Un día de los enamorados especial

Cada 14 de febrero se celebra San Valentín y River tiene algo que mueve millones de corazones.

Nunca vivimos este día de esta manera. Siempre hubo amor, porque es un amor a primera vista, por los colores, por el estadio, por nuestra gente. En las malas estuvimos con vos, abrazados, con la angustia que nos comía por dentro pero con la firmeza de que se iba a salir adelante. En las buenas reímos, disfrutamos, festejamos. Compartimos todo, noches de frío, de calor, con lluvia o con un sol que mientras algunos estaban en la playa disfrutando del aire libre, nosotros estábamos con vos protegiendo nuestro hogar. Y lo vamos a seguir compartiendo, porque este amor no se muere, no se separa, no se vende, no se traiciona.

No por nada llevamos el escudo en el corazón. Es por donde pasan los sentidos más fuertes. Cuando te sacaron de ese lugar y te pusieron en el centro de la camiseta nos arrancaron el motor que nos hacía ir para adelante.  Terminamos de la peor manera, chocamos contra todo, nos desvanecimos. Por suerte todo volvió a su lugar, te demostramos que fuimos hechos el uno para el otro, que pase lo que pase vamos a estar juntos.

Aunque quieran distanciarnos te demostramos que estamos al lado tuyo. Te cuidamos desde que salís de casa, hasta que llegás. Nunca vamos a olvidar ese día que él se quedó en el Monumental velando por tu salud, mientras vos estabas en La Boca del lobo, solo, contra todos. Y ni hablar de la aventura en Madrid, ante la mirada de todo el mundo. El amor se contagia, y en cada punto del planeta siempre hay una camiseta, una bandera, un gorrito, un cuadro, o simplemente los colores blanco y rojo que se unen para tenerte presente.

Hoy tenemos la suerte de disfrutar y así como llevamos estos dos meses de alegría, después de la hazaña que se alcanzó en diciembre, estamos todos seguros de que va a durar toda la vida, por los siglos de los siglos. Irrepetible, inalcanzable, inigualable. Vivimos un amor hermoso. Nunca lo vamos a perder, cada título es una estrella que nos ilumina. Lo importante es que siempre en River tengamos a personas como Gallardo, Ponzio, Cavenaghi, Mora, Maidana, Ortega, Ramón, Enzo o el Beto por nombrar algunos. Personas que sienten la camiseta y su legado lo pasan a las generaciones que vienen debajo. ¡Que viva el amor!

Así no, maestro

Llegás a la cancha, unos asientos al costado ves a una chica. Te gustó y a tu compañero le anticipás que la vas a encarar. Como es un buen partido, sacás tus mejores armas para conseguir un sí en el momento que la invites a tomar algo. Pero si ella supiera que al verla le dijiste a tu amigo: “Que hija de p*** la última”, “la con*** de la madre, no me puedo ir a dormir así!”, o con un estilo más profundo, “La última foto de la mina con los apuntes y el libro no solo está genial por la calidad de hembra que contiene, también tiene la cualidad de hacerte fantasear muy fácilmente, no puedo ver la foto sin imaginar que soy yo el que la está sacando, dejo la cámara y me tiro en la cama a inspeccionar esas terribles gomas”, ”A TODAS VIEJO, HAY LECHE PARA TODAS!!!!!!!”, como cualquier otro tipo de barbaridad, con certeza afirmo que esa mujer no aceptaría ni un hola.

Recientemente salió a la luz la existencia de un foro riverplatense destinado a publicar imágenes de mujeres de la banda, en una sección denominada “Le das a…” donde algunos personajes comparten, debaten y comentan, con una mirada jurista, sobre la persona expuesta. Desde 2005, casi 3600 páginas y cerca de 54 mil comentarios, fueron subidas con publicaciones destinadas a un solo fin, el de comentar con la cobardía sobre el deseo que le provoca cada mujer.

En esta oportunidad, una hincha y periodista de River, descubrió que una foto de ella tomada de Instagram, había sido posteada en el foro, como el de muchas chicas más. Su postura fue simple, la de solicitar que se elimine del sitio su imagen y las disculpas públicas por parte de los dueños del sitio Tu River. Lamentablemente, tras varios días pasados, las disculpas no aparecieron, sino todo lo contrario, ella fue atacada y denigrada por varios usuarios. Ni hablar de las chicas que denunciaron casos similares pero no tuvieron ningún tipo de respuesta porque no tenían la misma exposición que la periodista en cuestión.

En este momento si uno quiere acceder a los posteos, no se puede llegar porque los bloquearon, lo que indica que lo solicitado por la millonaria era correcto. Uno se imagina que con el paso del tiempo, a medida que el caso tome mayor relevancia, las disculpas llegarán. Como hincha de River, es momento de alzar las banderas que promueve el club, como dice en su estatuto que tiene como fin promover el espíritu de unión y sociabilidad entre sus asociados, en esta oportunidad tenemos que estar todos unidos.

Es lamentable que un sitio que pone al servicio de sus usuarios un espacio para debatir de diversas cuestiones, utilicen a la mujer de esa manera con la complicidad de los administradores y moderadores del foro. El repudio por la actitud tomada por los administradores del foro, como también la reacción de sus usuarios por suerte no es solo del género femenino. Es un momento para acompañarla a ella y a todas las mujeres que hayan sido exhibidas en Tu River y que sirva para que no se repitan actitudes de este estilo.

Finalmente, sería bueno que todos pensemos en que todas las chicas que estuvieron expuestas en el foro, pudieron ser nuestras hermanas o novias, tenemos que protegerlas de quienes tienen actitudes de poco hombres.

 

Tranquilidad

Si recordamos lo que fue diciembre del año pasado y como terminamos todos en la banquina después de tanto éxtasis, es entendible que cueste volver al camino. El GPS todavía sigue recalculando, pero la impaciencia de algunos provoca que el periodismo empiece a operar de nuevo contra River. Porque si todos estuviéramos tirando para el mismo lado, bancando a quienes quedaron en el club después de perder a varios referentes, no atacarían al Campeón de América, hablarían del apoyo del público tras tres derrotas consecutivas.

Sin embargo, en el primer partido, sí, el primer partido en el Monumental, después de levantar la Libertadores en Madrid, con un estadio casi completo, se empezaron a sentir los primeros murmullos. La demostración siempre fue clara, cuando el público alentó River pudo levantarse, pero queda un sector de simpatizantes que asisten a descargar su ira de la semana contra los jugadores que están buscando resurgir. Probá insultando al árbitro, a los líneas, a los 11 rivales o al técnico que está en el banco de suplentes.

Pero no hay que agarrársela contra los jugadores que están aportando su granito de arena para que Napoleón resurja una vez más. Esta es la sexta temporada de Gallardo como técnico de River. Nueve títulos alcanzó, con casi 80 jugadores. Del primer campeonato que ganó el Muñeco, solamente se mantiene Ponzio. Pero lo logrado en todos estos años es sumamente valorable, porque cada vez que le desarmaron el equipo, el técnico pudo armar una vez más las bases y hacer funcionar el equipo. 

¿Y como no confiar en aquella persona que nos dijo que confiaramos en él y en los jugadores y nos pagó como prometió? En esta oportunidad Gallardo se dirigió hacia el público de nuevo al dejar el banco de suplentes y dijo una sola palabra. Tranquilidad. Más claro imposible. Ahora es nuestro compromiso mantener la calma, confiar nuevamente y apoyar al cuerpo técnico y a los jugadores para levantar de una vez por todas. El año pasado el resurgimiento fue recién en marzo, con la Supercopa Argentina que nos devolvió la alegría. Queda margen, hasta el 14 de marzo, mínimamente.

Lo que vale es prepararse bien de cara a la nueva Libertadores, el 6 de marzo se jugará el primer compromiso, frente Alianza Lima, en Perú. El 13 de marzo, será local en el Monumental, pero a puertas cerradas, por la sanción impuesta por la Conmebol. La fase de grupos de la copa será el primer desafío para este plantel renovado. El 7 de mayo se sabrá cuál es el rumbo de River, cuando el Millonario en la última fecha reciba en casa, con su gente, a Internacional de Porto Alegre.

Está claro que hubieron vacaciones, todo se va a acomodar nuevamente. Porque somos River y sobre todas las cosas, porque está Gallardo. Lo único que falta es que en las tribunas nuevamente aparezcan los bombos, pero no a manos de la barrabrava, sino por medio de la Subcomisión del Hincha o de la murga del club, para que la cancha vuelva a ser una fiesta pero sin violentos ni delincuentes.

@jferrero20

Hasta siempre

Las despedidas siempre son dolorosas, esta tiene un condimento especial porque fue repentina. Perdimos un gran valor, alguien que siempre priorizó los colores, antes que la plata, porque allá por 2015, después de coronarse en la Copa Sudamericana, en el mercado de pases de verano vinieron de Arabia Saudita con una valija llena de dólares para seducirlo y llevárselo al lugar más recóndito del planeta para continuar su carrera. El uruguayo no dio el brazo a torcer y tuvo su premio, ganó su primera Copa Libertadores. Desde Francescoli que no se escuchaba el “¡Uruguayo, uruguayo!”.

Siempre con una sonrisa, siempre agradecido con los hinchas, con sus compañeros, con el cuerpo técnico, su carisma encendido en los pasillos del Monumental, en las concentraciones, en los viajes. Supo ganarse el cariño de todos. Junto a Maidana y Ponzio, era uno de los referentes por su antigüedad en el club. Se va quien le daba consejos a los más chicos, el que ayudaba a integrar a los jugadores que se incorporaban al plantel.

En su renovación contractual una de las cláusulas que se agregó fue para que tuviera una despedida en el Monumental, y se la ganó por el amor que sintió por la camiseta, por el sacrificio que siempre demostró, por no venderse al mejor postor y quedarse en el club Más Grande para llegar a la gloria.

El destino le puso por delante una lesión a la cual enfrentó en una primera instancia y la superó para consagrarse como muy pocos jugadores lograron hacerlo en la historia del Millonario. Ahora llegó el momento de despedir a un goleador que costará reemplazar, más que por los goles, por el amor que le dio al club y el rol que supo ocupar en el plantel.

¡Hasta siempre, Rodrigo!

Confiamos, en piloto automático

No salimos del asombro de haber logrado la mayor hazaña de la historia, que como dijo Gallardo, “Lo que se consiguió será eterno y los jugadores serán reconocidos por siempre, pero no queremos dejar pasar esta oportunidad”. La primera parte de la frase genera esa sensación que recorre el cuerpo después de haberle ganado nada más y nada menos que a Boca una final de Libertadores, y así será, para toda la vida. Con el paso del tiempo, las próximas generaciones hablarán de esa fecha. Pero centrando el foco en la segunda parte de lo que dijo el Muñeco, demuestra esa ambición de ir por más.

A este cuerpo técnico le faltó ganar un torneo local y el Mundial de Clubes 2015. En esa competencia internacional era sabido que River se enfrentaba ante un equipo imposible de derrotar, con astros del fútbol, con Messi como líder, con Iniesta, Neymar y una defensa imbatible, pero ante todo con una idea de juego. Sin embargo, a pesar de que esa final tuvo el resultado esperado, el equipo tuvo su reconocimiento.

En esta oportunidad, el Millonario hoy tiene que debutar con un equipo que ha convertido 6 goles en dos partidos y nuestra defensa deberá estar más atenta que nunca. El Al Ain sin embargo también tiene una línea defensiva bastante permeable. Y es el primer paso para avanzar a la final, para continuar creyendo en Napoleón, que nos mal acostumbró desde aquella vez que fue a Porto Alegre y se metió en el vestuario para levantar el ánimo de los jugadores. Todo riverplatense sabe muy bien de lo que es capaz este cuerpo técnico y este plantel, y seguimos confiando en todos ellos.

Habrá que esperar a ver que pasa hoy frente al conjunto árabe, por lo pronto, seguimos disfrutando de la coronación que nos llevó a robarles el alma a nuestros primos, porque aún se puede apreciar ese duelo que porta en su rostro cada persona que viste una camiseta, una campera o un pantalón con el escudo de Boca. Todavía no me animé a decirles que les va a durar mucho tiempo más.

Por último, con los pronósticos que exhiben las casas de apuestas, colocan como claros favoritos en estas semifinales a River (pagan 8,50 al triunfo del Al Ain contra 1,36 del Millonario) y al Real Madrid (pagan 11 si gana Kashima Antlers, contra 1,22 si lo hacen los madridistas). En cuanto al conjunto merengue, en la actualidad, vive cierta similitud con el equipo de la Ribera. El plantel plagado de figuras, sufre desde la salida de Cristiano Ronaldo los problemas de vestuario por no tener un líder que los una como equipo. Ahí estará el desafío de Gallardo, de demostrar con un equipo como se podría vencer a un conjunto de individualidades. En ese caso, veremos los pronósticos de las casas de apuestas, pero en Napoleón confiamos todos. No vaya a ser que haga saltar la banca.

 

Por: Joaquín Ferrero

Tw: @jferrero20

“Hay que creérsela”

Enzo Francescoli habló antes de abandonar la capital española. “Terrenal o no, primero tenemos que pasar la semifinal de 18. Es una buena oportunidad para seguir haciendo historia”.

El príncipe charló con la prensa previo al viaje a Abu Dhabi y dijo: “Hay que tratar de creercela, es importante que ya se cambi el chip, para que estos chicos sigan haciendo historias y podamos tener otro posible logró”

Con respeto a la posibilidad de enfrentar a un Real Madrid, que no está en su mejor nivel, el mánger del millonario expresó: “El primer partido es muy importante y difícil, estoy seguro que esta no va ser la excepción, después veremos lo del Madrid”

Por último remarcó que por suerte, se dan los resultados pero que hay un gran grupo comandado por Gallardo en la cancha, D´Onofrio en la dirigencia y no sólo él, sino muchos ex jugadores que trabajan en el club.

Por:Federico Bairgian

Tw: @fedebairgian

Ramón, muy agradecido

El gran Ramón Díaz, otro de los grandes ídolos de la historia de River Plate, se mostró muy agradecido por ser parte de la histórica final den Madrid

Ramón Angel Díaz quien supo ganar como Dt del Más Grande la Copa Libertadores en 1996, se robó todas las miradas cuando, junto con Miguel Angel Russo, ingresaron el deseado trofeo instantes antes de que la final comience.

En su cuenta oficial de Twitter, el pelado agradeció tanto al Real Madrid como a la CONMEBOL por el trato recibido y por ser parte de este momento único e irrepetible.

Por otro lado, no pudo ocultar su alegría tras la obtención de la cuarta Copa Libertadores y agradeció al club de sus amores por este titulo obtenido ante el eterno rival.

Aquí las publicaciones:

 

La venganza es un plato que se sirve frío

Fuimos testigos de una hazaña lograda por un equipo que quedará por siempre en la historia del club. Le pido disculpas a Amadeo Carrizo, el único sobreviviente de La Máquina, porque dados los logros me atrevo a mencionar que lo realizado por Gallardo tiene un plus que lo ubica un escalón por encima de aquella gloriosa época. Como también lo alcanzado por el plantel de Ramón Díaz que levantó la Libertadores del ‘96, el tricampeonato y la Supercopa ‘97. No fue nada fácil llegar hasta acá, fueron años de trabajo, de apoyo, de buscar levantar aquel desastre que llegó en manos de dirigentes y técnicos años atrás. Y el motor fue darle una lección al eterno rival que tanto se burló del momento que atravesamos allá por 2011. Porque nos caímos, tocamos fondo y nos levantamos. Pero como dicen que el que ríe último, ríe mejor, a razón de trabajo, humildad y sacrificio pasamos por algo que nunca más se repetirá y quedará en la memoria de todos los riverplatenses, por los siglos de los siglos.

Esta hermosa historia comienza, allá en 2012, en el primer superclásico post descenso, con Ramón Díaz en el banco, me conformaba con ganar para demostrar que estábamos vivos. No se dio e injustamente Boca nos empató el partido porque todavía estábamos verdes. En el torneo siguiente empatamos 1-1 de visitante. El Millonario continuó con su etapa de adaptación y logró un subcampeonato, que no sería poco luego de volver a Primera, pero ganarle a Boca era la gran cuenta pendiente porque el balance era un segundo puesto habiendo perdido en el  Monumental contra Boca.

Sin embargo, todo tenía una razón de ser, era mejor humillarlos en su casa. En el torneo siguiente, ya en 2014, Ramiro Funes Mori se encargó de cerrarles la boca y darnos esa inmensa alegría. Luego River salió campeón, Boca segundo. ¿Justicia? Faltaba mucho, porque Gallardo todavía no había llegado al Millonario. La demostración de grandeza tenía que ser bajo un marco más relevante que un torneo local, con las cartas sobre la mesa. Entonces el destino nos puso delante una eliminación por Copa Sudamericana. Después del 0 a 0 en la Bombonera, al empezar el partido en casa Boca tuvo un penal a favor. Pero tenía que ser así, para qué sufrieramos. Y el final fue hermoso, eliminación y a las semanas dimos la vuelta. La primera internacional después de 17 años. ¿Ya estaba cerrado el capítulo de la B? No, Boca seguía burlándose a pesar de quedar afuera en manos de su eterno rival.

La apuesta subió al año siguiente, por delante la disputa era nada más y nada menos que una serie por Copa Libertadores. Los antecedentes eran negativos, porque en las ocasiones anteriores, 2004 y 2000, River no había logrado avanzar. Pero de un lado había un equipo, una idea, del otro individualidades y disputa de egos. Se notó en el partido de ida, donde el equipo de Gallardo se impuso 1 a 0. La vuelta fue un papelón. Un ataque sobre los jugadores en el entretiempo suspendió el encuentro y la Conmebol descalificó a Boca. En la final, el Muñeco levantó su segunda Libertadores, la primera como técnico. Era la gloria para el club si uno miraba para atrás. Habían pasado tres años nomás desde la vuelta a Primera y River demostraba para qué estaba.

A pesar de que le desarmaron planteles Napoleón supo crear una identidad. El cuerpo técnico armó grupos con tres jugadores fijos. Uno por línea. Maidana, Ponzio y Mora. Todos tirando para el mismo lado. Bajaron las revoluciones en 2016 y 2017, porque Gallardo tenía por delante el plan de reivindicación final. En marzo, la final del campeón del torneo local, Boca, contra el campeón de la Copa Argentina.

Ganarle una final a los xeneixes sería una manera de silenciarlos. Y así fue, sin embargo, no aprendieron. Sin notar que estaban derrumbados, jugadores, referentes e hinchas continuaban hablando de más. Desde la vereda de enfrente, del lado correcto, muchos festejábamos como si fuera algo único el título en Mendoza.

Hasta que llegó la entrada al cielo. La Copa Libertadores 2018. Una serie eliminatoria adversa. Racing, Independiente y Gremio, el último campeón. La final sería un capítulo más para que cuando nuestros hijos nos pregunten porqué somos de River, cómo es que estuvimos en la segunda división, y si se sale de eso tengamos la mejor respuesta. Tuvimos que disputarnos el mayor trofeo continental con aquellos que disfrutaron de nuestra desgracia. Y dicen que todo vuelve en la vida. El partido de ida se demostró en el campo de juego las diferencias entre los dos equipos. River con la unidad del equipo, que supo levantar dos veces el resultado y Boca que dependía de las individualidades de sus figuras. El empate dejó abierta la serie y se definiría en casa.

La tristeza de que nos robaron la localía y nos basurearon está presente y es un capítulo aparte para debatir cómo es que entró el micro en ese operativo de seguridad paupérrimo, como dirigentes fueron contra lo natural y todo lo que se habló durante las dos semanas más largas de nuestras vidas.

Pero querían ir a Europa y allá fuimos. Con el plantel golpeado, por haber perdido la última posibilidad de clasificar a la Libertadores 2018. En Madrid se mantuvo más unido que nunca y terminó de pisotear a quienes desmitificaron al mejor plantel de Sudamérica, ante la mirada de todo el mundo.

El problema que tenemos ahora es que con Gallardo uno nunca sabe cuánto más nos puede sorprender, y por delante tenemos el Mundial de Clubes. Vamos por más, con Gallardo todo es posible. Lo que sí, estos son los nombres que nunca debemos olvidar:

Arqueros: Marcelo Barovero, Nicolás Rodríguez, Julio Chiarini, Leandro Chichizola, Enrique Bologna, Germán Lux, Franco Armani y Ezequiel Centurión.

Defensores: Jonatan Maidana, Ramiro Funes Mori, Leonel Vangioni, Gabriel Mercado, Germán Pezzella, Emanuel Mammana, Eder Álvarez Balanta, Leandro González Pirez, Luciano Abecasis, Bruno Uribarri, Jorge Moreira, Luciano Lollo, Kevin Sibille, Milton Casco, Javier Pinola, Lucas Martínez Quarta, Gonzalo Montiel, Nahuel Gallardo y Marcelo Saracchi.

Volantes: Leonardo Ponzio, Carlos Sánchez, Ariel Rojas, Leonardo Pisculichi, Matías Kranevitter, Manuel Lanzini, Cristian Ledesma, Augusto Solari, Osmar Ferreyra, Tomás Martínez, Adrián Cirigliano, Guido Rodríguez, Martín Aguirre, Carlos Carbonero, Jonathan Fabbro, Gonzalo Martínez, Nicolás Bertolo, Camilo Mayada, Tabaré Viudez, Luis González, Pablo Aimar, Bruno Zuculini, Juan Quintero, Nicolás De la Cruz, Santiago Sosa, Exequiel Palacios, Camilo Mayada, Cristian Ferreira, Enzo Pérez, Ignacio Fernández, Matías Moya, Iván Rossi, Andrés D’Alessandro, Joaquín Arzura y Nicolás Domingo.

Delanteros: Rodrigo Mora, Fernando Cavenaghi, Teófilo Gutiérrez, Sebastián Driussi, Juan Kaprof, Lucas Boyé, Giovanni Simeone, Lucas Alario, Javier Saviola, Rafael Borré, Lucas Pratto, Ignacio Scocco, Julián Álvarez, Carlos Auzqui, Marcelo Larrondo e Iván Alonso.

Y en nombre de todo River, muchísimas gracias a nuestro técnico, Marcelo Gallardo, a los ayudantes de campo Matías Biscay, Hernán Buján, al preparador físico, Pablo Dolce, a los motivadores del plantel Marcelo Tulbovitz y Diego Gamalero, a la psicóloga Sandra Rossi a pesar de no haber podido curar la locura del Pity, a Alberto Montes por entrenar al pulpo Armani, a César Zinelli por analizar a los rivales, a Nahuel Hidalgo y Gabriel Gómez Stradi por analizar cada video y estar pendiente de cada movimiento de los jugadores, a los doctores Pedro Hansing, Santiago Spinetta, al psicólogo Pablo Nigro, a los kinesiólogos Jorge Bombocino, Enrique Confalonieri, Gastón Pandiani, Marcos Loyarte y Franco Bombocino, a quien se encarga de alimentar a nuestros jugadores, al responsable de aflojar los músculos del plantel, Marcelo Sapienza, al que comunica, Matías Ghirlanda y a los que preparan la vestimenta de nuestros soldados en cada partido, Raúl Quiroga, Manuel Tula, Ariel Scarpelli, Luis Valla y Diego Moreno.

Ladrones de ilusiones

No nos duele el dinero gastado o el esfuerzo realizado. No nos duele haber pasado semanas de sufrimiento sin poder dormir, a la expectativa de todo lo que estaba pasando. Viajar a Núñez 4 veces a la semana, de lejos. Que no se pueda retirar tu entrada; que no se imprimió; el calor; los nervios, lejos de tu vida normal.

Tampoco nos dolió que nos roben de una semana a la otra con los precios de las entradas, ni que personas sin corazón te esperen afuera del club para robarte el ticket de tu vida.

No nos dolió el permiso de trabajo, tampoco dejar a la familia en la provincia y viajar solos por un sueño. Muchos menos nos dolió cada centavo gastado por esto en el peor momento del país. Cada noche haciendo cola virtual para intentar sacar tickets, y menos que menos dolió dejar afuera a tantos hinchas de la posibilidad de comprar entradas en un sistema donde supuestamente había 17 mil entradas y fueron 2000 los que con suerte sacaron.

Ni se les ocurra pensar que nos dolió bancar 7 horas abajo del rayo del sol, sin comunicación y toda tu familia preocupada por saber si nos encontramos bien. Correr de los violentos, ver sufrir a mujeres, niños aterrorizados y el poder abusando de todos.

No dolió dejar el corazón en esta, ¿sabes que dolió? Dolió la falta de razón, de comprensión hacia nosotros. La falta de respeto y el poco interés de aquellos que por arriba de todo se quieren comer el mundo con el negocio. Dolió que a aquellos que cada tarde de domingo como es costumbre estamos, nos hayan dejado afuera, pero no afuera de un partido, afuera de un sueño. La falta de respeto a aquellos que juntos hacemos todo, el menosprecio de los que poco a poco venden la pasión.

No olvido jamás, nos lastimaron, y eso sí que dolió.

Por Franco Torres 

Ig: franconicolas_25

La fiesta se arruinó

Le tiraron un baldazo de barro a la Libertadores, la ensuciaron un grupo de personas que no son dignas de vestir nuestra camiseta, eso no es River. Los actores principales de este mamarracho fueron cada uno de los inadaptados que agarraron una piedra y se la tiraron al micro de Boca junto al Jefe del Operativo de Seguridad puesto por las fuerzas de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, a priori, el responsable de todo este caos.

De ninguna manera se justifica el accionar de ese grupo de personas que no tienen materia gris en la cabeza para agredir a un plantel de fútbol, una vez más, eso no es River, el Millonario demostró hace varios años que los partidos se ganan en la cancha. ¿Cuál sería la razón para tirarle piedras a un equipo que durante los últimos años le demostramos en cinco oportunidades le demostramos quién manda?

Presente en medio del tumulto, uno me mostró que tenía una entrada del partido de la semifinal contra Gremio. Esa persona no tenía que estar ahí. Ese lugar era de un hincha con entrada para la final. Detrás mío, dos personas no tenían ticket, les había llegado el rumor de que por Quinteros no iban a tener problemas para saltar lo molinetes. Acaso la barra que se había quedado sin entradas por el allanamiento del día anterior, ¿se iba a quedar sin entrar al Monumental? De esta manera,muchas personas se propusieron arruinar esta fiesta.

Parado durante cuarenta minutos en el primer control de acceso, el clima se oscurecía. Al pasar, llegó la primera nube de gas pimienta. Una advertencia de que los palazos vendrían para los que estaban atrás. A la altura de la Plaza Fleming, apareció el micro de Boca, ya apedreado. Mis sinceras disculpas para los jugadores del xeneixe, en nombre de los verdaderos hinchas del Millonario. A modo de lección, lo ideal sería que nos limitemos solo a demostrar al rival lo que es la hinchada de River, esa que en los banderazos se junta a alentar al equipo, la misma familia que homenajeó al club y acompañó con una bandera de casi 8 km de largo. Y no hace falta que a tu hijo le llenes el cuerpo de bengalas para pasar el control de seguridad, no lo hagas cómplice de lo prohibido. Eso no es River.

Tuvimos la posibilidad de demostrarle al mundo entero el carnaval del Más Grande y se arruinó todo. ¿Qué hubiera pasado si todos los clubes hubieran acompañado la propuesta del ex presidente de Independiente, Javier Cantero, de exterminar a todas las barras del fútbol argentino? Imagino que en su momento hubiera sido una guerra, con cuestiones difíciles de afrontar, pero estoy convencido de que ayer no hubiera pasado nada de todo lo que se vivió en Núñez.

El salvajismo que nos rodea va más allá de las piedras, porque también se vivieron situaciones de violencia como la de personas robando entradas de otros hinchas, como también pertenencias dentro de los autos estacionados en las inmediaciones del estadio. Como si fuera en la era cavernícola, en más de una oportunidad, hinchas se fueron a las manos por motivos ridículos. “Me seguís gastando y te cago a trompadas”. Somos hermanos viejo.

Y las corridas fueron desde el comienzo hasta el final. Durante más de seis horas. Fuerzas de seguridad contra hinchas que tenían su entrada y exigían entrar al estadio, para ocupar el lugar de los vivos, mezclados con los violentos, los inadaptados que incitan a llevar las cosas al peor lugar, que están en la vereda de enfrente de lo que es River.

Deseo que las cosas cambien como sociedad. Imagino que una de las soluciones es que suspendan el fútbol al menos un año, tal vez dos, para que tomemos esto de ejemplo, para que recapacitemos, de que el partido se juega dentro de la cancha. Mientras tanto, River es el Más Grande, y tiene muchos otros deportes, puede ser que me interese más en el básquet, en el hockey, o en otra disciplina. Pero el fútbol está podrido, y hay que cortar de raíz esta locura que se está viviendo.