Lloran las rosas

El River de las mil batallas. Aquel que no se achica en ningún momento dio otra muestra de carácter y fútbol en La Bombonera para llevarse el encuentro ante el eterno rival por 3 a 1.

Se buscó mediante el periodismo, los dirigentes e incluso el mismo entrenador de los primos, influir en el contexto como nos tienen acostumbrados, claro está. Penales no cobrados, partidos que se sintieron perjudicados, eso mencionaron, en eso se apoyaron, porque en el fondo sabían que se acercaba el River de Napoleón.

La segunda etapa del campeonato tenía al Millonario lejos de la punta, muy lejos. Ahora, con ésta victoria ante el clásico rival nos deja a cuatro puntos, y con un partido menos a disputarse en junio. Las expectativas crecen y más aún cuando se ve una paliza futbolística como la que se vió el día de ayer.

A la hora de hablar del juego no hay mucho que referenciar porque se denotó un equipo que supo pegar en los momentos justo y que además tuvo referentes como Maidana y Ponzio que en los momentos más picantes del partido supieron sacar la chapa del campeón e imponer su grandeza.

El primer gol es un fiel reflejo de lo que propuso La Banda del Muñeco: Recuperación rápida de León Ponzio con cuatro jugadores en ofensiva además de él, pase a Moreira quien jugó velozmente para Sebastián Driussi que tiró un centro pasado y el Pity Martínez la empalmó de lleno con su pié zurdo para lograr la ventaja.

Ese gol que a todos les gustaría hacer, no solo por el contexto en el cual se jugaba el partido, sino además por la belleza del mismo para silenciar un estadio que se quedó atónito al ver que River imponía las condiciones del partido.

La jugada del segundo gol comenzó igual, ya que Ponzio recuperó el balón y lanzó un pelotazo para que la dupla Alario y Driussi se hicieran un festín con los centrales del Xeneize. El Pity capturó el mal rechazo de Vergini y asistió al Pipa que no dudó y venció al arquero Rossi con un remate potente para poner el 2 a 0 en La Bombonera.

Luego llegó el gol de ellos, fuera del tiempo que añadió el árbitro del encuentro y un claro error de Augusto Batalla.

En la etapa complementaria, el Millo siguió jugando gracias al buen partido del mediocampo compuesto por Rojas, el Pity, Nacho y el León que se comieron la mitad de la cancha en todo momento.

Sobre el final, después de ver como la jugada de Auzqui se iba rozando el poste derecho de Rossi que liquidaba el partido, tuvo otra más River gracias a Nacho Fernández que estuvo atento y recuperó rápido el balón y lanzó a Driussi a correr quién definió con tranquilidad para enmudecer a los hinchas y así cerrar el resultado.

River ganó y ganó bien. La tarde de ayer quedará en la retina del hincha del Millonario, aquel que va a seguir recordando las 2 veces en 6 meses, el partido ante Cruzeiro y también las finales ante Atlético Nacional y Tigres.

Gracias a estos jugadores, gracias a vos querido Napoleón por permitirnos ser exigentes, por darnos el lujo de saber que en cualquier cancha, éste equipo va a salir a ganar.

Por: Julian Gatto