»Ariel es el más grande»

En el Uno+Uno de River desde la tribuna, Juan José Borrelli le tiró flores a Ortega y también a Gallardo. Además habló sobre el trato que se debe tener con los jugadores de las inferiores.

Juan José Borrelli jugó en River, tuvo dos etapas como futbolista y ganó cuatro títulos. Hoy en día se encuentra en las inferiores del Más Grande como entrenador de la séptima categoría del Millo.

En los micrófonos del Uno+Uno, Juanjo destacó que «Ariel es el más grande. También tengo admiración por Gallardo», y puntualizó la importancia de mantener una línea de trabajo: «Trato de pregonar el mensaje que envía Gallardo a los chicos. Tengo admiración por Gallardo».

Sobre sus etapas en el Millo, Borrelli se mostró agradecido: «River me ayudó muchísimo para crecer y me dio satisfacciones», además bancó a Tomás Andrade luego del gol increíble que se erró ante Belgrano: «A Andrade no se le puede decir nada. Fue una situación muy fea, tiene condiciones».

Luego contó cómo busca llegar a los juveniles para mantener la confianza y virtudes de cada jugador: «Trato de darle el ejemplo a los jugadores para que aprendan y no se confundan con las actitudes. Quier lograr que los chicos tengan los pies sobre la tierra».

Al ser consultado por las figuras de las inferiores del Millo, Borrelli fue cauto y no tiró ningún nombre porque «Prefiero dejar en anonimato a los pibes con talento para no quemarlos. Hoy en día todos los chicos tienen representantes».

Por último, el entrenador de la séptima destacó el trabajo de Ortega en las inferiores al ser el coordinador infanto juvenil de La Banda: «Ariel -Ortega- es el más grande. Ortega está trabajando conmigo, el maneja la coordinación de un grupo en donde se hace definición de tiros y jugadas».

El barco de Gallardo

Éste cambio repentino de actitud como golpe de timón es lo que quería, debo admitir que no me esperaba tanta ligereza en el efecto. Lo lograste devuelta Marcelo, no podes ser así, no quiero que te vayas nunca.

Hace exactamente dos semanas critiqué (con mucha razón) lo mal que había vuelto River en el fútbol argentino, pero claro, jamás puse en duda la capacidad mental y de líder que posee nuestro entrenador, la ilusión jamás la perdí.

Son tres triunfos al hilo y algo más incisivo con respecto a esto: fueron de visitante en la Libertadores, en la casa del complicadísimo Lanús y luego contra el siempre difícil Belgrano. Ahora si, estamos en el baile.

Augusto va creciendo en forma exponencial. Los zagueros que tenemos vienen con una garantía de 100 años, cuánto aprendió el pibe Martínez al lado de la leyenda viviente, Maidana; de todos modos, a Lollo le tiro una fichita. Nacho cada vez más esencial, Rojas volvió a ser el de antes y cada vez que toca la pelota siento un placer visual. Sebas sigue en llamas. Todo redondo. Ah, me olvidaba de lo más llamativo, segunda vez consecutiva que Pity hace un gol y juega bien, algo que debió ser desde su llegada.

Es sumamente alentador el panorama, se percibe desde las puertas del vestuario de estos muchachos, que todos tiran para el mismo lado y que son ciegamente confiados (como todos nosotros) en el director de la orquesta que tienen, porque si les ordena algo, sabrán entender que tiene su sólido fundamento, es que nos estamos refiriendo a una persona ultramente pensante. Privilegiados somos de tener al mejor entrenador del país y quizás también esté dentro de los mejores del universo. Por algo está con nosotros, todo tiene un por qué. Solamente él lo sabe. Este señor debe sentir mariposas en la panza cuando sacude de derecha a izquierda y de izquierda a derecha su mano hábil en dirección a la tribuna, producto de cada ovación dominguera en el Monumental.

Comenzó el show de River, empecemos a disfrutarlo, aplaudan y griten como ayer, que huevos sobran.

Por: Axel Bellingeri

»Quiero ganarme la titularidad»

Luciano Lollo habló con RDLT luego de finalizar el partido contra Belgrano en la Reserva y se mostró optimista en encontrar el nivel que generó su traspaso a River. Además, explicó en donde notó su falta de fútbol: “en el anticipo, en tiempo de distancia con la pelota y el pase”.

 

Lo peor que le puede pasar a una persona que vive para y del fútbol (además de tener malos rendimientos) es el hecho de no jugar, es algo que lo entristece y si no se trabaja aparte de lo físico, lo mental, a veces se pierde y por goleada. Luciano arribó a las puertas del Monumental prácticamente con el visto bueno de todos los hinchas, pero ese fatídico metatarsiano le impidió hasta hace dos semanas, vestir la banda roja.

En un empate por un partido de la Tercera del Millonario -división conducida técnicamente por Facundo Villalba- el marcador central estuvo charlando con algunas personas de Belgrano. Se ve que ha generado fuertes lazos que aún lo vinculan con el Pirata, algo que no tiene para nada de malo y asimismo le da más fuerza a la ilusión de aquella persona que ve los partidos del conjunto de Gallardo en el Estadio Antonio Vespucio Liberti o quizás en un sillón acompañado de unos mates cebados por un termo rojo y blanco. Autógrafos, videos mandando saludos para algunos hinchas de La Banda fue lo que brindó Luciano antes de dar la entrevista, pero concluido ello, se acercó con su yerbera y el restante equipaje de algo que característica al argentino, dichos elementos parecían prepararse para cuando el jugador vuelva a su casa, a la tarde tenía que ir a ver a sus compañeros enfrentarse ante su pasado equipo. La imagen vendida fue la de un personaje de perfil bajo que quiere hacer historia callado, como sabe hacerlo Maidana.

Ya van dos encuentros al hilo por parte del zaguero en la Reserva (el anterior fue el martes en Lanús), el futbolista explicó la importancia de esto: “Me aportan mucho éstos partidos en Reserva, porque son partidos de ida y vuelta. Nos tocó un rival que nos jugó de contraataque y había que estar atento”.

Ha pasado mucho tiempo, desde que los inconvenientes físicos lo dejaron relegado de la cancha de once y no es fácil recuperar el famoso timing. El más que nadie lo sabe y por eso confesó en qué cosas se sintió débil: “Trato de buscar mi puesta a punto para superar esa falta de ritmo y trabajo para eso. Se me nota falta de ritmo en el anticipo, en tiempo de distancia con la pelota y el pase. Es cuestión de seguir practicando y así tratar de volver al nivel que uno supo tener”, explicó.

“Desde que llegué mis compañeros y la dirigencia me mostraron un apoyo incondicional, el cual yo les agradezco siempre, pero uno más allá de la palabra, quiere responder cuando esté a la par de ellos. Por eso trato en el día a día de jugar mejor y ayudar dentro de la cancha”, exponiendo gratitud con toda la entidad de River y además muchas ganas de aportar su experiencia que posee en el currículum futbolero.

Para cerrar, indicó cuál es su meta principal, bastante predecible pero que está bueno oírlo por los labios del mismo protagonista: “Quiero ganarme un lugar en el equipo titular y para eso hay que seguir trabajando así estoy al 100% porque la exigencia de éste club lo requiere así”, concluyó.

Convicción

El Millonario se hizo fuerte de local y pese a la ausencia de Lucas Alario encontró el gol en dos oportunidades gracias a la excelencia de Rojas, la potencia de Driussi y la figura del Pity Martínez.

Decimoséptima fecha del torneo de la primera división del fútbol argentino. River debía enfrentar a Belgrano de Córdoba en el Monumental en una nueva fecha para acercarse a los puestos de elite y así asegurarse al menos la participación a la próxima Copa Libertadores de América.

La Banda venía de hacer un excelente partido ante Lanús, con un Pity Martínez encendido, y buscaba respaldar la imagen que había dado en el sur. El Monumental se vistió de fiesta y el Millo ganó una vez más.

De principio a fin el equipo de Marcelo Gallardo trató bien el balón, al menos eso buscó. Belgrano planteó un partido de contras rápidas y peligrosas pero Augusto Batalla estuvo una vez más firme y repleto de confianza.

River buscó por todos lados. Las pasadas desordenadas de Mayada, el buen posicionamiento de Rojas y Nacho Fernández, sumado al Pity y Driussi que se movía para todos lados, generaban desconcentraciones en el fondo Pirata.

El primer tiempo terminó 0 a 0, se perdió un gol increíble Iván Alonso, y la etapa complementaria comenzó con todo. Pese al mal estado del campo de juego, el Millo arrancó tocando desde el pitazo del árbitro y luego de doce toques y un centro exquisito de Ariel Rojas, Sebastián Driussi definió fuerte contra un palo y rebotó en la espalda del arquero para así quebrar el cero en el resultado.

Luego de la ventaja, River trató pero no encontró su juego y sorprendió Belgrano con un jugadón de Lema –el 2 del Pirata- quien pasó al ataque y nadie lo siguió, lo que provocó la furia de Marcelo Gallardo.

Ya con el empate en el marcador, el Millo volvió al ruedo y gracias a una muy buena jugada de Milton Casco por su banda, llegando hasta el área rival y asistiendo al Pity Martínez, quien cruzó el remate y así puso en ventaja al equipo de Napoleón.

El 2 a 1 le traía tranquilidad a La Banda pero no pudo definirlo ya que Tomás Andrade se perdió el gol más fácil de la historia, tras definir mal abajo del arco. Luego, el pibe, se mostró muy triste cuando finalizó el partido y Gallardo le dio su apoyo, al igual que el resto de los hinchas.

River sigue sumando y consolidando su buen momento. Logró una victoria apretada ante Belgrano desde los números pero que mereció ganar ampliamente en los 90 minutos. La próxima fecha se visitará al Tomba y con público Riverplatense. A copar Mendoza.

Por: Juan Lagos

Galería de Lanús vs. River

Invadir y conquistar

El Millonario copó en todos los sentidos la cancha de Lanús. La gente llenó la tribuna y el equipo de Napoleón ganó una batalla que reaviva la llama de, por qué no, pelear el campeonato local.

Decimoséptima fecha del torneo de primera división del fútbol argentino. El barco del Muñeco Gallardo no lograba zarpar en el campeonato doméstico y se necesitaba un envión anímico para que las velas se desplegaran y así comenzar a acechar a los que están arriba.

La visita al Sur de la Provincia de Buenos Aires luego de la hazaña en Colombia ante el DIM en el debut por la Copa Libertadores, marcaba el rumbo de River en el campeonato doméstico. Definir si se peleaba la punta, o llegar a los primeros cuatro puestos para asegurar la participación a la Libertadores del año que viene.

El partido ante Lanús fue un verdadero encuentro de equipos que buscan constantemente el buen fútbol. Claridad y velocidad en los pases y un desgaste físico enorme tuvo que hacer La Banda para ganar el encuentro. El Pity Martínez, la figura en el día de ayer, se lució jugando por el costado derecho del campo de juego y hace considerar a más de uno con la posición en la que debe estar el 10 de River a partir de ahora.

Luego Ariel Rojas, que marcó el primer gol oficial después de su paso por México con la camiseta del Millo, hizo el trabajo que estamos acostumbrados a hacer, el laburo sucio ese que no se ve pero que sin él se cae a pedazos el resto.

Otro de los pilares fundamentales en la noche del martes fue Jonatan Maidana que fue una verdadera muralla y combatió todo el partido ante cualquier ataque del Granate, bien Jony.

River cerró un partido redondo, en el cual hubo fricción, buen juego y se destacó por el trabajo en equipo y destellos individuales. A ocho puntos del primero de la tabla y el barco de Napoleón desplegó las velas y buscará ante el Pirata, conquistar una batalla más en la lucha por el campeonato.

Por: Juan Lagos

»Voy a aprovechar la oportunidad»

Leandro Vega pasó por los micrófonos del Uno + Uno de RDLT, en donde confesó que puede adaptarse como lateral por izquierda o segundo marcador central de buena manera, expresó lo mucho que extrañó a River en su estadía en Newell´s y se mostró entusiasmado con ganarse un lugar en la consideración del entrenador del Millonario.

Que no, que sí, que no y que sí. Esa fue la cambiante situación que padeció el defensor en el último mercado de pases, ya que en el equipo de Rosario prefirieron prescindir de sus servicios sin antes darle la chance de sumar minutos, propósito por el cual partió hacia allí. La pregunta es: ¿Gallardo lo tendrá en cuenta? No lo sabremos a priori, no obstante, hay certezas de que cuando le tocó entrar se mostró como una interesante variante.

Naturalmente el chico de 20 años cumple el rol de acompañante del primer marcador central en el campo de juego, pero también lo que se pudo ver en su manojo de partidos que cuenta en la Primera de La Banda, es que por la banda izquierda ha hecho las veces de marcador de punta y no ha defraudado. «Me siento cómodo jugando de 6 o de 3. Lo puedo cumplir bien», indicó Leandro.

«Extrañé muchas cosas, es difícil dejar a un club tan grande. Cuando uno se va se da cuenta de lo que pierde, ya que dejas de tenerlo», esas fueron sus sensaciones en el momento que existió un interés por parte del club rosarino y formó parte de un trueque que incluía la cesión del mediocampista Denis Rodriguez para la institución del barrio porteño de Núñez.

El hecho de formar parte de la lista de buena fe para la Copa Libertadores es algo que lo tomó de sorpresa y por eso el canterano quiere dejar lo mejor de sí. “Estoy entrenando con muchas más ganas después de enterarme de estar en la lista de la Copa», soltó.

Uno de los típicos anhelos de los futbolistas/hinchas de la banda roja, es el de convertir en un Superclásico y con mucha convicción Vega forma parte de ellos: «Sueño con hacerle un gol a Boca», tiró.

«Gallardo me dio una oportunidad que ahora la pienso aprovechar” fue lo que sentenció el nacido en José C. Paz durante el diálogo con River desde la Tribuna.

Filial Ramallo

En el programa de RDLT, hablamos con un integrante de la Filial Ramallo del Millo. Ésta agrupación de 4 años, se nota que lo da todo por la pasión. Todo por el amor a la banda roja y por eso intentan seguir a La Banda cada vez que juega, manifestando la fidelidad por los colores.


Mario Torres se encargó de dar a conocer toda la intimidad de ésta filial que se ubica en la ciudad de Ramallo, a un poco más de 200 kilómetros de la Capital Federal, lo que implica un lapso de traslado bastante importante cada vez que se dispute un encuentro en el Monumental.

El integrande de la filial, explicó que: «Hubo varios intentos por armar la filial. Mucha gente siempre quiso armar pero no se daba por distintos problemas, se dio todo lo que tenía que darse. Nosotros no lucramos, no queremos la plata preferimos que nos agradezcan por dar todos los servicios para poder ir a River. No sacamos nada de ganancia para que vaya la mayoría y poder ir a la cancha en familia».

La Banda genera amor y mucha pasíon, por eso Mario avisó que viajarán a ver al equipo del Muñeco al exterior:
Luego, destacó el evento solidario con las copas el año pasado:»Siempre tratamos de hacer eventos solidarios. A fines del año pasado trajimos las copas y nos fue bárbaro, la gente se sumó. No es fácil llegar hasta el Monumental y por eso nos agradecen siempre por suerte».

Además, destacó el evento realizado el año pasado en donde llevaron las copas ganadas por Napoleón: «Siempre tratamos de hacer eventos solidarios. A fines del año pasado trajimos las copas y nos fue bárbaro, la gente se sumó. No es fácil llegar hasta el Monumental y por eso nos agradecen siempre por suerte», y destacó que «La gente lo vivió de una manera muy buena y muy contentos. Me preguntaban si podían sacarse fotos y le deciamos que sí, obvio, las copas era para la gente y estuvo bárbara la fiesta, en familia».

A la hora de hablar de los traslados al estadio, el fana de Ramallo contó que «La ciudad de Ramallo está a 200 kilómetros del estadio. Estamos hace 4 años pero nos oficializó River en septiembre del 2013. Contamos entre 70 y 80 miembros que viajan con regularidad a ver los partidos».

Torres, además, cerró comentando en qué sectores están en el estadio: «Estamos esparcidos por todos lados de la cancha, no tenemos un lugar específico. Tardamos al rededor de 3 horas en llegar a capital federal, mañana (por hoy) vamos a estar en Lanús», además contó una anecdota del partido ante Unión: «El domingo anterior no conseguimos el micro de siempre y tuvimos que viajar en un escolar que estaba viejo encima. Estuvimos en la cancha pero el viaje fue terrible».

El guerrero millonario

En Glorias de esta semana, homenajeamos a uno de los máximos referentes en la actualidad del plantel millonario y el mejor central de la Argentina. Jonatan Maidana, el guerrero de las mil batallas, que sigue luchando con la camiseta del Más Grande.

El Jony es un símbolo del River más rudo, del metedor, del River que ganó todo. A lo largo de los años que ha estado en el club, Maidana se convirtió en una verdadera muralla para proteger a su equipo de delanteros bravos, pesados y de jerarquía. Tuvo que adaptarse a defender muchas veces mano a mano, a cerrar por los costados cuando los laterales no volvían y hasta a correr a los rapiditos del rival y barrer la pelota al lateral o al corner.

Sí, el Jony es quien hace el trabajo sucio. El que está siempre. El que saca todo. Su fuerte es el juego aéreo; a veces pareciera que tiene un imán en la cabeza que lo lleva directo a donde va a caer la pelota. Si alguna vez tratan de pasar a Maidana, por arriba ni lo intenten. Gracias a su robusto cuerpo también puede imponer su presencia e incomodar a los contrarios, sin dejarlos pensar ni actuar con facilidad.

Es un jugador muy completo y cumple su rol de líder silencioso a la perfección. Maidana no habla mucho dentro de la cancha (ni fuera), pero ordena a sus compañeros. No grita desaforadamente, muestra el camino. No vende humo ni inventa escenas de pelea contra los rivales. Él lucha.

Hace poco escuché la frase, “Maidana vendió más centrales en los últimos años que River en toda su historia”. Y es así. Han pasado Pezzelas, Funes Moris, Mammanas y Balantas. Todos vendidos a Europa y en gran nivel. Jugar a su lado los potenció y los hizo crecer como futbolistas. Hoy es el caso de Martínez Quarta, que se afianza a su lado como zaguero central. Claro, uno tiene más confianza y garantías para desplegar su juego si atrás lo tiene al Jony cuidándole la espalda.

Su historia en River empezó de la mejor manera. Para acallar los rumores y las dudas sobre él por su pasado en Boca, el Jony no tuvo mejor idea que meter un tremendo cabezazo de pique al suelo y anotar su primer gol con La Banda, nada más y nada menos que para ganar 1-0 el Superclásico del Torneo Apertura 2010, en el Monumental. La gente ya empezaba a quererlo.

Al año siguiente ocurrió la desgracia del descenso. Pero en vez de agarrar cualquier oferta e irse, decidió quedarse a pelearla, como ya nos tiene acostumbrados. Se quedó para poner la cara por un club que también lo trató muy bien y le dio todo. Y tal fue su compromiso que cuando volvimos se tatuó en el bíceps de su brazo izquierdo la fecha del regreso a Primera.

Nunca más saldría del plantel titular, más allá de las lesiones, una en especial que en 2012 lo mantuvo alejado de las canchas por 7 meses: rotura de ligamentos cruzados. Pero volvió, porque Maidana siempre vuelve y siempre está.

Años más tarde vendría esta seguidilla de títulos, primero con Ramón por el torneo local y después con el Napoleón del fútbol, el conquistador de trofeos, Gallardo. Se me ocurren pocos jugadores que merezcan como Jonatan Maidana esos campeonatos, esos reconocimientos.

Su perfil bajo es lo que lo hace aún más querible, sobre todo para el viejo hincha de River o el que no está hiperconectado a redes sociales y prendido a los programas deportivos de tevé.  Y es que Maidana no aparece mucho en estos lugares virtuales y de exposición mediática. Si quieren verlo, tendrán que ir a la cancha. Allí es donde mejor habla su idioma, el fútbol.

Dentro del campo de juego, puede parecer un protagonista de película épica de guerra, al mejor estilo 300 Troya, pero fuera del verde césped, cuando la pelota deja de rodar el tipo es un bonachón. Humilde, tranquilo, en armonía con su vida y con los objetivos bien plantados.

El Jony debe ser de los pocos casos que existen donde la exposición que significa jugar en el mejor club de la Argentina no lo ha transformado. Lo hemos adorado y alabado, agradecido por cierres mágicos o despejes con lo justo, pero ese fanatismo que tenemos todos los hinchas por él no se le subió a la cabeza. Siempre que juega un partido, quiere ganarlo a toda costa y sin importar la gloria pasada. Nunca vimos un Maidana a media máquina y aún afectado por lesiones, ha estado presente, porque realmente se lo necesita dentro del equipo.  Por la muralla que levanta, por la confianza que le da a sus compañeros y la tranquilidad del arquero en tenerlo delante. Se lo necesita por sus goles a Boca, o en Brasil. Se necesita su fuerza, su garra, sus huevos. Y quédense tranquilos, hinchas de River, que Maidana ha demostrado que cada vez que se lo necesita, él está.

Escrito por: Diego Adur  |

La casa está en orden

Los equipos argentinos tuvieron un esquivo debut en la Libertadores actual. Cero victorias hasta que llegó el jefe, el emperador, el nuevo rey quién se plantó en Colombia y ganó por 3 a 1 ante Deportivo Independiente de Medellín.

Millonario querido, me llenas de ilusiones el corazón, haces que mis lagrimales se humecten cada noche de Copa Libertadores. La crítica viene por el flojo rendimiento en el torneo doméstico y esta cara que tenés para el plano internacional, sinceramente, con actuaciones como las de ayer a la noche mi único pensamiento es “LA COPA LIBERTADORES ES MI OBSECIÓN” mientras golpeo la mesa del comedor mediante agite violento de cabeza a la nada misma.

Difícil contener la emoción que me producen las duplas Maidana-Quarta; Nacho-Rojas y Driussi-Alario. No sé que tienen que parecen que están destinados a ser los que comanden el barco de Napoleón por aguas tranquilas y repletas de confianza.

Difícil no entusiasmarse con el partido que se jugó. River pisó el Atanasio Girardot y bajo una catarata de agua disputó los primeros 25 minutos de juego como se pudo. Luego de la suspensión momentánea del árbitro por la cantidad de agua acumulada en el césped, el Millo copó la parada y comenzó el festival.

Una jugada de Nacho que recorrió 30 metros del campo de juego con el balón dominado y luego tiró el pase filtrado, locura total, y el penal a Alario, quien se encargó de ejecutar el goleador de siempre. Si hablamos de killers, tenemos que mencionar a Sebastián Driussi, quien pocos minutos después de abrir el marcador con el gol del Pipa, recibió un regalito del arquero para mojar y así poner el 2 a 0 parcial.

Luego vendría la frutilla del postre. Ese gol que emociona por ser un pibe del club, que está en su mejor momento y que se gana la confianza del Muñeco y de todos los hinchas. Lucas Martínez Quarta recibió una pelota bombeada luego de un despeje defectuoso y la empalmó de derecha para clavarla en donde las arañas tejen sus telarañas. Inmediatamente, el pibe se acordó de su hijo y se acercó a la cámara en el festejo y dijo “Te amo hijo”. ¡Sos gigante Lucas!

Ya con el 3 a 0 a favor, River se dedicó a tocar de punta a punta el balón haciendo correr a los colombianos para cualquier parte. El once de Napoleón realizó un gran desgaste y los cambios llegaron: Alonso, Auzqui y Mayada por Alario, Moreira y Nacho.

Sobre el final, un penal inventado por el árbitro para apaciguar a la hinchada local, fue el descuento del DIM que no le alcanzó. Volvió el rey de América, volvió el juego que nos entusiasma, volvió Napoleón con un barco nuevo, con intérpretes renovados y con una ilusión que crece en todos los corazones de los hinchas Riverplatenses que están con el pecho inflado.

Por: Juan Lagos