Contundente victoria millonaria

River dio un paso importante de cara al objetivo principal de todos los años, tratar de volver a conquistar américa en un partido bien jugado, pero en un partido con muchas polémicas.

Todavía no terminábamos de acomodarnos que ya llegaba la primer polémica, Nicolás de La Cruz recibía un planchazo en la tibia dentro del área que el árbitro no llegaba a ver. Al culminar la jugada, el colegiado fue advertido de la falta y, tras verla reiteradamente en el VAR decidió cobrar la pena máxima.

El encargado del penal fue Ignacio Fernández, quién había pateado el último penal que El Más Grande tuvo a favor en Avellaneda. El jugador pateó cruzado, fuerte y arriba, casi imposible para Juan Pablo Carrizo que se lanzó hacia el otro palo. Casi desde el vestuario, River ganaba por uno a cero.

La primera parte del encuentro fue completamente millonaria. Buen juego, presión, intensidad a la hora de recuperar la pelota y por sobre todo presición, eran los adjetivos que caracterizaban al equipo que dirige Marcelo Gallardo (cosa que ya nos tiene muy bien acostumbrados). En dicha primera mitad, River tuvo varias jugadas clarísimas de gol como el penal, una jugada en que Suárez gambetea al arquero remata y este la tapa reponiéndose.

En el segundo tiempo el equipo salió diferente. Comenzó atacando y dominando, pero sin esa intensidad que tanto lo caracteriza pero sin dejar de lado ese ímpetu, cosa que tuvo su final feliz. Tras un centro pasado de Suárez, Ignacio Fernández definió de volea y marcó el segundo, pero tras otra ida al VAR el árbitro terminó anulándolo correctamente por una mano de Matias Suarez en el comienzo de la jugada.

Ya más cerca del final, Milton Casco filtró una pelota bellísima para Palacios que la dejó pasar y buscó el contacto con Carrizo que le hizo penal. Esta vez, la máxima autoridad dentro de la cancha no necesitó ayuda del VAR. Rafael Santos Borré pateó y no perdonó, poniendo el dos a cero final.

 

 

Deja tu comentario