Otra vez con visitantes

Aprevide dio el visto bueno para que River pueda llevar público al partido frente a Estudiantes, en el estadio de Quilmes el sábado, desde las 17:45 horas.

Muy lentamente, de a poco y con calma, está volviendo el público visitante al futbol argentino. Algo que se perdió totalmente hace unos años por hechos de violencia entre hinchas de diferentes parcialidades. Lo cierto es que el conjunto comandado por Marcelo Gallardo, el próximo fin de semana, frente a Estudiantes tendrá el apoyo una vez más de su gente. Los colores de la banda teñirán parte del Estado Centenario.

El encuentro se disputará este sábado desde las 17.45 horas en la cancha de Quilmes, donde el Pincha hace de local hace varios años.

Por su parte, la cantidad de tickets disponibles que se pusieron a la venta son 6000, y se pueden adquirir de la página de Autoentrada. Sólo quedan plateas, que tienen un valor de $700 y se adquieren de manera online, debiéndolas retirar en diferentes puntos de entrega. Las populares se agotaron rápidamente.

Ignacio Parretta
TW: @nachitoo_carp

Gremio quiere los puntos

Gremio viaja a Paraguay para reclamar el partido contra River.

El vicepresidente del fútbol del club brasileño, Duda Kroeff, expresó que se violó un reglamento.

Nestor Hein, asesor jurídico de Gremio, manifestó que la intención es hacer la presentación, dentro de las próximas 24 horas. Posterior a ese rango, el pedido no tiene validez

La dirigencia del Gremio se reunió con el departamento legal en la mañana de hoy para formalizar el reclamo ante la Conmebol. la sanción que tenía Gallardo al ingresar en el vestuario millonario, durante el partido de vuelta disputado en el estadio Arena do Gremio, es la infracción en que se respalda el club para pedir los puntos.

En Núñez descartan que la Conmebol pueda hacer lugar al reclamo. Lo más probable es que Napoleón no vaya al banco en ninguna de las dos finales y que, además, tanto River como el entrenador recibirán una excesiva multa económica.

Por: Federico Bairgian  Tw:@fedebairgian

Sigue haciendo historia

El conjunto Millonario tras dar el batacazo, en Porto Alegre es el primer equipo en eliminar, a un vigente campeón y de local.

El equipo dirigido por Marcelo Gallardo sigue haciendo historia, y ya las hazañas no son nada novedoso para River ya que ayer en Brasil perdía 1-0 frente a Gremio, y faltando 15 minutos para el final lo dió vuelta con goles de Rafael Santos Borré que igualaba el partido y de penal el Pity Martínez ponía el 2-1 final, clasificando al Más Grande a la final de la Copa Libertadores.

Con la victoria de ayer en Porto Alegre frente a Gremio, River se convirtió en el primer equipo en la historia de la Copa Libertadores en eliminar, al vigente campeón (Gremio edición 2017) en su propio estadio, tras haber ganado el partido de ida por 1-0. Ya que esto nunca había pasado, que un equipo tras haber perdido el partido de ida en condición de local, lograra eliminar al actual campeón y en su propio Estadio (Arena do Gremio) pero como todo sabemos, para el conjunto del Muñeco Gallardo no hay imposibles y sigue haciendo historia.

De: Facundo Emanuel Aguilar Tw: @FacuAguilar95

¿Sin final en Buenos Aires?

River ya está clasificado, ahora sólo resta saber quién será nuestro rival. En caso de que el otro finalista sea Boca podría no jugarse en el estadio Monumental. 

Las fechas estipuladas para los partidos de ida y vuelta de la gran final son los días 7 de noviembre y 28 del mismo mes, respectivamente. Pero en caso de que los dirigidos por Gallardo definan la serie de local, deberá pensarse en alguna alternativa.

El motivo es que en Ciudad Autónoma de Buenos Aires se llevará adelante el G-20, donde se reúnen los máximos mandatarios de todo el mundo. “Del 28 de noviembre al 2 de diciembre no habrá ningún evento en la Ciudad”, aseguró Guillermo Madero, Director de seguridad en espectáculos futbolísticos del Ministerio de Seguridad. De esta manera, sería inviable que la revancha sea en la cancha de River.

Diferente es el caso si el clasificado a la final es el Palmeireas, puesto que la gran final de la Copa Libertadores se jugaría en Brasil y no hay problema de ninguna índole que el día 7 de noviembre (la semana que viene) River sea local en su estadio.

Otra alternativa que se maneja, aunque poco probable debido a los calendarios muy apretados, es que se modifique la fecha de la revancha para que los de Nuñez puedan hacer pesar su localía.

Esta opción es muy difícil de que se concrete ya que el mundial de clubes FIFA esta diagramado desde del 12 de diciembre al 22 del mismo mes y antes (del 12/11 al 20/11) habrá fecha FIFA.

Sin lugar a dudas, en el caso de que hoy clasifique Boca, los organizadores de la copa tendrán en puerta un nuevo dolor de cabezas en cuanto a la logística de la tan esperada final respecta.

Por: Ramiro Cruz
Tw: @ramicru

«Este equipo tiene corazón»

Rafael Santos Borré, habló, eufórico como ameritaba la situación, luego de terminado el partido que le dio a River un pase a la final. 

Luego de una noche de total sufrimiento y ansiedad para todo el mundo riverplatense, el equipo millonario pudo revertir el resultado de esta serie que lo dejaba eliminado en semifinales, conviertiendo en dos ocasiones para logar la clasificación a la final de la Copa Libertadores de América. Con todo el festejo encima, Rafa Borré fue uno de los que habló con la prensa y compartió su gozo con los medios.

«Este equipo no tiene resurrección, este equipo tiene corazón para jugar hasta el final», comenzó eufórico el delantero de River.

También le preguntaron acerca del valor de el mensaje de Marcelo Gallardo en Buenos Aires y expresó: «Muy importante tanto allá, como acá. Estamos convencidos mentalmente que durante toda la llave fuimos superiores, muchas veces con juego y otras no, pero fuimos superiores».

No pudiendo contenerse de la felicidad y emoción, el colombiano finalizó diciendo: «Ahora a esperar el próximo partido».

Por: Franco Torres
Ig : franconicolas_25

¡Que noche, Teté!

Pasar del infierno al cielo en tan sólo menos de diez minutos, a eso sólo lo puede hacer el River de Gallardo. 

Cuando estábamos con un pie y medio afuera, apareció esa magia del River del Muñeco para sacarnos de la oscuridad y hacernos explotar en un grito al unísono, casi sin poder creerlo.

Obviamente que el partido se iba a sufrir, es semis de Libertadores y nadie te regala absolutamente nada. Viendo la formación de entrada el equipo iba a tener una pausa y con eso por ahí podíamos inventar algo.

Arrancamos a pleno, palo y palo, prendidos, moviéndonos, todos la pedían y Gremio hacia su juego idéntico a lo que fue la ida en el Monumental. No se sale de su libreto ni por joda y solo quería hacer tiempo y aguantar todo lo que podía. Encima la lesión de nuestra alma, de nuestro león que en una jugada había sentido el famoso pinchazo. No ligábamos una y nada salía, los planetas no querían mirar para este lado y estaban tomándose un descanso en la vía láctea mientras.

Si algo faltaba a esto, es una carambola carioca y en una serie de infortunios (de esos que te dicen que hoy no es tu noche), los brasucas se encuentran con lo impensado: otro gol y más posibilidades de seguir durmiendo el partido.

Los minutos pasaban y el milagro no sucedía. Volvíamos a errar los pases a dos metros de distancia, todo se embarraba, entrábamos en una desesperación lógica y el equipo se veía mejor pero no podía entrarle a un Gremio mezquino que solo buscaba cortar todo el tiempo.

Ver el segundo tiempo era ir desmoronándose lentamente. Pese a que la confianza en Gallardo y sus guerreros es completamente ciega y hasta el final hay que creer, el equipo había entrado en una vorágine de ir a la carga barraca y llevarse puesto al conjunto carioca. Pero todo nos costaba tanto como conseguir un poco de agua en el desierto.

El Pity no entró bien, Scocco con poca participación y el juego que se volvía monótono. La pelota la tenía más ¡la defensa millonaria! que los jugadores que realmente saben con el balón bajo la suela. Casi que estábamos al borde del dolor de ojos y nada nos despertaba de la pesadilla.

Las caminos no estaban, alguien los había borrado, era como ir con un mapa todo borroso, pasado por agua cuando nos vamos de camping a San Pedro y pasas por un charco y se cae todo justo ahí más o menos. Tuvo que aparecer Armani para sacudirnos y despertarnos un poco. Fue la vida que nos faltaba para salir a flote.

Pero el Muñeco tiene un dios aparte, por algo todo el mundo millonario cree en Marcelo Daniel Gallardo y hasta que el árbitro pite el final hay que saber que algo puede terminar sucediendo.

El gol de Borre (tras un centro del Pity) a falta de diez minutos para el cierre es como la reanimación a la persona que le está agarrando un paro respiratorio. Esa bocanada de aire que te hace confiar en que se puede y le tiras las dudas para el otro lado.

Fue en el último momento donde River podía meterla, porque ya nos quedábamos sin tiempo. El grito desesperado entre la esperanza y la bronca de decir “porque no podía llegar antes”. Pero señores, esto es River y en el último tiempo sin sufrir no vale y así tiene que suceder.

El penal por mano del defensor carioca fue la previa al éxtasis que nos podía faltar. Esta vez el bendito VAR quiso ver y nos dio la posibilidad de lograr la diferencia en el marcador. Y lo cobro el uruguayo Cunha. El mismo que hace un año no vio las jugadas polémicas en la cancha de Lanús en la misma instancia de la Libertadores.

Encima estuvimos diez eternos minutos esperando a que la situación se normalice, luego de la sanción de la pena máxima y la reacción de los locales, que por mezquinos le sucedía eso, porque nunca salió a jugar el partido sino solo a cortar y no dejar jugar a este hermoso deporte que tanto nos apasiona.

Y qué decir de lo que fue el final. 13 minutos para el sufrimiento, literal. El cronómetro parecía ser un relojito de arena, peor que el de los juegos de mesa de cuando yo era chico. Los segundos eran eternos y los minutos no se terminaban. Hablando coloquialmente, había que terminar con los h… en la garganta. Pero qué lindo es ganarle así a un equipo que hizo tiempo todo el encuentro y solo quería cortar las jugadas para que no pudiésemos progresar en el campo. El disfrute es el doble y me quede sin voz de tanto desahogo, con mucho gusto.

Me agarraba al rosario, rezaba, pedía, solo necesitaba que pasara ese tiempo y que el colegiado de por finalizado este suplicio de 180 minutos. Porque la ida en el Monumental fue una cosa calcada de lo que ocurrió en el Arena Do Gremio, pero que al Mas Grande le costó entender y destrabar, algo que nos llevó más de la cuenta, pero llegamos a un final feliz. Abrazos con desconocidos, mensajes por WhatsApp, Facebook y cualquier red social con la persona que sea. Lo importante es compartir este lindo sentimiento riverplatense de corazón y unirse en una hermandad que ahora tiene dos paradas más en busca de la tan ansiada Libertadores.

La parte importante la cumplimos, nosotros pasamos y ahora que se venga quien sea. Obviamente que con los primos seria lo que todo millonario desea, pero hay que ver si tienen lo necesario para pasar y no les pinta abandonar una vez más, algo que conocen y bastante.

Por nuestro lado, podemos sentarnos, relajarnos, disfrutar de este momento y ver quien se vendrá la semana que viene en lo que será el primer chico de la final del torneo más importante de América. Sí, es increíble decir que llegamos a la segunda final de este torneo en cuatro años. Pero Gallardo todo lo puede.

Es por eso que sea quien sea, definamos en Núñez o en Brasil, a este equipo hay que bancarlo a muerte. Nos dio una nueva oportunidad de ver a nuestro amado club en una final. Son dos partidos a todo o nada, sin gol de visitante, es pato o gallareta, pero tenemos con qué enfrentarlo. A explotar el Monumental y bancar a los jugadores de visitante sea donde sea, porque estos futbolistas, bien llamados guerreros, van a salir a la cancha y dejar la vida por esta camiseta y por los colores. Vamos River Carajo por otra Libertadores, a dejar el alma. “Nosotros alentamos, ustedes pongan huevos. Vamos todos unidos, vamos no nos quedemos”.

Por: Nicolás Ezequiel Pozzi

Gallardo y otra marca histórica

El Muñeco marcó otro nuevo hito en esta historia que escribe día a día en River. Con el triunfo ante Gremio, se convirtió en el único técnico Millonario en llegar a dos finales de Copa Libertadores de América. ¡Impresionante!

El amor entre Gallardo y el Millonario es sin dudas de esas cosas que uno quiere que sean para toda la vida, que no se corte jamás. En su haber tiene muchas rachas adversas cortadas y este hecho para seguir marcando hitos que no se borren nunca de la mente del hincha.

Brasil es un ambiente chivo para el Mas  Grande pero, como contra Cruzeiro en la Libertadores de 2015, el equipo sacó rebeldía de las entrañas y con un partidazo le ganó a un muy buen equipo que lo había complicado en aquella serie.

Literalmente lo borró de la cancha a base de fútbol y estrategia. Es más, si uno ve la historia moderna con el triunfo de anoche son ocho las victorias nuestras en tierra carioca.

Pero una vez que Andrés Cunha hizo sonar su silbato en el Arena Do Gremio allá por el minuto 58 del segundo tiempo, es ahí que el Muñeco se anotó un puntito más en esos palmares conseguidos: debido a salir victorioso ante Gremio, el técnico se convirtió en el único entrenador Millonario en llegar dos veces a una final del torneo más importante de Sudamérica. La anterior fue la recordada del 2015 ante Tigres de México, la cual River la ganó con contundencia.

Habrá que ver que conclusión tiene esta vez. Lo seguro es que son de esas novelas que no querés que terminen jamás.

Serán dos partidos decisivos, pero con el mejor técnico posible sentado en el banco de suplentes dando indicaciones.

Por más historia, hitos y hechos que lo hagan cada vez más grande. Con el detrás de la linea de cal, todo es posible.

Por: Nicolás Ezequiel Pozzi

¿Enzo Pérez lesionado?

El mendocino, que ingresó en la primera mitad por Ponzio, finalizó el encuentro ante Gremio con una molestia en uno de sus hombros, pero no sería algo grave.

Enzo Pérez viene alternando entre el equipo titular y suplente. Hoy juega más para el alternativo y es una variante a la hora de buscar otra cosa en el once titular. Pero también sabe de las situaciones límites y siempre está preparado para enfrentarlas.

Anoche arrancó nuevamente sentado al lado de Biscay y cuando se lesionó Ponzio, el ayudante de campo de Gallardo miró al banco de suplentes y nunca dudo de a quien llamar. Por experiencia e intentar jugar el balón correctamente, el volante fanático de River era el indicado para ingresar y comerse la cancha, mas sabiendo que Zuculini había quedado fuera del banco de suplentes.

Con rebeldía, astucia para saber cuándo jugar y para saber cuándo cortar, es que el ex Valencia se fue ganando los aplausos de la gente que lo veía en vivo en el Areno Do Gremio y de los millones de fanáticos que estaban pegados a la tele, radio o algún aparato electrónico que pasara el partido.

Fue tal el desgaste físico y lo que hubo que luchar los 80 minutos que Pérez jugó, que terminó el encuentro con una leve molestia en uno de sus hombros. Algo que no parece ser demasiado grave y que le permitirá estar a disposición del Muñeco para lo que será la próxima batalla futbolística sea Boca o Palmeiras el rival: la ida de la Copa Libertadores de América.

Por: Nicolás Ezequiel Pozzi

Ponzio afuera de la ida de la final

  1. El volante central y símbolo de este equipo salió con una molestia en su pierna a los 24 minutos del primer tiempo y se conoció que al menos tiene una distensión y estará dos semanas afuera. Se le harán estudios al jugador para saber si es un desgarro.

El partido ante Gremio se había vuelto, nuevamente, muy friccionado y de una gran carga física. Es por eso que cada jugador dejaba el alma en cualquier parte de la cancha y hasta ponía en riesgo su físico.

Pero la preocupación real llegó a los 24 minutos de la primera mitad. Leo Ponzio forcejea con un volante carioca y en esa lucha cae al suelo y siente el famoso pinchazo. Era como que los planetas miraban para otro lado justo en ese momento. Con mucha bronca el León le pego una piña al piso, sabiendo que algo tenia, ya que nunca le había pasado de sentir tal dolor.

Es por eso, que luego del encuentro y según los primeros análisis post partido (falta aun un estudio médico que ratifique esto) es que el mediocampista tendría una distensión en el isquiotibial de la pierna derecha, porque lo se perdería la ida de la final de la Copa Libertadores sea quien sea el rival, ya que dicho encuentro se jugará el próximo miércoles 7 de noviembre. Leo le apuntará a volver 100% recuperado para lo que será la vuelta de esa llave trascendental allá por el miércoles 28 de dicho mes.

Por: Nicolás Ezequiel Pozzi

El león llegó a las 300 batallas

Leo Ponzio cumplió 300 partidos con el manto sagrado, el santafesino fue referente y muchas veces tuvo que pelear desde atrás, ya que por momentos fue suplente. Desafortunadamente, hoy sintió una molestia y a pesar del esfuerzo no pudo continuar, y se fue reemplazado por Enzo Pérez. Esta mala noticia pasó a segundo plano con la clasificación a la final.

Jugador clave, uno de los símbolos y emblema de la Era Gallardo, actual capitán y ostentar 11 títulos con el club son solo algunas de las credenciales del mediocampista santafesino que supo revertir a fuerza de trabajo y esfuerzo su realidad en la institución millonaria. Ahora será parte de una nueva final, aunque muy probablemente se pierda la ida.

De no tener lugar en club durante el último ciclo de Ramón, hasta este presente indiscutido con Gallardo donde es el referente dentro del campo de juego, Ponzio siempre se caracterizó por su bajo perfil y constante trabajo, sumando siempre desde el lugar que le toco estar.

Entre sus dos etapas en River: la primera entre los años 2007-2008 y la segunda desde el 2012 hasta la actualidad, el capitán millonario acumula un total de 299 partidos: 229 por competencias nacionales y los restantes 70 fueron en torneos internacionales. Unos 270 encuentros fueron como titular y con diez goles en su haber, Leo se suma a un selecto grupo de otros 22 jugadores que alcanzaron los 3oo partidos, entre ellos Marcelo Gallardo, Ariel Ortega y Leo Astrada y con 563 partidos el primer puesto es de Reinaldo “Mostaza” Merlo.

¡Grande Leo!

Por: Ramiro Cruz. Twitter: @ramicru