La primera función del Cavegol

Un 11 de febrero pero del año 2001, debutaba uno de los jugadores que quedarían marcados a fuego en el hincha millonario. Es el caso de Fernando Cavenaghi, un goleador de raza que llevó como nadie el manto sagrado.

Su primer partido oficial fue ante Guaraní por Copa Libertadores, donde ya demostraría toda su calidad, entrando desde el banco, asistiendo a Javier Saviola y convirtiendo ya su primer gol e iniciando una gran primer etapa en River hasta 2004, llena de goles y de títulos.

En dicha etapa logró cosechar varios títulos, el primero fue el torneo clausura 2002, torneo que logró consagrarse como goleador con 15 años teniendo solamente 18 años de edad. Luego, ya en el Torneo Clausura 2003, se volvió a coronar como campeón, siendo el máximo artillero del equipo con 13 tantos y siendo el tercer máximo goleador del torneo. El último torneo obtenido en dicha etapa fué el del Clausura 2004, volviendo a ser el goleador del equipo, esta vez, con 9 tantos.

En su segunda etapa como jugador de River, no le tocó estar en un gran momento. Es más, volvió para jugar en el peor momento de la historia del más grande y logró devolverle su lugar de privilegio en la Primera División del fútbol argentino. Esta etapa se desarrolló entre los años 2011 y 2012 y Cavegol fué una de las piezas clave para lograr el desafío. Tras un durísimo año, River le renovó contrato a Matías Almeyda (quien era el DT en su momento) y el mismo se encargó de decir públicamente que no requeriría ni a Fernando ni a Alejandro Dominguez en su plantel.

En su tercer y último paso es en donde logró conquistar la gloria eterna, ya con Ramón Díaz como entrenador, volvió a un River distinto, con objetivos renovados. Logró conquistar el Torneo Inicial de dicho año, siendo el goleador del equipo millonario. En ese torneo, se desempeñó con una lesión en su pié derecho, jugando infiltrado alrededor de 4 fechas consecutivas. En el mismo año, ya con Marcelo Gallardo como DT, logró conquistar la Copa Sudamericana con un River de alto vuelo. Para finalizar su carrera en River, logró conquistar la copa más preciada, la Copa Libertadores del 2015, siendo titular y capitán en la final.

En este último paso, llegó a la cifra de 112 goles con la camiseta del más grande, quedando así como el 10° máximo artillero del club por debajo de Daniel Onega.  Además, fue uno de los 5 jugadores que lograron tener su partido despedida en el mítico Estadio Monumental.

La historia de Cavenaghi en River será recordada como una leyenda, un hijo pródigo que dejó todo para volver en las peores, devolver al club a donde siempre debió estar y volver a llevarlo a lo más alto de América. Eternamente agradecidos Cavegol.

Por: Agustín Cinti Tw: @AgusCinti_

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