Sana costumbre

El River de Marcelo Gallardo llegó a una nueva final y en ésta ocasión será por Copa Argentina ante Rosario Central con el principal objetivo de salir campeón para obtener el pase a la próxima Copa Libertadores de América.

Semifinal de la Copa Argentina 2016. River debía enfrentar al duro Gimnasia y Esgrima de La Plata que supo imponerse a rivales como Racing y San Lorenzo en octavos y cuartos de final respectivamente.

El partido en sus momentos previos estaba inmerso en una mezcla de ansiedad, por la importancia del duelo, y además el apoyo para Chapecoense, ese club de fútbol que vivió un trágico accidente aéreo antes de jugar la final de la Copa Sudamericana.

En las tribunas se vieron globos verdes, color distintivo del equipo brasilero, y además en la salida de los equipos se denotó en el pecho de cada camiseta un mensaje de apoyo sumado a una bandera mostrada por los capitanes de ambos planteles.

Ya a la hora de hablar del juego, el conjunto de Marcelo Gallardo salió desde el primer segundo del encuentro a comerse al Lobo. Fútbol vertiginoso, delanteros activos y cambios en el esquema que sorprendieron y le dieron juego en la faceta ofensiva al Millonario.

En el momento que River pasaba la mitad de la cancha para atacar a Gimnasia, D’Alessandro fue en todo momento al centro del campo de juego para hacer la clásica función de enganche, Nacho Fernández se corría algunos metros al costado derecho y luego Moreira con la tarea de pasar constantemente al ataque.

Pese a la enjundia con la cual el equipo de Napoleón buscaba el primer gol, la primera etapa de juego se acercaba a su fin y no se encontraba el ansiado tanto. Todo cambió cuando a los 40 minutos, tras un centro que no pudo conectar Lucas Alario en el primer palo, apareció Sebastián Driussi –el goleador del campeonato doméstico- para rematar de derecha y vencer las manos del arquero del Lobo.

La tranquilidad asomaba para los del Muñeco y la gente que copó San Juan, pero todavía quedaba más en aquella primera etapa, ya que tras una mala salida desde el fondo de Gimnasia, Gonzalo Martínez lanzó un centro preciso que cabeceó de manera brillante Lucas Alario –goleador de River en la Copa Argentina con 4 goles- para colocarla al segundo palo del arco rival. 2 a 0 era el resultado y tras un penal no cobrado a favor del rival terminó el primer tiempo.

Ya en la etapa complementaria, River se mostró sólido y continuó con vistas al ataque para no dejar despertar a Gimnasia. Los 45 minutos de la segunda parte pasaron sin pena ni gloria. Los ingresos de Iván Rossi, Rodrigo Mora y Camilo Mayada le dieron ese valor vital de energía que le faltaba por momentos al mediocampo del Millo y cerró una actuación excepcional.

Una nueva final para los de Napoleón que busca conquistar tierras locales este año para así el próximo poder apoderarse nuevamente de América. La final será ante Rosario Central, probablemente en Córdoba, y el pueblo Millonario espera otra actuación de fuste, esas que nos tienen mal acostumbrados y que nos encantan.

Por: Juan Lagos

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