Simplemente Gracias

Otra noche acompañando al Campeón de América, sensaciones distintas pero el amor de siempre. 

Ganar, Gustar, Golear, esas tres palabras definieron lo que vivimos anoche millones de hinchas de River, los jugadores se lucieron, impusieron jerarquía, dejaron todo, incluso hacerse la remota pregunta de ¿quien fué la figura del partido? es muy difícil de responder porque el equipo en general se puso el duelo al hombro.

Creer, es un mandamiento para este equipo, porque 11 entran a la cancha y saben que afuera tienen corazones latiendo por ellos, todos nos fascinamos con el gol de Nacho (el taco sí), entramos en «Modo Oso» con los goles de Pratto y poco a poco le vamos haciendo un espacio a Suárez. Cumplieron, lo hicieron, nada para reprocharles, 9 intentos certeros en un primer tiempo, un penal no cobrado, un offside que no fue ¿Que pueden hacer contra esto? Absolutamente nada, pesará en la conciencia de quien lo hizo ¿Casualidad o causalidad?

Proponer, salir a jugar, encarar y no parar, es lo que importó una actitud prácticamente que puede tomarse como una lección de vida, animarse, salir adelante y no aflojar nunca. Porque eso es el éxito, esfuerzo, ganas todo lo que reflejó este equipo, hacer tiempo y esperar que las cosas pasen porque sí, esconderse, eso es cobardía, miedo. Palabras que este grupo de hombres no conoce.

La grandeza se forja con los años, conseguir las batallas importantes, ser reconocido por la fuerza, el coraje, que en cualquier parte del mundo te reconozcan y sepan de que estás hecho, quien sos, tener una identidad que va más allá de 90 minutos, esas actitudes se vuelven parte de una filosofía de vida, de eso se trata.

Nada terminó en absoluto para ellos mucho menos para nosotros, restan desafíos por afrontar y siempre estaremos listos para guerrearla de sol a sol, porque jamás nos verán caer.

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