Corazonada de reivindicación

 

El equipo de Marcelo Gallardo se plantó en Rosario, dio vuelta el partido y se llevó los tres puntos en una cancha difícil.

Se llegaba al partido con una sensación rara, el Más Grande volvía a competir después de aquella agónica tarde de noviembre cuando no se pudo con Flamengo en Perú. Tras un empate entre los punteros de la Superliga en la cancha del rival de toda la vida, River tenía la posibilidad de ganar y prenderse aún más en la pelea seria por volver a conquistar el título que más veces ganó en su historia, ese que le queda pendiente a Marcelo Gallardo con la Copa Mundial de Clubes.

El conjunto de Napoleón salió como siempre, al frente y con valor en ataque, pero sin precisión, lo que llevó a que rápidamente Newell´s se lleve la parcialidad del partido con dos goles. En el segundo de ellos, Luis Leal, jugador que le marcaba por tercera vez a River en su carrera, festejó al mejor estilo Gabigol, cosa que molestó a River y a Gallardo. Pero este equipo tiene corazón para pelear hasta el final, y al minuto del segundo gol de Newell´, Nacho Fernández de tiro libre, entre centro y tiro al arco, selló el 2-1 que llegaría al entretiempo.

Ya con el ímpetu del gol, los cambios y la cercanía del resultado, River cambió la cara y dio la corazonada correspondiente. Marcó dos goles que lo pusieron adelante en el marcador con goles de Borré que siempre aparece y una pinturita de Nacho Scocco abriendo el pie y marcando en el segundo palo, pudiendo haber marcado un cuarto gol de no haber sido por el palo que le negó el doblete al delantero colombiano. De esta manera, River demuestra porqué la mayoría de los equipos le temen o por lo menos no dejan de respetarlo.

A partir del segundo gol, el Más Grande demostró una faceta que no venía mostrando últimamente, su concentración, velocidad y precisión lo llevaron a reivindicarse como uno de los equipos que pelean seriamente por el campeonato.

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