«No vale la pena seguir a River si pensás que vas a perder»

En RDLT te seguimos mostrando historias del viaje a Lima. Hoy es el turno de Juan Manuel, que partió desde Rosario.

No es noticia que River copó Lima, superando todas las expectativas por el cambio de sede. Cada día encontramos nuevas historias de hinchas que viajaron hacia la capital incaica, desde todos lados del país.

En Santa Fe, a 150 km de Rosario, Juan Manuel Hernández partía con su amigo hacia Perú, aunque la travesía arrancó antes. «Primero fuimos hasta Santo Tomé y de ahí a Rosario. Allá nos subimos a un micro de línea y partimos». El santafesino, además, no es socio ni pertenece a ninguna filial.

¿A qué te dedicas?

– Soy maestro mayor de obra y pintor acá en el pueblo.

¿Te perjudicó para viajar eso?

– No. Me tomé los días. Tengo una sociedad con mi tío: lo hablé y me fui.

¿Hubo alguna complicación en el viaje de ida?

-No, solo a la vuelta. El motivo por el cual íbamos nos llevaba. Igual fue largo.

¿Qué pasó a la vuelta?

– En la primer frontera nos cruzamos con micros del Flamengo. La gente estaba muy molesta, pero no pasó nada. Muy pocos gendarmes».

Y allá ¿tampoco hubo disturbios?

– No, para nada. Es más, una noche terminamos tomando cerveza con los brasileros. La convivencia fue más que buena.

Así, aseguró que el trato fue bueno con todos, también con la policía, ya que no pasaron situaciones violentas.

Se difundió que en Chile hubo algunas manifestaciones. Algunas frenaron micros del Flamengo ¿A ustedes les afectó?

– Nosotros pasamos de noche, tanto en Chile como en Perú y no había nadie. Fue todo muy tranquilo.

Y la vida en el micro, la comida, la higiene. ¿Cómo hacían?

– Al ser un micro de línea, estaban todas las paradas programadas. Parábamos a desayunar, a comer y a bañarnos. Estuvo muy bien diagramado. La comida tampoco era tan cara. Los platos salían alrededor de $200 y también nos rebuscamos en los supermercados. No fue un viaje tan costoso. Yo creo que la diferencia, si la final se hubiese jugado en Santiago, no se trataba de un tema económico, sino que se iban a conseguir menos entradas.

Luego, comentó cómo fue sobrellevar el mal trago en el viaje de vuelta. «Perder es una posibilidad. No vale la pena seguir a River si pensás que vas a perder. En el micro había tristeza, pero además, tres chiquitines que no paraban de gritar. Se hizo interminables, ja!

Por último, dijo que en las tribunas había gente de ambos equipos, pero nada ocurrió, ni siquiera en los goles. También, que el calor no ayudó y la humedad fue altísima.

 

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