Pálida imagen

River jugó en el día de ayer ante Lanús por la Supercopa Argentina y cayó por 3 a 0 ante el Granate. Poco juego, falta de un nueve y errores defensivos graves, el Millo debe mejorar en todo aspecto.

El partido ante el equipo de Almirón, aquel Lanús que dejó una gran impresión en el último torneo doméstico, llegaba con algunas bajas de renombre y dudas en cuanta al planteamiento a realizar.

Por su parte, el once de Marcelo Gallardo tenía algunas variantes (como por ejemplo la vuelta de Casco, la confianza a Martínez Quarta y la titularidad de Rodrigo Mora por lesión de Lucas Alario) y dejaba incógnitas futbolísticas principalmente, para el hincha que vivía una nueva final para La Banda.

El partido en La Plata tenía a un River favorito por su nombre, su carácter para jugar las finales y además por su impronta en cuanto al juego. El inicio del encuentro dejó en claro ambos planeamientos. Por su parte, el elenco Riverplatense salió a jugar en campo rival proponiendo fútbol, entrega y peligro para el arco rival. Mientras que Lanús marcó un juego de contra, con puntas veloces y un nueve de área que quería vengarse de aquel club que le cerró las puertas rápidamente por escasez de habilidades propias.

Ya en el comienzo del partido se vio un elenco Millonario furibundo y perspicaz. Vivo para la marca, presionando en momentos claves e incomodando al equipo del sur. Todo parecía indicar una buena final para La Banda.

La primera parte no pasó sin sobresaltos, exceptuando a Germán Delfino y sus ganas de cobrar un penal en contra del equipo de Napoleón (que luego cumpliría en el final del encuentro).

River luego de una ráfaga de buenas intenciones cayó en un pozo que contenía falta de fútbol, desorden y poca marcar. Lanús golpeó en la segunda etapa y el Millo no encontró ninguna respuesta para el marcador desfavorable.

Tanto el Pity Martínez, y su falta de carácter y voluntad colectiva, como el poco fútbol mostrado, indicaron una imposible remontada por parte de La Banda. Intentos aislados de Nacho Fernández, la figura del partido, como de Carlos Auzqui en su debut no fueron suficientes para lograr un posible empate.

El partido finalizó 3 a 0 a favor de Lanús, que jugó y cumplió  el esquema y la idea planeada por Almirón a más no poder. River pagó caro sus errores y la falta de eficacia, claro al no contar con Lucas Alario se evidencia la falta de generación de juego que no supo demostrar en los 90 minutos el elenco Riverplatense.

Tanto el plantel como Marcelo Gallardo deberán repuntar y salir a flote para la Copa Libertadores de América, el gran sueño de todos. River debe mejorar y demostrar estar a la altura de la competencia más importante del continente. Refuerzos deberán llegar y se deberá mejorar.

Por: Juan Lagos

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