Bien a lo River

Que lindo hermano, ya van a ser dos fines de semanas seguidos que puedo ver al Millo, lo estoy saboreando. Mejor aún es saber que la semana pasada ya le ganamos a los pimenteros y que si mañana lo hacemos contra Lanús, levantamos el primer trofeo del año. Hermoso.

No descubro nada en decir lo lindo que es ser de River, pero vale la pena mencionarlo, sentirlo. Estoy agradecido a ésta generación dorada, que por suerte puedo vivir, porque es así, desde que llegó Ramón con los chupetines hasta ahora con Napoleón insaciable, no hemos parado de pelear y ganar títulos, es sin duda un mimo hacia nosotros, que se lo devolvemos con nuestro afecto. Por eso mañana tenemos una nueva final, otros “grandes” tienen que aprovechar a usar los pasaportes para viajar de vacaciones o cuando mucho para un amistoso…

Gracias viejo por dejarme la mejor herencia, la de ser hincha del club más grande, de que el abuelo me hablara sobre Labruna, La Máquina y otras grandes historias que tiene La Banda en sus más de 115 años. Yo siendo un nene que poco interés tenía por el fútbol, comencé a engancharme con esas cosas que me narraron, me dieron ganas conocer por dentro a esa cancha que solamente la apreciaba desde afuera por la Figueroa Alcorta; hasta que un día papá me llevó un domingo a ese templo que estaba repleto de almas rojas y blancas, produciendo en mi un brillo en los ojos: estaba llorando, de emoción y es algo que nunca me lo voy a olvidar, porque en la vida siempre hay momentos que quedan grabados con exactitud y me pasó ese día, claramente no lo cambio por nada.

Mañana, La Plata, va a explotar a costillas nuestras, vamos a colmar todas las tribunas para seguir exponiendo que somos fieles, memoriosos y que no le podemos fallar a nuestras costumbres.

Ya sabemos de lo capaces que son éstos jugadores en los momentos decisivos, así que de lo que voy a estar tranquilo es que actitud ganadora es lo que menos faltará. ¡Vamos River, carajo!

Por: Axel Bellingeri

El tema del verano

No lo puedo negar, te extraño mucho, River. Todo bien con el tema del veranito: el calor, poder zambullirme en el agua, estar de vacaciones, pero lo que más me gusta de la temporada veraniega son los Superclásicos en la Feliz, ahí es donde veo por primera vez en el año al Millo jugar con ganas, con hambre de victoria, el resto son partidos sin importancia que sirven para probar lo que le plazca a nuestro genio entrenador.

Mar del Plata querido, siempre que puedo te visito. Sea primavera, invierno o lo que fuere, me gusta pasar por fuera del José María Minella -si me pongo a pensar en el nombre de ese deté que ha dejado su sello en la rica historia de nuestro amado club, creo que es un guiño para nosotros, justo en el lugar más neutral que nos cruzamos con los bosteros- porque en muchas ocasiones me he sentido como en mi casa y me trae gratos recuerdos.

Para los que vayan mañana a la cancha, sepan que tendremos una batalla (no de agresión física) debemos mostrarles a aquellos que le cederán la otra mitad del estadio, que no son nada a comparación nuestra, como ha pasado en el correr de los años, debemos hacer fiesta, que el resto se encarguen los jugadores, que encima la semana que viene nos pueden dar una estrella más y los de la vereda del frente cuando mucho podrán chapear con ganar la Copa Luis B Nofal, que si lo dejas a Angelici va a reclamarle a la CONMEBOL para que la contabilicen como un título internacional…

Bueno televidentes futbolísticos, la mesa mañana estará servida y si quieren hacer sus apuestas pongan todas sus fichas en mí equipo que les juro que no los decepcionaré.

Una cosita más, Rodri, si te toca entrar, te pido otra de esas metralletas que nos vuelve locos.

Por: Axel Bellingeri