Tranquilidad

Si recordamos lo que fue diciembre del año pasado y como terminamos todos en la banquina después de tanto éxtasis, es entendible que cueste volver al camino. El GPS todavía sigue recalculando, pero la impaciencia de algunos provoca que el periodismo empiece a operar de nuevo contra River. Porque si todos estuviéramos tirando para el mismo lado, bancando a quienes quedaron en el club después de perder a varios referentes, no atacarían al Campeón de América, hablarían del apoyo del público tras tres derrotas consecutivas.

Sin embargo, en el primer partido, sí, el primer partido en el Monumental, después de levantar la Libertadores en Madrid, con un estadio casi completo, se empezaron a sentir los primeros murmullos. La demostración siempre fue clara, cuando el público alentó River pudo levantarse, pero queda un sector de simpatizantes que asisten a descargar su ira de la semana contra los jugadores que están buscando resurgir. Probá insultando al árbitro, a los líneas, a los 11 rivales o al técnico que está en el banco de suplentes.

Pero no hay que agarrársela contra los jugadores que están aportando su granito de arena para que Napoleón resurja una vez más. Esta es la sexta temporada de Gallardo como técnico de River. Nueve títulos alcanzó, con casi 80 jugadores. Del primer campeonato que ganó el Muñeco, solamente se mantiene Ponzio. Pero lo logrado en todos estos años es sumamente valorable, porque cada vez que le desarmaron el equipo, el técnico pudo armar una vez más las bases y hacer funcionar el equipo. 

¿Y como no confiar en aquella persona que nos dijo que confiaramos en él y en los jugadores y nos pagó como prometió? En esta oportunidad Gallardo se dirigió hacia el público de nuevo al dejar el banco de suplentes y dijo una sola palabra. Tranquilidad. Más claro imposible. Ahora es nuestro compromiso mantener la calma, confiar nuevamente y apoyar al cuerpo técnico y a los jugadores para levantar de una vez por todas. El año pasado el resurgimiento fue recién en marzo, con la Supercopa Argentina que nos devolvió la alegría. Queda margen, hasta el 14 de marzo, mínimamente.

Lo que vale es prepararse bien de cara a la nueva Libertadores, el 6 de marzo se jugará el primer compromiso, frente Alianza Lima, en Perú. El 13 de marzo, será local en el Monumental, pero a puertas cerradas, por la sanción impuesta por la Conmebol. La fase de grupos de la copa será el primer desafío para este plantel renovado. El 7 de mayo se sabrá cuál es el rumbo de River, cuando el Millonario en la última fecha reciba en casa, con su gente, a Internacional de Porto Alegre.

Está claro que hubieron vacaciones, todo se va a acomodar nuevamente. Porque somos River y sobre todas las cosas, porque está Gallardo. Lo único que falta es que en las tribunas nuevamente aparezcan los bombos, pero no a manos de la barrabrava, sino por medio de la Subcomisión del Hincha o de la murga del club, para que la cancha vuelva a ser una fiesta pero sin violentos ni delincuentes.

@jferrero20

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