Convicción

El Millonario se hizo fuerte de local y pese a la ausencia de Lucas Alario encontró el gol en dos oportunidades gracias a la excelencia de Rojas, la potencia de Driussi y la figura del Pity Martínez.

Decimoséptima fecha del torneo de la primera división del fútbol argentino. River debía enfrentar a Belgrano de Córdoba en el Monumental en una nueva fecha para acercarse a los puestos de elite y así asegurarse al menos la participación a la próxima Copa Libertadores de América.

La Banda venía de hacer un excelente partido ante Lanús, con un Pity Martínez encendido, y buscaba respaldar la imagen que había dado en el sur. El Monumental se vistió de fiesta y el Millo ganó una vez más.

De principio a fin el equipo de Marcelo Gallardo trató bien el balón, al menos eso buscó. Belgrano planteó un partido de contras rápidas y peligrosas pero Augusto Batalla estuvo una vez más firme y repleto de confianza.

River buscó por todos lados. Las pasadas desordenadas de Mayada, el buen posicionamiento de Rojas y Nacho Fernández, sumado al Pity y Driussi que se movía para todos lados, generaban desconcentraciones en el fondo Pirata.

El primer tiempo terminó 0 a 0, se perdió un gol increíble Iván Alonso, y la etapa complementaria comenzó con todo. Pese al mal estado del campo de juego, el Millo arrancó tocando desde el pitazo del árbitro y luego de doce toques y un centro exquisito de Ariel Rojas, Sebastián Driussi definió fuerte contra un palo y rebotó en la espalda del arquero para así quebrar el cero en el resultado.

Luego de la ventaja, River trató pero no encontró su juego y sorprendió Belgrano con un jugadón de Lema –el 2 del Pirata- quien pasó al ataque y nadie lo siguió, lo que provocó la furia de Marcelo Gallardo.

Ya con el empate en el marcador, el Millo volvió al ruedo y gracias a una muy buena jugada de Milton Casco por su banda, llegando hasta el área rival y asistiendo al Pity Martínez, quien cruzó el remate y así puso en ventaja al equipo de Napoleón.

El 2 a 1 le traía tranquilidad a La Banda pero no pudo definirlo ya que Tomás Andrade se perdió el gol más fácil de la historia, tras definir mal abajo del arco. Luego, el pibe, se mostró muy triste cuando finalizó el partido y Gallardo le dio su apoyo, al igual que el resto de los hinchas.

River sigue sumando y consolidando su buen momento. Logró una victoria apretada ante Belgrano desde los números pero que mereció ganar ampliamente en los 90 minutos. La próxima fecha se visitará al Tomba y con público Riverplatense. A copar Mendoza.

Por: Juan Lagos

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