Objetivo Cumplido

Tarde a todo o nada en Chile, la esperanza latente de ganar para pasar a octavos de final sin complicaciones dependía de nosotros mismos.

Clima extraño, tribuna virtual y una parcialidad nuestra para un duelo que prometía, teníamos la obligación de ganar y la ventaja de no depender de resultado ajeno, sonó el silbato de Andrés Rojas y empezó la acción.

Marcelo Gallardo, zapatos de charol y abrigo, elegancia y brillo, parecía su apariencia  una metáfora de lo que pretende en cada partido del equipo. Pero luego se tuvo que poner un chaleco por encima, todos de negro y rojo, parece que visualmente se confundían

La camiseta de cábala positiva y un Palestino que buscaba imponerse en los primeros minutos, molestaba, estorbaba un poco en nuestras cabezas ansiosas de victoria, hasta que llegaron los intentos, De La Cruz en la pelota detenida la pateó a la barrera, se nos iba así la primera chance de abrir el marcador.

Tras el grito atragantado de gol, se pasó al momento de dolor, el árbitro no cobró pero Matías Suárez sufrió un duro golpe, de este lado veíamos la figura repetida de lo que pasó con Casco, la maldita clavícula nuevamente jugaba una mala pasada, pero con dolor el cordobés se levantó para seguir y de este lado siendo sinceros respiramos.

Enzo remató pensamos que venía el primero pero no fue fuerte y la respuesta no tardó en llegar, se encendieron las alarmas. Mientras que Nacho Fernández no podía entrar en juego, la desesperación crecía y encima Suárez se tiró al piso pidió el cambio, entraba Borré que tras la sequía había convertido en Copa Argentina, por lo que el colombiano tenía crédito de ventaja.

Entra Borré y el partido se empieza a jugar en el mediocampo, Enzo Pérez sigue en su mejor versión y se nota, el efecto Madrid fue una inyección de valentía, coraje y potencia para el mendocino que desde aquel día no para, pero el marcador sigue en cero, las chances no entraron nadie quería pagar el precio de la derrota.

31’ córner para River, va Nacho va dicen los relatores, las expectativas altas, Pinola forcejea en el área, la desesperación de: “Tiene que entrar” junto a “cuidado no se coman una tarjeta” se cruzaban. En medio de la tensión, palomita del defensor y el forcejeo quedó atrás Pinola abrió el marcador. Ya empezábamos a sentirnos un poco más serenos no conformes, porque restaba mucho tiempo de juego.

En cierto momento de ataraxia, centro de Angileri que Pratto y Borré ni se avivaron, así nos perdíamos el segundo, reacción de agarrarse la cabeza, insultar al aire y seguir, porque se vino la contra Paserini tiró el centro, se le escapó a Armani y pequeño infarto, pero nuestro arquero la salvó de un manotazo que derivó en un peligroso tiro de esquina, que se fue arriba del arco (por suerte y por nuestra salud emocional).

Saque de arco, River empezó a avanzar y buscar estirar la diferencia, pelota detenida, ejecuta De La Cruz y la pelota da en la mano del defensor rival ¿Fue penal? Desde la televisión claramente era, para los árbitros no, para los jugadores en el campo también era tiro desde los 12 pasos. Nacho Fernández va al córner, reclama al línea, pero no cambia nada y tras el tiro cabeceó el Chino Quarta, pegó atrás y más de uno gritó porque parecía adentro, así se fue el primer tiempo.

Entretiempo de reflexión, faltas de conexión pero se controlaba al rival, Zuculini con la tarjeta amarilla complicaba porque podía dejarnos con 10 y la dicotomía que entre Leo Ponzio o Exe Palacios pasó por la cabeza de varios hinchas.

Pasaron los 15’ y arrancaron los segundos 45’ en el Monumental de Santiago, escuchar la palabra “Monumental” nos tocaba un poquito el corazón, recordando nuestra casa. El rival entró decidido al empate, Martínez Quarta salvó y después Jiménez remató al palo derecho, que por suerte se fue afuera.

Las contras venían con profundidad y era hora del cambio, ingresó tras la dicotomía del hincha Exequiel Palacios, que pese al poco rodaje tras la lesión tiene un rendimiento excelente, la esperanza de volver a ser fuertes se hacía presente, necesitábamos de su juego para ser más profundos y lastimar.

Y no tardo en mostrarse Pala, metió un exquisito pase, habilitó a De La Cruz y pase a Nacho Fernández que peleó mano a mano con el arquero y definió con tranquilidad solo frente al arco, ya con el 2-0, estábamos bien pero si se podía ir por más mejor, porque se saboreaba ya la clasificación a octavos.

Planchazo de Julián Fernández a Enzo Pérez y tras la ventaja en el marcador el rival quedó con 10, el contexto ideal de un hombre más para estirar la diferencia, De La Cruz la bajó para Pratto que remató débil ¿ te quedaste sin fuerza Oso? No lo sabemos pero más de uno no podemos creer como se erró esa chance.

Salió Enzo tras un gran partido para que entre Ponzio, sí el gran capitán volvió al verde césped con el detalle que no pidió la cinta, mientras Palestino empezaba a desmoronarse y dejar algunos espacios que se podían aprovechar.

Palacios, se la pasa a Nacho y esta vez no pudo ser el tercero, una lástima, lamentamos y a seguir, porque Pratto se la pasó a De La Cruz y la carambola no entró, continúa el bombardeo y la ansiedad aumenta, porque mano a mano con el arquero Borré se lo perdió rematando por arriba, es increíble pero real, perdíamos la chance de golear, estaba todo dado.

87’ el partido finalizaba y pasa lo increíble, Borré expulsado, sí con el partido 2-0, nadie entiende ese acto con el marcador en ventaja salir para perderse un par de fechas a futuro y quedar con 10, inexplicable, masticamos bronca porque emparejábamos el partido sin necesidad le dábamos una mínima ventaja.

90+4 sí 4 minutos más con 10 a 10, River no se rindió y Palestino no pudo hacer nada, Pratto tuvo la última y no pudo, la historia se cerró 2-0 con el objetivo cumplido, 3 puntos y el pase a octavos pero con las ganas de gritar más goles.

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