada vez que lo invitan a un programa. Hace unos días, en el programa No todo pasa, emitido en TYC, un periodista le había consultado que opinaba de lo que dijo, el presidente de la nación, que se refirió a Gallardo como »cul*n». El ex-futbolista contestó, bien a su modo, »Yo le diría que le vaya tocando un poco el c*lo, a ver si nos saca de todos los quilombos que tenemos los argentinos».

Desde River desde la tribuna le deseamos un Feliz cumpleaños al ídolo de River.

Se cumplen cinco años de la vuelta de Cavenaghi al club

Un día como hoy, pero hace cinco años, volvía a su casa Fernando Cavenaghi para llevar a cabo su tercera etapa en River y alzarse con la gloria.

El 3 de enero, el torito volvía al club de sus amores y emocionaba a todos los hinchas. Su única cuenta pendiente eran los títulos internacionales, meta que cumpliría en esta etapa. Procediente del Pachuca de México, se volvió a poner el manto sagrado, su anterior había sido en la temporada 2011/2012, cuando el equipo estaba en la B nacional y el delantero no dudó ni un instante para volver. Después de ese esperado ascenso se ganó el corazón de todos los hinchas y el respeto de los simpatizantes de los rivales, incluyendo a los de Boca.

»Si no le renovamos a Cavenaghi estamos todos locos», había dicho Passarella, en ese entonces presidente del club. Sin embargo fue una promesa no cumplida, después de la vuelta a primera división decidió, por razones que solo el sabe, no renovarle al ídolo millonario. Tanto el, como Chori Dominguez, se marcharon llenos de dolor, sin embargo, dos años mas tarde, el 9 tendría su revancha y firmaría con el conjunto de Núñez, con Ramon Díaz como DT y D’onofrio como presidente.

En ese año, el más grande sufría una sequía de seis años sin títulos. El Torneo Final fue el primer objetivo, Cavenaghi fue goleador del equipo y figura clave en ese torneo en el que el millo se consagró campeón, con el valor agregado de haberle ganado a Boca en la Bombonera, que no sucedía desde hace diez años. Además, tan solo unos días después, el equipo consiguió la Copa Campeonato, al vencer a San Lorenzo 1 a 0 con gol de Germán Pezzella.

Sin embargo, no todas eran buenas para el oriundo de General O’Brien, ya que en los últimos partidos de aquel torneo debió jugar infiltrado por una lesión en uno de los dedos del pie. Una vez finalizada la competición, se debió someter quirúrgicamente y perderse la mayoría del segundo semestre del 2014. Afortunadamente, su evolución fue rápida y estuvo presente tanto en la semifinal de la Copa Sudamericana (contra Boca) y en la final contra Atlético Nacional. Significó su primer título en lo internacional. Al año siguiente, La Banda conquistaría la Recopa Sudamericana ante San Lorenzo.

Ya en el torneo local de 2015, Cavegol jugaba de titular en el torneo local (en el cual estuvo como goleador por mucho tiempo), y era suplente para la Copa Libertadores, en donde ingresó en algunos partidos en el segundo tiempo. Su actuación mas destacada fue en la semifinal ante Guaraní, donde tras un rechazo de Kranevitter, la bajó con el taco para dársela a Viudez, que con una magnífica asistencia dejo solo a Alario que definió por encima del arquero. Y para premiar su rendimiento, fue titular en la final ante Tigres en el Monumental. Después de un gran partido, fue sustituído por Pisculichi en el segundo tiempo, donde fue ovacionado por todos los hinchas y el respondió saludando y golpeandose el escudo varias veces. Una vez finalizado el encuentro, con la consagración de River, aseguró que era su último partido, un final inmejorable.

Continuó su carrera en Chipre, donde le fue bastante bien, pero una lesión en la rodilla le imposibilitó continuar con su carrera. Con una edad precoz para el retiro, el ídolo del club decidió colgar los botines a los 33 años, pero quedó en el recuerdo y en el corazón de los simpatizantes del Más Grande.

Un día como hoy la máquina decía adiós

Un día como hoy, pero de 1946,la máquina daba su última función. La mejor delantera de la historia riverplatense le ponía punto final a un largo ciclo lleno de gloria.

Todo lo bueno tiene un final, la delantera caracterizada por un juego letal y vistoso daba su último espectáculo hace 72 años. Los más veteranos en concurrir a la cancha recuerdan con nostalgia esas épocas doradas, donde esa famosa delantera se encargó de poner a River en lo más alto de la historia, y que el nombre de la máquina sea sinónimo del club y del buen fútbol.

Ese día el millo había igualado 2 a 2 ante Huracán, con un doblete de Ángel Labruna. Ese fue el último partido de los cinco atacantes, que hoy el hincha riverplatense repite de memoria, Labruna, Loustau, Pedernera, Muñoz y Moreno. Luego de ese encuentro, Pedernera se marcharía al Atlanta.

Todo arrancó en 1941, cuando Renato Cesarini, entrenador de la banda, puso en cancha a Pedernera, en lugar de Roberto D’Alessandro. Más tarde Loustau suplantaría a De Ambrosi y ahí se formaría la mítica delantera.

En esos años, la banda roja gano 10 títulos, y además dejo en la memoria de los hinchas ese juego vistoso, y esas paredes y esos goles, que hacen extrañar a los abuelos de más de 80 ese fútbol que cada vez se ve menos

Con el gol de Búfalo, conquistábamos América un dia como hoy

Pasaron 32 años, por supuesto todos los jugadores se han retirado, el DT no se dedica más a dirigir equipos, el 10 de ese equipo ya quedó consolidado como el máximo ídolo de River de los últimos 35 años, si, estoy hablando de Norberto Alonso.

Era otro contexto, en ese momento el millonario tenía un equipo de selección. Y no estoy exagerando, si solo hablamos de campeones del mundo, en ese plantel estaban Pumpido, Enrique, Ruggeri (del 86’), Gallego y Alonso (del 78’). De todo el plantel, solo uno pudo volver a conquistar América, ya como DT y de Olimpia de Paraguay. Además, estaban los uruguayos Nelson Gutiérrez y Alzamendi, este último que saldría campeón de Copa América un año más tarde.

Hasta esa noche, River no había podido salir campeón de América, y estuvo tan cerca. Las finales de 1966 contra Peñarol (en el que increíblemente se nos escurrió de las manos), y la de 1976 contra Cruzeiro le habían negado la consagración a los de Núñez.

El rival era América de Cali, con quién después las cosas del fútbol hizo que se volvieran a enfrentar más tarde en otra final de América. En el equipo colombiano había tres argentinos, el que mas resonaba era Ricardo Gareca, que fue duramente criticado por la parcialidad millonaria, tras una polémica salida. Encima, le tocaba enfrentarse a este equipo en la final.

River formó con: (4-3-3) Pumpido, Gordillo, Gutierrez,Ruggeri, Montenegro; Hector Enrique, Gallego, Alonso; Funes, Alzamendi y Roque Alfaro

La ida había salido 2-1, habían marcado Funes y Alonso para los dirigidos por Veira. La noche de la vuelta se jugó un día como hoy, pero hace 32 años. El partido fue parejo y hubo varios ataques de parte de los dos equipos. En una jugada Luque recibió de afuera del área y no tenía mucha marca, remató y la pelota se metió, pero el gol había sido bien anulado, por una falta en ataque a Porras. Unos minutos más tarde, Pumpido no salió bien y Battaglia recibió solo en la puerta del área, la picó pero apareció Ruggeri para salvarla en la línea.

A los 68 minutos del segundo tiempo, el Bufalo Fúnes recibió de espaldas cerca del área, se sacó la marca de encima y cuando quedó solo definió suave pero esquinado para poner el 1-0. Gol importantísimo, porque recordemos que en ese momento no había gol de visitante, y un gol de los cafeteros igualaba la final. A poco del final, de Ávila hizo una excelente jugada donde dejó dos jugadores en el camino, se la dio a Willington Ortiz que definió por encima de Pumpido y la pelota pegó en la mano de Gallego, pero el árbitro dijo que fue casual.

Y finalmente se terminó, El monumental era testigo por primera vez de una consagración histórica de un equipo, que en cuanto a títulos no dejo ninguno pendiente. En 1992, el Búfalo Funes fue el primero en despedirse de este mundo, de los que conformaron aquel equipo, debido a un problema cardíaco. Pero en el 2015 volvió a decir presente. El 5 de agosto de 2015, la banda roja volvía a alzar la Copa Libertadores, otra vez se hizo presente una lluvia torrencial, que fueron las lágrimas del Tanque que sobrevoló el Monumental aquella noche.