«Cuando vuelva voy a pelearla»

Finalmente, Maximiliano Velazco ante la sobrepoblación de arqueros que hay en el plantel de Gallardo ha decidido irse a préstamo para poder tener oportunidades en otro club y ese equipo es Arsenal de Sarandí. En relación a todo este tema y al de su debut ante el DIM, RDLT habló con él y se mostró bastante decidido en cambiar de aire para volver más experimentado.  

Esta tarde la Reserva jugó un amistoso en el River Camp (ganó el Millo 5-0 a Villa Dalmine) y una ausencia fue la de Velazco, quien fundamentó con lo siguiente: “Fue una decisión mía el no jugar, por estar en tratativas con un club y muy cerca de cerrar algo. Lo mejor era trabajar físico y no arriesgarme en un partido”.

“Tomo la decisión de irme, pero con la mente en volver. Siento que estoy para demostrar y más que nada para agarrar roce en Primera, para cuando vuelva a River quiero pelear el puesto”, ya con todo acordado para ir al Viaducto, el arquero sostiene firmemente el deseo de retornar con más rodaje en la máxima categoría.

Por otro lado, aclaró bien lo que dialogó antes de tomar esta medida con Gallardo: “Hablamos bien, fue una charla normal. Le dije que tenía posibilidad de irme a préstamo y volver en un año para agarrar minutos; fue una cosa de mutuo acuerdo, me dijo que era libre de hacer eso”.

También hubo tiempo para recordar aquella noche copera, en la cual el pibe debutó en el arco del Millo y contó cómo fue ese día: “Estaba con confianza, no nos acompañó el resultado, pero pude responder bien y al final me sentí bien”; “Fue un sueño cumplido desde que era chico, más que nada por ser hincha del club y haciendo tanto sacrificio para que me toque. El marco era genial: Monumental, Copa Libertadores y cancha llena. Fue un gran debut. Juro que veo ese partido bastante seguido, es lindo verlo, lo miraba cuando estaba bajoneado y me subía mucho el ánimo”, alegando totalmente su fanatismo por La Banda y contando esa parte íntima de cómo lo tomó el vestir por primera vez el buzo de River en el equipo del Muñeco y en un marco copero.

Por último, Maximiliano cerró con una opinión acerca de la llegada de Germán Lux al plantel: “Creo que le va a dar un salto de calidad, al equipo y al arco. Tendrán que pelear el puesto los chicos, cualquiera de los 3 están capacitados para ser titulares”.

 

Sigan hablando

El modo “callar bocas” se volvió a activar en éste River, que si le flaqueas el brazo te lo quiebra. Bien muchachos, seguimos contestando dentro del campo de juego, como equipo con ideas claras y grandes referentes que somos.

Ya me dan risa y a veces un poco de pena todos los N.N. que desaprobaron la materia historia del fútbol, cuando se intentan burlar de nosotros. Con el Millo no se jode, espero que anoche haya quedado bien clarito.

Unión y fortaleza mental fue lo esencial para que los Napoleones salgan a jugar por Camilo, Rodrigo y el Chino que están pasando por un mal momento. Bien expuesta quedó la empatía que nuestro entrenador genera con sus dirigidos y la que tiene sobre ellos, más que nada bancando a muerte a Mora, anotándolo en la lista de buena fe para ésta Copa (sin saber aun lo que falta para que el yorugua se recupere).

Qué lindo fue ver gente nueva con ganas de aportar su experiencia. Scocco me invitó a un déjà vu con su presentación goleadora –y suertuda- en el mismo lugar que el Pipa (de mala noche) hizo en esa semifinal inolvidable. Por otra parte, Pinola me trajo confianza en el fondo, haciendo una dupla inédita con Lollo que ésta vez se mereció mi pulgar hacia arriba.

Ahora podemos recargar pilas y seguir rearmándonos para lo que será el próximo semestre, uno lleno de ilusiones y obsesiones. Quiero la cuarta, no me aflojen. ¿Otro centro/gol del Piri para Alario será posible? Esperemos que si.

Por: Axel Bellingeri

 

 

Logia Rosarina

El Millonario se hizo fuerte en Paraguay y logró una contundente victoria por 2 a 0 ante Guaraní, que se dedicó a hablar en la previa pero se olvidó de jugar al fútbol, lo más importante.

River demuestra en la cancha. En el verde césped aparecen los hombres, los que mediante las acciones muestra su valía, su voluntad, su entrega, su estrategia y su corazón.

La Banda jugó en el día de ayer el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores de América ante Guaraní de Paraguay. En Asunción, el equipo fue apoyado por más de 10.000 personas que tiñeron el Defensores del Chaco de rojo y blanco.

A la hora de hablar del partido, River fue más inteligente y voraz. No se dudó en entregar cuerpo y alma y si hablamos de todo esto mencionamos a Leonardo Ponzio, la bandera del Millo en la Copa cuando se tiene que poner garra y corazón.

Cuando se pudo jugar, La Banda lo hizo, cuando se tuvo que meter, también se realizó. Un equipo de hombres que no vaciló en meter una patada, tirar una pared para romper líneas, o buscar mediante remates lejanos el arco rival. Completo.

El primer gol llegó gracias al tiro libre ejecutado por Nacho Scocco que rebotó en la barrera y se metió al lado del palo izquierdo del arco rival. Ya con el 1 a 0 a favor, y después del corte de luz, River continuó con la senda de garra y poco fútbol pero a la vez mejor que el equipo paraguayo.

En la etapa complementaria no se pasaron grandes sobresaltos pero cuando tuvo que aparecer, Augusto Batalla se calzó el buzo de arquero de equipo grande y tapó dos pelotas muy importantes para mantener la valla invicta.

Ya sobre el final, y con un tiro libre ejecutado a la perfección por el Pity Martínez, Marcelo Larrondo cabeceó y marcó el 2 a 0 final que pone muy bien al Millo de cara a la vuelta que se jugará el 8 de agosto en el estadio Monumental.

Dos refuerzos se presentaron con La Banda en el corazón y cumplieron. Javier Pinola fue eficaz en la mayoría de sus intervenciones mientras que Nacho aprovechó el tiro libre para anotar su primer gol con el Millo.

River habla en la cancha y como dijo el gran Marcelo Gallardo: “Si nos quieren ver claudicar van a tener que hacer más merito”.

Por: Juan Lagos

Hoy y por siempre

Al fin llegó el día que tanto quise y el que no también, Cave. Todavía no caigo de que no te calzas más la banda roja con el “9” en la espalda. Los mejores días fueron cuando estabas vos. Se vendrán cataratas de lágrimas por parte nuestra, y supongo que tuyas también.

Hoy darás tu última función en el escenario que te vio brillar desde joven, la institución en la cual te criaste, que representaste como cualquier hincha lo haría, porque vos sos uno de nosotros y ha quedado bien claro. Estamos ante la presencia del pregonero de la frase que jamás me olvidaré: “En las malas mucho más”. No te borraste nunca, y encima la rompiste, estoy lagrimeando en este momento, cada vez que veo un video tuyo y ahora que estoy eligiendo una foto para poner en la portada de ésta nota.

Jamás podré reprocharte nada, ayudaste en todo momento y cuando el fierro estaba que se derretía, no tuviste problema en colocarte la cinta de capitán que te ha quedó pintada desde ese momento en adelante, que fue la reubicación que nos correspondía. Volvimos a ser River gracias a vos. Te bancaste todas las inoperancias directivas en su momento y a pesar de esa forma hostil de tratar a un ser que se deshace por besar el manto sagrado rojo y blanco, retornaste para seguir por la senda del triunfo y llevarnos con tus goles, tu carisma, tu carácter y demás, a lo más alto de América. Cumpliste tu sueño, que era levantar esa bendita copa en aquella noche de lluvia.

Cada vez que me siento mal, voy hacia mi habitación y observo por un rato el hermoso póster que tengo en el cual estás junto a Barovero besando la Libertadores. Decidiste ponerle punto final a tu hazañosa carrera en ese post-partido. Cuando escuché de tus propios labios decir que no ibas a seguir se me partió el alma, pero luego de un buen tiempo pude entender que no lo hacías de mala fe. Diste la vida por nosotros. Los colores ante todo.

Ésta tarde-noche va a ser absolutamente tuya, y bien merecida. Intento no emocionarme, pero ya es tarde. Gracias por todo, “Goleador Amor”, te has ganado por completo a nuestros corazones.

Por: Axel Bellingeri