Grito de guerra

Estamos a horas de un choque crucial y otra vez hay que demostrar de qué estamos hechos.

Vos sabés como sacarme una sonrisa, como también hacerme llorar ya sea de la emoción como por un disgusto. En este momento abandonar no es una opción, por eso te voy a acompañar con nuestro grito de guerra. “Yo te quiero millonario, yo te quiero de verdad, quiero la Libertadores ”.

Hoy vamos a estar ahí, con cuatro mil almas acompañándote adentro de la cancha, mil refuerzos en las afueras y la mitad del país menos algunos prendidos al televisor de casa, en los bares. También en la radio en los taxis, en el bondi, volviendo de la facultad o del laburo que te dejó exhausto. Vamos a sacar todos esa energía con la que dimos vuelta la historia hace tres años, a unos kilómetros de donde estamos. Vamos a plantarnos por ese sueño, somos una familia.

Nos bastardearon, nos tocaron el orgullo. ¿Acaso no tuvieron tiempo para notificar antes la sanción para nuestro comandante? Quisieron pegarnos donde más nos duele, no les demos el gusto. No es momento para agachar la cabeza, es momento de dejar todo en la cancha.

Fue una semana difícil. Desde que nos fuimos del Monumental, nuestra cabeza estuvo puesta en el partido de esta noche. Mientras el periodismo intentaba bajar la moral del grupo anunciando posibles acuerdos con equipos del extranjero que venían en búsqueda de nuestras figuras, que Palacios se va al Real Madrid, que Pity ya está en Estados Unidos, que Quintero no puede rechazar la oferta de China, “Que la gente crea porque tiene con qué creer”, lanzaba Marcelo Gallardo dirigiéndose al hincha riverplatense. ¿Acaso no le voy a creer a quien levantó el nombre del club?

Esta noche el escenario va a ser un campo minado. Shakira se encargó de dejarnos un obstáculo más en el camino, con la complicidad del Gremio para organizar en estas fechas un recital. Nosotros lo aprendimos con el paso del tiempo, no es casualidad que el único recital planificado en el estadio sea para los primeros días de diciembre, fuera del calendario de competencia.

Tuvimos una primera fase donde pasamos con confianza, con tres partidos ganados y tres partidos empatados. Nos ilusionamos. En octavos y cuartos enfrentamos a los dos cuadros de Avellaneda. En ambos casos, frente a Racing e Independiente, primero empatamos, después definimos de local la serie con convicción. Nos entusiasmamos. Necesitamos que esa fuerza que sacamos en los partidos de vuelta viaje hasta Porto Alegre. Con esa energía, vamos a poder esquivar las malas intenciones de la Conmebol, de muchos que quieren vernos de rodillas, del arbitraje o del rival. Vamos todos unidos.

Por: Joaquín Ferrero Tw: @jferrero20

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