Vamos por más

El millonario una vez más pudo superar la fase de grupos pero no nos conforma esta instancia, son 16 equipos, siete posibles rivales quieren bajar al campeón.

Se acerca otra instancia de eliminatorias en la Copa Libertadores y River pasó de ronda demostrando que es el campeón de América. Sufrimos las lesiones de quienes en la copa pasada fueron fundamentales, como Palacios, Casco y Quintero. Se sumó la de Suárez, un refuerzo que desde un comienzo demostró estar a la altura de lo que quiere Gallardo. La falta del Pity Martínez y de Maidana genera la nostalgia de extrañar a quienes dejaron todo por la camiseta.

Por suerte, tenemos a un Oso que contagia a los más displicentes. Eso se notó en el último partido, cuando a Carrascal se lo notaba un tanto nervioso y lento, Pratto bajaba hasta la mitad de cancha para barrerse y recuperar como un volante. También se hizo cargo del ataque y fue el máximo responsable de que River no perdiera el invicto en el Monumental. Además sigue estando el Pulpo en el arco, para cuidar los tres palos. Demostró estar listo para frenar un mano a mano.

Y hablando de mano a mano, se vienen los octavos. En 2014 y 2015, nos tocó el mismo rival de la última final. Finalizado el partido frente a Inter, al Muñeco le preguntaron por Boca. Sabio como de costumbre, demostró no importarle ese “morbo”, como él denominó. Pero claro, después de lo logrado el 9 de diciembre de 2018, nada más puede suceder. Puede eliminarnos cualquier equipo que nos crucemos ¿Que nos va a afectar? Habría que felicitar a quien elimina al campeón vigente, que le ganó la final más importante de la historia a su eterno rival, sin jugar en su cancha.

Pero todos sabemos que Gallardo va por más. Lo dijo en la celebración antes de Navidad, cuando se festejó la obtención de la Libertadores. El objetivo es otro, sea quien sea, el que se cruce en el camino se va a topar con un técnico que sigue con hambre. Y tiene razón, porque el Muñeco tiene muchas razones para levantar una más. A nivel club, ganar la quinta copa sería ubicar a River a un paso de lo más alto y tener la revancha para el Mundial de Clubes. A nivel personal, el de llegar a una final de Libertadores y poder disfrutarla de una final de Libertadores en el banco de suplentes, porque hasta ahora Biscay fue quien tuvo ese privilegio.

Ocho clubes, tres países. Brasil, Paraguay o Argentina. El rival saldrá de Palmeiras, Cruzeiro, Internacional, Flamengo, Cerro Porteño, Libertad, Olimpia o Boca. Todos tendrán un condimento especial y va a ser distinta a las dos Libertadores que ganamos en los últimos años. Primero vamos a jugar en casa, donde vamos a tener que hacernos fuertes para ir a definir de visitante.

Pero antes vendrá la Recopa Sudamericana, que será la primera prueba del año. Luego el receso por la Copa América. Vendrá el mercado de pases, donde los poderosos de Europa querrán llevarse a nuestras joyitas, habrá que esperar para ver qué tanto nos perjudican. Luego llegará la pretemporada. La memoria me trae la imagen de todos en Orlando, en el el complejo ESPN Wide World of Sports. Esta me trae un recuerdo hermoso, el de la unidad y el del grupo. El de la familia y que me llena de confianza. Que venga quien quiera, porque vamos a estar todos unidos una vez más.

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