Otro pagaré por saldar

En total fueron cuatro las veces que disputó esta instancia de la copa y el panorama no es alentador

En el 2015 el millonario se cruzo en cuartos de final a Cruzeiro (Brasil) tras eliminar a Boca Junior, en octavos de final. El partido de ida se jugó en el Monumental y fue derrotado 1 a 0.

En 2017, en instancia de cuartos, el club de Núñez se cruzó contra Jorge Wilstermann (Bolivia), nuevamente al plantel comandado por el Muñeco le tocó disputar el encuentro de ida en situación de visitante y el equipo boliviano logro llevarse una victoria de 3 a 0 ya se lo daba por perdido. El final de la llave todos la recordamos.

En 2018, River Plate luego de eliminar a Racing por octavos de final, el rival para los cuartos fue Independiente de Avellaneda, en el partido de ida terminó con un empate 0 a 0.

Llegó el momento de acentuar que en la Libertadores del 2015, el Millo le tocó remontar un 1 a 0 en Brasil, en un estadio difícil con un rival que era imposible, ya que los números jugaban a favor del equipo brasileño. Se dio vuelta el resultado por 3 a 0 y finalmente se consagra campeón, al igual que en el 2018, que dejó afuera a Racing, a Independiente, a Gremio y en el mano a mano más importante e histórico, logra conquistar América ganándole al rival de toda la vida, el Xeneize.

Lo que son los números de River en las series mano a mano coperas que afrontó desde que asumió el cuerpo técnico de Napoleón, desde su comienzo en 2014, contemplando Copa Libertadores y Sudamericana,  lleva 21 series ganadas sobre 24 jugadas a nivel internacional. Eso representa una efectividad del 87,5%. Sólo fue superado por Lanús, Independiente del Valle y Huracán.

Nos patearon el tablero

El fútbol es un ambiente donde las supersticiones están presentes entre jugadores, entrenadores y hasta en el público. Uno de los rituales de River cambió en esta temporada, ahora creer o reventar.

Llegó la hora de mover las cosas de lugar. Cuando el club informaba que el equipo de Gallardo iba a concentrar en Cardales todo el mundo sentía que la cosa iba a ir bien. Era la primera de las cábalas y a partir de ahí se acomodaban el conjunto de amuletos. La elección de la camiseta indicada de la pila de remeras de River que invade el ropero, el par de zapatillas con la roña que arrastraba desde la final de 2015, subir las escaleras del Monumental de a dos escalones, mantener los lugares con la persona con la que te abrazabas en cada gol. Todas esas cosas caían como fichas de dominó. Así fue que recorrimos los últimos diez títulos ganados. 

Pero todo eso ahora se ve afectado, porque el club se mudó de Cardales a Pilar. El bunker donde el plantel tramaba el plan para atacar ya no es el mismo. A pesar de haber superado la prueba ante Cruzeiro sin pisar la vieja morada, la confianza se ve invadida por una cuestión que antes era tomada como un rito. Así como cuando antes de cada partido de visitante en el Puente Labruna se organizaban las despedidas del plantel más emotivas, la estancia en Sofitel daba ese punto extra de calma donde los jugadores se aislaban de todo lo que pasaba en el exterior. 

A partir de esta nueva reforma, con una desconfianza que recorre nuestro interior estaremos frente a otra batalla la semana que viene, pensando nuevamente en que hay que pasar de ronda. Pero esta vez tenemos que patear el tablero. La camiseta que junta polvillo porque cada vez que te pusiste, River perdió y dejaste de usar, volvé a ponértela. Si venís aguantando la barba o el pelo desprolijo y no te animás a pasar por la peluquería, andá con tranquilidad. El gorrito piluso que no te animabas a lavar por si perdía la magia metelo en el lavarropas. Las pulseritas que cuelgan de un hilo arrancala de una vez por todas. Cambiá todas tus cábalas porque quién avala todo esto es Napoleón. Si quieren que se pongan el pantalón blanco, porque aquella persona que dijo alguna vez que la gente tenía que creer y no se equivocó fue uno de los primeros en pisar el Hilton de Pilar. Lo único no grites gol antes por favor.

Tw: @chacoferrero

 

Vamos por más

El millonario una vez más pudo superar la fase de grupos pero no nos conforma esta instancia, son 16 equipos, siete posibles rivales quieren bajar al campeón.

Se acerca otra instancia de eliminatorias en la Copa Libertadores y River pasó de ronda demostrando que es el campeón de América. Sufrimos las lesiones de quienes en la copa pasada fueron fundamentales, como Palacios, Casco y Quintero. Se sumó la de Suárez, un refuerzo que desde un comienzo demostró estar a la altura de lo que quiere Gallardo. La falta del Pity Martínez y de Maidana genera la nostalgia de extrañar a quienes dejaron todo por la camiseta.

Por suerte, tenemos a un Oso que contagia a los más displicentes. Eso se notó en el último partido, cuando a Carrascal se lo notaba un tanto nervioso y lento, Pratto bajaba hasta la mitad de cancha para barrerse y recuperar como un volante. También se hizo cargo del ataque y fue el máximo responsable de que River no perdiera el invicto en el Monumental. Además sigue estando el Pulpo en el arco, para cuidar los tres palos. Demostró estar listo para frenar un mano a mano.

Y hablando de mano a mano, se vienen los octavos. En 2014 y 2015, nos tocó el mismo rival de la última final. Finalizado el partido frente a Inter, al Muñeco le preguntaron por Boca. Sabio como de costumbre, demostró no importarle ese “morbo”, como él denominó. Pero claro, después de lo logrado el 9 de diciembre de 2018, nada más puede suceder. Puede eliminarnos cualquier equipo que nos crucemos ¿Que nos va a afectar? Habría que felicitar a quien elimina al campeón vigente, que le ganó la final más importante de la historia a su eterno rival, sin jugar en su cancha.

Pero todos sabemos que Gallardo va por más. Lo dijo en la celebración antes de Navidad, cuando se festejó la obtención de la Libertadores. El objetivo es otro, sea quien sea, el que se cruce en el camino se va a topar con un técnico que sigue con hambre. Y tiene razón, porque el Muñeco tiene muchas razones para levantar una más. A nivel club, ganar la quinta copa sería ubicar a River a un paso de lo más alto y tener la revancha para el Mundial de Clubes. A nivel personal, el de llegar a una final de Libertadores y poder disfrutarla de una final de Libertadores en el banco de suplentes, porque hasta ahora Biscay fue quien tuvo ese privilegio.

Ocho clubes, tres países. Brasil, Paraguay o Argentina. El rival saldrá de Palmeiras, Cruzeiro, Internacional, Flamengo, Cerro Porteño, Libertad, Olimpia o Boca. Todos tendrán un condimento especial y va a ser distinta a las dos Libertadores que ganamos en los últimos años. Primero vamos a jugar en casa, donde vamos a tener que hacernos fuertes para ir a definir de visitante.

Pero antes vendrá la Recopa Sudamericana, que será la primera prueba del año. Luego el receso por la Copa América. Vendrá el mercado de pases, donde los poderosos de Europa querrán llevarse a nuestras joyitas, habrá que esperar para ver qué tanto nos perjudican. Luego llegará la pretemporada. La memoria me trae la imagen de todos en Orlando, en el el complejo ESPN Wide World of Sports. Esta me trae un recuerdo hermoso, el de la unidad y el del grupo. El de la familia y que me llena de confianza. Que venga quien quiera, porque vamos a estar todos unidos una vez más.

El bajón de Quintero

Hace dos años, pasaba por los peores momentos y se rumoreaba que iba a dejar el fútbol por la música.

¿Qué hubiera pasado si Quintero no jugaba la final de la Libertadores? Comenzó su carrera futbolística y por su talento fue considerado como una promesa. Al poco tiempo, Juan Fernando Quintero pegó el salto a Europa, primero al Pescara, luego lo fichó el Porto, pero fue cedido a Francia, para jugar en Rennes. La falta de continuidad, estar aislado en un pueblo francés, alejado de todo, lo metió en un bajón en el que pensó dejar el fútbol.

Él solito se había ganado un lugar en la selección colombiana, había metido un gol en el Mundial de Brasil, sin embargo su entereza se debilitó.

Es así que por el mundo se divulgó que el futbolista, que había sido sondeado por Internacional, de Porto Alegre, pero que el pase no llegó a concretarse, tenía en mente dejar el fútbol profesional para dedicarse al canto. Quintero, considerado como un “hermano” de Maluma, en 2015 tuvo su primera aparición en el mundo del reggaeton, con Element Black.

La historia para Marcelo Gallardo hubiera sido otra, si no lo hubiera cruzado en la Libertadores 2017, cuando River enfrentó a Independiente Medellín. Ese día Napoleón puso el ojo en el colombiano, lo tentó y logró darle lo que al Panita le faltaba. La confianza de creer en sí mismo, la paciencia para empezar una vez más de cero, en un equipo formado, con una figura como lo era Pity Martínez. No bajó los brazos y miró hacia adelante. “Persevera y triunfarás”.

Y Juanfer tuvo su premio, el 9 de diciembre en Madrid. Entró en el segundo tiempo y definió el partido más peleado de la historia del fútbol. Parecía que la canción que grabó allá en 2015 era una premonición, porque dice: “Y llegó Juanfer a dañarle el plan”.

Ahora el colombiano vive un presente complicado, primero sufrió la muerte de su abuelo a fines de feberero. Tres semanas después, una grave lesión lo sacó de las canchas y desde ese momento él trabaja en su recuperación. A diferencia de aquel momento vivido en Francia, Quintero no está solo, tiene el apoyo de todos los hinchas de River que esperan ansiosos la vuelta del campeón de América.

Por primera vez solos en casa

Dicen que siempre hay una primera vez para todo y nunca pasamos por esto. Soportamos muchísimas cosas, pero esta noche no vamos a poder estar juntos.

En los últimos años amagaron muchas veces con cerrarnos las puertas de nuestra casa, pero la grandeza de River hizo posible que la sanción fuera menor, hasta lo vivido en la final de la Libertadores 2018.

Hoy la sanción cae como un puñal, porque el equipo va a estar solo, en esa inmensidad del Monumental, donde siempre está la familia, los amigos, la unidad vestidos de blanco y rojo, alentando al campeón de América.
El equipo campeón va a salir al campo de juego y no van a poder saludar a quienes estuvieron presentes durante toda la competencia y acompañaron en la gloria al Millonario.

Más de 60 mil personas que tienen la costumbre de acercarse para vivir una de las cosas más lindas de la vida, hoy van a estar viendo cómo cambiar esa rutina. El viaje, la cerveza, la entrada, subir las escaleras de a dos escalones para seguir la cábala, colgar la bandera, asomarse a la baranda para ver lo que pasa afuera, cantar en los pasillos o sacarse una foto. Todo eso no lo vamos a poder vivir, nos lo quitaron. Hoy lo vamos a vivir como cuando nos quitaron la localía y se llevaron la final a Europa.

No sirve de nada en ponerse a pensar en los culpables, es mejor pensar en estas consecuencias, que hacen que estemos pasando por un sabor amargo. River no se merece algo así, ni los jugadores que partido a partido dejan el alma en cada pelota, ni los socios e hinchas que van a disfrutar de un espectáculo maravilloso.

Habrá que masticar con bronca estas dos fechas que nos toca atravesar sin poder pisar el Monumental y aprovechar para reflexionar sobre las cosas en las que nos equivocamos aquel día. Pasamos muchos momentos desafiando a los organizadores.

Si hacemos memoria podemos encontrar las veces que se prendieron fuegos artificiales dentro de la cancha, de la vez que le tiraron una madera a Grimi, cuando jugaba para Godoy Cruz, o de las más graves, cuando hubieron incidentes, con personas fallecidas dentro del estadio.

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, o no, mejor no, porque nos van a clausurar la cancha de nuevo.

Debut de campeón

Esta noche El Más grande saltará al campo de juego, con la mirada puesta del fútbol sudamericano en el último campeón de América.

Pasamos por tantas que es impensado que haya una sensación nueva. Hoy se va a vivir un estreno, el debut de River como campeón de América, habiéndole ganado al eterno rival. Desde el 9 de diciembre del año pasado, hasta hoy, fuimos envidiados por muchos, odiados por otro tanto, pero sólamente nosotros pudimos disfrutar de algo único. En España miles de hinchas del Barcelona desean llegar a la final de la Champions League y que enfrente esté el Real Madrid, y obviamente ganarles.

Tal vez los organizadores metan mano para poder tener más posibilidades de que algo así pase de nuevo, en torneos que mueven millones de dólares. Sin embargo, nunca va a ser como en la Copa Libertadores de 2018, porque pasó de manera espontánea, cuando primero todo Boca daba por perdido al equipo de Gallardo y sorprendió en el Arena de Gremio. Y si volviera a pasar algo similar, sería imposible que el equipo que termine campeón saque de media cancha después de que le conviertan un gol y empate el partido.

Ni hablar de que muden la localía, uno de los dos rivales sea local dos veces y que se cierre el partido con una corrida sin arquero.
Pero hay que dar vuelta la página, y para todos es difícil, porque todavía estamos pensando en “el taco no, hace la personal”, o siguen apareciendo reacciones de nuestros primos de aquella fatídica tardenoche, de cuando Quintero daba vuelta la historia. Claramente el deseo de todos es llegar a la quinta y tenemos con qué. Porque está Gallardo ahí, en búsqueda de su décimo título como entrenador del Más Grande.

Si recordamos sus palabras, «Que la gente crea, porque tiene con qué creer», o la imagen en el Monumental mientras cumplía la sanción y se asomaba al balcón, nos embalamos de nuevo a este camino obsesivo, de trece partidos para tener toda la gloria. Vamos por otro sueño, pero con una condición especial, la de campeón.

El hambre de los jugadores de revalidar el título y soñar con el bicampeonato se verá esta noche cuando salten al campo de juego. En el pecho nuestro equipo va a lucir un símbolo con el que intimidará a los rivales. El parche de campeón brillará por primera vez en la ciudad de Lima esta noche. Y el Millonario no va a estar solo, porque River, mi buen amigo, esta campaña volveremo’ a estar contigo.

Tw:@jferrero20

Un día de los enamorados especial

Cada 14 de febrero se celebra San Valentín y River tiene algo que mueve millones de corazones.

Nunca vivimos este día de esta manera. Siempre hubo amor, porque es un amor a primera vista, por los colores, por el estadio, por nuestra gente. En las malas estuvimos con vos, abrazados, con la angustia que nos comía por dentro pero con la firmeza de que se iba a salir adelante. En las buenas reímos, disfrutamos, festejamos. Compartimos todo, noches de frío, de calor, con lluvia o con un sol que mientras algunos estaban en la playa disfrutando del aire libre, nosotros estábamos con vos protegiendo nuestro hogar. Y lo vamos a seguir compartiendo, porque este amor no se muere, no se separa, no se vende, no se traiciona.

No por nada llevamos el escudo en el corazón. Es por donde pasan los sentidos más fuertes. Cuando te sacaron de ese lugar y te pusieron en el centro de la camiseta nos arrancaron el motor que nos hacía ir para adelante.  Terminamos de la peor manera, chocamos contra todo, nos desvanecimos. Por suerte todo volvió a su lugar, te demostramos que fuimos hechos el uno para el otro, que pase lo que pase vamos a estar juntos.

Aunque quieran distanciarnos te demostramos que estamos al lado tuyo. Te cuidamos desde que salís de casa, hasta que llegás. Nunca vamos a olvidar ese día que él se quedó en el Monumental velando por tu salud, mientras vos estabas en La Boca del lobo, solo, contra todos. Y ni hablar de la aventura en Madrid, ante la mirada de todo el mundo. El amor se contagia, y en cada punto del planeta siempre hay una camiseta, una bandera, un gorrito, un cuadro, o simplemente los colores blanco y rojo que se unen para tenerte presente.

Hoy tenemos la suerte de disfrutar y así como llevamos estos dos meses de alegría, después de la hazaña que se alcanzó en diciembre, estamos todos seguros de que va a durar toda la vida, por los siglos de los siglos. Irrepetible, inalcanzable, inigualable. Vivimos un amor hermoso. Nunca lo vamos a perder, cada título es una estrella que nos ilumina. Lo importante es que siempre en River tengamos a personas como Gallardo, Ponzio, Cavenaghi, Mora, Maidana, Ortega, Ramón, Enzo o el Beto por nombrar algunos. Personas que sienten la camiseta y su legado lo pasan a las generaciones que vienen debajo. ¡Que viva el amor!

Así no, maestro

Llegás a la cancha, unos asientos al costado ves a una chica. Te gustó y a tu compañero le anticipás que la vas a encarar. Como es un buen partido, sacás tus mejores armas para conseguir un sí en el momento que la invites a tomar algo. Pero si ella supiera que al verla le dijiste a tu amigo: “Que hija de p*** la última”, “la con*** de la madre, no me puedo ir a dormir así!”, o con un estilo más profundo, “La última foto de la mina con los apuntes y el libro no solo está genial por la calidad de hembra que contiene, también tiene la cualidad de hacerte fantasear muy fácilmente, no puedo ver la foto sin imaginar que soy yo el que la está sacando, dejo la cámara y me tiro en la cama a inspeccionar esas terribles gomas”, ”A TODAS VIEJO, HAY LECHE PARA TODAS!!!!!!!”, como cualquier otro tipo de barbaridad, con certeza afirmo que esa mujer no aceptaría ni un hola.

Recientemente salió a la luz la existencia de un foro riverplatense destinado a publicar imágenes de mujeres de la banda, en una sección denominada “Le das a…” donde algunos personajes comparten, debaten y comentan, con una mirada jurista, sobre la persona expuesta. Desde 2005, casi 3600 páginas y cerca de 54 mil comentarios, fueron subidas con publicaciones destinadas a un solo fin, el de comentar con la cobardía sobre el deseo que le provoca cada mujer.

En esta oportunidad, una hincha y periodista de River, descubrió que una foto de ella tomada de Instagram, había sido posteada en el foro, como el de muchas chicas más. Su postura fue simple, la de solicitar que se elimine del sitio su imagen y las disculpas públicas por parte de los dueños del sitio Tu River. Lamentablemente, tras varios días pasados, las disculpas no aparecieron, sino todo lo contrario, ella fue atacada y denigrada por varios usuarios. Ni hablar de las chicas que denunciaron casos similares pero no tuvieron ningún tipo de respuesta porque no tenían la misma exposición que la periodista en cuestión.

En este momento si uno quiere acceder a los posteos, no se puede llegar porque los bloquearon, lo que indica que lo solicitado por la millonaria era correcto. Uno se imagina que con el paso del tiempo, a medida que el caso tome mayor relevancia, las disculpas llegarán. Como hincha de River, es momento de alzar las banderas que promueve el club, como dice en su estatuto que tiene como fin promover el espíritu de unión y sociabilidad entre sus asociados, en esta oportunidad tenemos que estar todos unidos.

Es lamentable que un sitio que pone al servicio de sus usuarios un espacio para debatir de diversas cuestiones, utilicen a la mujer de esa manera con la complicidad de los administradores y moderadores del foro. El repudio por la actitud tomada por los administradores del foro, como también la reacción de sus usuarios por suerte no es solo del género femenino. Es un momento para acompañarla a ella y a todas las mujeres que hayan sido exhibidas en Tu River y que sirva para que no se repitan actitudes de este estilo.

Finalmente, sería bueno que todos pensemos en que todas las chicas que estuvieron expuestas en el foro, pudieron ser nuestras hermanas o novias, tenemos que protegerlas de quienes tienen actitudes de poco hombres.

 

Tranquilidad

Si recordamos lo que fue diciembre del año pasado y como terminamos todos en la banquina después de tanto éxtasis, es entendible que cueste volver al camino. El GPS todavía sigue recalculando, pero la impaciencia de algunos provoca que el periodismo empiece a operar de nuevo contra River. Porque si todos estuviéramos tirando para el mismo lado, bancando a quienes quedaron en el club después de perder a varios referentes, no atacarían al Campeón de América, hablarían del apoyo del público tras tres derrotas consecutivas.

Sin embargo, en el primer partido, sí, el primer partido en el Monumental, después de levantar la Libertadores en Madrid, con un estadio casi completo, se empezaron a sentir los primeros murmullos. La demostración siempre fue clara, cuando el público alentó River pudo levantarse, pero queda un sector de simpatizantes que asisten a descargar su ira de la semana contra los jugadores que están buscando resurgir. Probá insultando al árbitro, a los líneas, a los 11 rivales o al técnico que está en el banco de suplentes.

Pero no hay que agarrársela contra los jugadores que están aportando su granito de arena para que Napoleón resurja una vez más. Esta es la sexta temporada de Gallardo como técnico de River. Nueve títulos alcanzó, con casi 80 jugadores. Del primer campeonato que ganó el Muñeco, solamente se mantiene Ponzio. Pero lo logrado en todos estos años es sumamente valorable, porque cada vez que le desarmaron el equipo, el técnico pudo armar una vez más las bases y hacer funcionar el equipo. 

¿Y como no confiar en aquella persona que nos dijo que confiaramos en él y en los jugadores y nos pagó como prometió? En esta oportunidad Gallardo se dirigió hacia el público de nuevo al dejar el banco de suplentes y dijo una sola palabra. Tranquilidad. Más claro imposible. Ahora es nuestro compromiso mantener la calma, confiar nuevamente y apoyar al cuerpo técnico y a los jugadores para levantar de una vez por todas. El año pasado el resurgimiento fue recién en marzo, con la Supercopa Argentina que nos devolvió la alegría. Queda margen, hasta el 14 de marzo, mínimamente.

Lo que vale es prepararse bien de cara a la nueva Libertadores, el 6 de marzo se jugará el primer compromiso, frente Alianza Lima, en Perú. El 13 de marzo, será local en el Monumental, pero a puertas cerradas, por la sanción impuesta por la Conmebol. La fase de grupos de la copa será el primer desafío para este plantel renovado. El 7 de mayo se sabrá cuál es el rumbo de River, cuando el Millonario en la última fecha reciba en casa, con su gente, a Internacional de Porto Alegre.

Está claro que hubieron vacaciones, todo se va a acomodar nuevamente. Porque somos River y sobre todas las cosas, porque está Gallardo. Lo único que falta es que en las tribunas nuevamente aparezcan los bombos, pero no a manos de la barrabrava, sino por medio de la Subcomisión del Hincha o de la murga del club, para que la cancha vuelva a ser una fiesta pero sin violentos ni delincuentes.

@jferrero20

Hasta siempre

Las despedidas siempre son dolorosas, esta tiene un condimento especial porque fue repentina. Perdimos un gran valor, alguien que siempre priorizó los colores, antes que la plata, porque allá por 2015, después de coronarse en la Copa Sudamericana, en el mercado de pases de verano vinieron de Arabia Saudita con una valija llena de dólares para seducirlo y llevárselo al lugar más recóndito del planeta para continuar su carrera. El uruguayo no dio el brazo a torcer y tuvo su premio, ganó su primera Copa Libertadores. Desde Francescoli que no se escuchaba el «¡Uruguayo, uruguayo!».

Siempre con una sonrisa, siempre agradecido con los hinchas, con sus compañeros, con el cuerpo técnico, su carisma encendido en los pasillos del Monumental, en las concentraciones, en los viajes. Supo ganarse el cariño de todos. Junto a Maidana y Ponzio, era uno de los referentes por su antigüedad en el club. Se va quien le daba consejos a los más chicos, el que ayudaba a integrar a los jugadores que se incorporaban al plantel.

En su renovación contractual una de las cláusulas que se agregó fue para que tuviera una despedida en el Monumental, y se la ganó por el amor que sintió por la camiseta, por el sacrificio que siempre demostró, por no venderse al mejor postor y quedarse en el club Más Grande para llegar a la gloria.

El destino le puso por delante una lesión a la cual enfrentó en una primera instancia y la superó para consagrarse como muy pocos jugadores lograron hacerlo en la historia del Millonario. Ahora llegó el momento de despedir a un goleador que costará reemplazar, más que por los goles, por el amor que le dio al club y el rol que supo ocupar en el plantel.

¡Hasta siempre, Rodrigo!