Esperame un poquito más

Está todo listo, no falta nada, pronto nos veremos las caras otra vez, y me parece que estás más asustado que yo cuando me entero que lo quieren comprar a Alario. Te entiendo de todas maneras, o quizás lo estoy haciendo por lástima, pero creé que ese pánico escénico o cualquier semejanza a eso que (obviamente) estás negando, tiene puro fundamento y te vas a quedar con las manos vacías, como viene pasando…

Aunque suene trillado lo voy a decir: quiero que llegue el domingo para ver al Millonario, porque juega el más grande de todos los tiempos y tiene que visitar a la cancha menos estética que conozco, al menos porque se jactan de grandeza los dueños de ella y no entienden lo que realmente es un templo futbolero, somos tan distintos que me da orgullo mencionarlo constantemente.

En mi plantel no hay piñas, tampoco encubrimientos raros que evitaré nombrarlos, ni mucho menos tenemos jugadores experimentados que en las pelotas divididas les vayan con mala fe a los pibes que salen del semillero y están dando sus primeros pasos, eso jamás, justamente todo lo contrario, acá hay armonía y un aroma familiar que genera una unión fundamental, cosa que por el barrio del riachuelo se carece y bastante.

¡Vamos muchachos! Dennos la alegría del semestre, como lo dijo el mismísimo Ramón en su momento: “Le queremos ganar el campeonato a Boca, Tití” y ésta vez no creo que sea la excepción.

Por: Axel Bellingeri

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