Masticar la bronca

El Millonario tuvo una oportunidad única ante San Lorenzo y la desaprovechó al no tener al goleador en cancha, Lucas Alario y además sufrir la lesión de Sebastián Driussi. La derrota ante el Ciclón, convierte en una utopía la conquista del campeonato.

Vigésimo sexta fecha del torneo de primera división del fútbol argentino. River tuvo que jugar a las 14 horas, llamativamente, en el Nuevo Gasómetro ante San Lorenzo de Almagro.

Dicho encuentro, plagado de nerviosismo por la importancia del mismo, se jugó en su mayoría con pierna fuerte, faltas constantes y poco fútbol. La Banda salió al campo de juego sin Jorge Moreira y Lucas Alario, quienes tuvieron que cumplir la fecha de suspensión al llegar a las cinco amarillas cada uno.

Los primeros minutos del partido se vivieron con mucha energía, pasión y frenesí. Tras una distracción, del nuevamente titular Milton Casco, el equipo local aprovechó un lateral y convirtió una jugada de peligro en gol de Blandi que anticipó a Quarta y Maidana.

Por suerte para el Millo, el empate llegó rápido gracias a una buena jugada colectiva y un posterior remate del Pity Martínez que derivó en penal por mano de Angeleri. Ante la falta del Pipa Alario en el encuentro, Seba Driussi se hizo cargo y lo ejecutó con frialdad y alma de goleador.

Tras el empate se ingresó en una meseta en cuanto a lo futbolístico y no se encontró nuevamente el funcionamiento esperado. El primer tiempo pintaba bien para lo que fue el trámite del encuentro pero algo pasó que le dolió a todos los hinchas: el cambio de Driussi por lesión y el ingreso de Iván Alonso.

La dolencia de Seba, tras resbalarse en el campo de juego y sentir el famoso pinchazo en el aductor izquierdo, indicaría que sería un desgarro, lo que lo dejaría prácticamente afuera del campeonato pese a la fecha FIFA que le permitirá tener más tiempo sin competición.

En la etapa complementaria se vio a un River perdido en el campo y con poca fluidez colectiva. Luego de una gran jugada de Belluschi llegó la infracción del Pity Martínez y el tiro libre posterior que tuvo como protagonista, una vez más, a Augusto Batalla quien regaló el gol al Ciclón.

El partido no contó con una remontada desde lo futbolístico por parte del Millo, que tuvo con la oportunidad de oro en el botín derecho de Auzqui que la mandó al cielo o el cabezazo de Alonso a las manos de Navarro.

La derrota duele y mucho al ver los resultados de la fecha. La conquista del campeonato parece una utopía pero River va a luchar hasta el final con las armas que le queden a disposición.

Escrito por: Juan Ignacio Lagos

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