Dar y no recibir

En el día de ayer River jugó el primero de los dos partidos a disputar en Mar del Plata. El rival fue Aldosivi y ganó el local por 3 a 1 con un juego poco vistoso mostrad por parte de los pibes del Millonario.

Antes de comenzar, vale la pena aclarar para los mal intencionados, que éste artículo no hace referencia a la carencia en habilidad, técnica o talento por parte de los juveniles, sino principalmente, de la falta de refuerzos para el corriente año que tendrá varias competiciones y más que importantes para el equipo de Napoleón.

La crítica es siempre constructiva mientras no deje puntos en los cuales se dude de la credibilidad con la cual se apunta demostrar las ideas que el autor expone. Por éste motivo los hechos fácticos de la cuestión, nos ayudan a ser más claros a la hora de hablar de nuestro Millonario.

El 2017 arrancó muy bien. La continuidad de Marcelo Daniel Gallardo le daba a todo hincha la capacidad de volver a respirar por medios propios y no artificiales. Luego de la excelente noticia además venía un componente inevitable por el cual se centraba la presencia de Napoleón por los pasillos del Monumental: armar un plantel competitivo para volver a ser los dueños de América.

Hasta ese momento parecía todo encaminado pero los problemas comenzaron: pese al buen debut por la Florida Cup, River no mostró un gran juego y cayó ante San Pablo y Vasco Da Gama los dos encuentros restantes. La gira en Estados Unidos finalizó con dos pequeñas molestias como las de Alonso y Driussi y una lesión grave por parte de Denis Rodríguez que se perderá de 6 a 8 meses del calendario deportivo.

Además de las dificultades presentadas, Walter Montoya (novela del verano) no trató nunca de inclinar la balanza para jugar la Copa con el Millo y la dirigencia de Central se dedicó a mentir y manipular la información para confundir al pobre jugador que terminará de club en club por no encontrar la estabilidad que ofrecía el equipo del Muñeco.

La realidad del día de hoy marca que el equipo suplente que tiene a su disposición Marcelo Gallardo no representa la gratitud que debería al ser el técnico más importante de la historia de River junto a Ángel Labruna y Ramón Díaz (recordemos que el Pelado se fue por la falta de refuerzos al ganar dos títulos. Hecho que quedó tapado gracias a Marcelo).

Ya a la hora de encarar el análisis del partido de ayer ante Aldosivi, caerle a los más pibes sería pecar de ingenuo, de irrespetuoso y de energúmeno. Los primeros 45 minutos de juego tuvo a un River participativo con muchas ganas y entrega. Además se vieron pequeños destellos de Quarta y Montiel en la primera línea, en el mediocampo el doble caño de Moya, sublime, y el liderazgo de Rodrigo Mora que estuvo siempre participativo pese a ser un amistoso de las características mencionadas.

A la hora de hablar de los veteranos, y de la ambivalencia que tiene el fútbol argentino y los hinchas tan peculiares, Bologna no tuvo una buena actuación y se pide a Batalla de nuevo, a ponerse de acuerdo por favor. Ya hablando de la zona del mediocampo, hoy nos despertamos pensando “Gracias Ponzio por renovar y terminar tu carrera en el mediocampo de River”. Nicolás Domingo, que demuestra su amor por el club en cada entrevista realizada y demás, no está a la altura y la exigencia que siempre a demostrado Gallardo, una lástima por el volante central que volvió al Millo para consolidarse pero que definitivamente no podrá hacerlo.

El 3 a 1 ante el Tiburón dejó la cancha marcada. Por suerte se tiene un equipo titular que genera ilusiones basadas en nombres e individualidades intratables. La esperanza de ganarle a Boca, porque siempre se le debe ganar a los primos, radica en la mente maestra que sigue estoico en la lucha por mantener al Millonario en los primeros puestos del mundo futbolístico. Gracias Gallardo, siempre gracias por estar. La mayoría se habría ido al ver todo lo que está pasando, con la falta de seriedad que representa el fútbol doméstico, con los pocos refuerzos que llegan y el calendario peculiar a nivel sudamericano. ¡GRACIAS MUÑECO!

Por: Juan Lagos

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