Galería de Arsenal vs. River

El polifuncional

Roberto Matosas jugó en River en los años de sequía, pero supo demostrar su talento a la hora de ocupar distintas posiciones y rendir de buena manera en cada una de ellas.

Nació en Mercedes, Uruguay, el 11 de mayo de 1940. A los 20 años debutó en Peñarol, donde ganó todo: Fue bicampeón de la Copa Libertadores 60 y 61, conquistó la Copa Intercontinental de ese último año y obtuvo un tricampeonato local (los torneos uruguayos  1960, 1961 y 1962)

Un River que hacía grandes campañas, pero no lograba salir campeón se fijó en este talentoso jugador que estaba acostumbrado a marcar a monstruos como Pelé y Garrincha.

Su llegada al club millonario fue en enero de 1964, luego de dos subcampeonatos consecutivos (62 y 63), y estuvo cargada de polémica. River desembolsó por Matosas 33 millones de pesos, una cifra record para ese entonces e impensada para contratar un defensor. El conflicto surgió cuando en su revisación médica se detectó un problema cardíaco en el uruguayo.  El prestigioso cardiólogo Pedro Cossio, quien fue luego el médico de Juan Domingo Perón, debió regresar de sus vacaciones para controlar personalmente el corazón de Matosas. Los nuevos estudios resultaron favorables y el ex Peñarol pudo ponerse la camiseta de La Banda.

Además de él, River había contratado a Luis Cubilla que venía de España, al Nene Fernández de Central, a Gatti y Bonczuk de Atlanta y al volante de Vélez, Jorge Raúl Solari. Juan Carlos Sarnari fue devuelto por Huracán y desde las inferiores saldría un tal Oscar Más. El Millonario no estaba dispuesto a  seguir mirando desde abajo, aunque esa maldición sin títulos duró hasta 1975, después de 18 años sin salir campeón.

Apenas llegado, el Pelado Matosas cargó con una importante fama producto de su gran paso por el club aurinegro y por la elevada suma que costó su pase. Lo cierto es que ocupó todos los puestos de la defensa, como marcador central por derecha, por izquierda, marcador de punta por ambas bandas y hasta jugó de mediocampista central. Fue verdaderamente un polifunción que se adaptaba muy rápido a cualquier puesto y mostró siempre ser de enorme utilidad para el equipo.

Junto con la historia de Roberto, nació la de la “Gorda Matosas” una fanática de River recordada por vender números de lotería a los hinchas en la cancha y hasta a los jugadores: En un partido local, el uruguayo fue ovacionado por Haydé. Durante todo el encuentro ella le gritó, lo aplaudió y lo alentó sin parar. Cuando el defensor se estaba yendo al vestuario, la ubicó y le regaló su camiseta en forma de agradecimiento. Desde ese momento, la “Gorda Matosas” asistió a cada partido con la camisa abotonada con el 6 en la espalda del jugador oriental.

En el conjunto de Nuñez, Matosas jugó 165 partidos, entre 1964 y 1968, y convirtió 12 goles. Después de su paso por la Argentina, volvió a Peñarol y luego jugó en México, en San Luis del 72 al 74 y en el Toluca, hasta 1976, donde terminó su carrera como futbolista profesional. A partir de entonces probó suerte como entrenador, dirigiendo a los Tiburones Rojos de Veracruz, ciudad donde vive actualmente.

Por: Diego Adur

Siguen invictos

Con un gran marco de público, el fútbol Senior, volvió a ganar por el Torneo Súper Final, esta vez ante Ferro por 1-0 por la sexta fecha.

Noche ventosa y con una leve llovizna en la cancha Auxiliar 1 del Monumental. River enfrentaba a Ferro con la intención de seguir sumando para seguir prendidos en la punta del campeonato. El partido comenzó de gran manera para nuestro equipo, con mucho pase fácil, pero necesario para ir construyendo lindas jugadas. En los primeros cinco minutos, River tuvo dos llegadas claras, pero ambas quedaron anuladas por offside. A los 10′, nueva llegada del Millonario por medio de Omar Barrio, primero atajó el arquero, y luego remató enviando la pelota por sobre la línea de meta. Desde los 20 minutos, el partido se planchó y a penas Ferro tuvo una llegada, con fácil resolución de nuestro arquero, Daniel Stumbo.

Los segundos 35 minutos fueron muy tranquilos a comparación del arranque del primer tiempo. Al minuto, por una mala salida desde el fondo Riverplatense, Ferro lo tuvo, pero no pudieron definir bien. A los 10′, Ramón Penayo de Ferro, rompió solo desde mitad de cancha, encaró mano a mano a Stumbo, pero quien, tras una gran carrera, recuperó la pelota, fue Luis Lobo, salvando el arco Millonario. Seis minutos después llegó el golazo Riverplatense: Claudio Rojas, avanzó por la izquierda y sacó un gran zurdazo desde afuera del área para poner el 1-0. Dos minutos después, Ferro tuvo la chance del empate: nuevamente pateó Penayo, atajó Hernán Fernández (quien ingresó en el entretiempo por Stumbo) y luego tomó el rebote y estrelló su remate en el travesaño.

Cuando moría el partido, a cinco del final, Brian Fort hizo una gran jugada, le sirvió la pelota a Javier Alonso, pero Rodrigo Rossetti atajó de gran manera.

Con este triunfo, el Millonario sigue peleando en la cima de la tabla, invictos, con cuatro victorias y un empate. La próxima fecha recibirá a Independiente, el lunes, desde las 20.30. El partido que resta por jugarse, es nada más y nada menos que ante Boca, aún con fecha y hora a confirmar.

Por: Gastón Iglesias

El Tigre Riverplatense

Radamel Falcao García fue una figura excluyente en una época complicada para el Millonario. Salió campeón del Clausura 2008 y se dio el gusto de marcarle a Boca.

Nació un 10 de febrero de 1986 en Santa Marta, capital de la región Magdalena del Caribe colombiano. Desde chico nomás comenzó a mamar el fútbol muy intensamente. Su padre, Radamel Garcia, fue un futbolista profesional que jugó en diversos equipos de Colombia y Venezuela. Falcao, llamado así en homenaje al ídolo de su padre, Paulo Roberto Falcao, lo acompañaba desde pequeño a los entrenamientos.

Si bien tuvo un breve paso jugando al béisbol en varios seleccionados venezolanos, se inclinó hacia el fútbol, deporte en el cuál demostró una gran capacidad goleadora. En la edición 1997 de la Copa Tutti Frutti, una competición infantil disputada en el país cafetero, anotó 52 goles batiendo un record histórico que aún conserva. Allí, jugando en el equipo Fair Play, conoció a Silvano Espíndola, quien fue una especie de guía espiritual en el joven ultra religioso y tuvo mucho que ver en su formación profesional. Espíndola, que jugó junto a Maradona en sus comienzos en Cebollitas, dijo sobre el pequeño Radamel “Desde que lo vi me di cuenta de que era un jugador diferente. No vi a nadie como él desde Diego”.

Este pastor futbolístico que tuvo Falcao, fue quien lo hizo debutar en Primera en el club Lanceros Boyacá, que militaba en la segunda categoría de Colombia. Con tan solo 13 años, en agosto de 1999, jugó contra Deportivo Pereira, marcando lo que fue el debut más temprano de un futbolista en ese país. El año siguiente anotó el primer gol oficial de su carrera.

En 2001, con 15 años de edad, el Tigre llegó a la Argentina para integrar las divisiones inferiores de River, nuevamente gracias a las gestiones de Silvano. Eran tantas sus ganas de conocer el Monumental que ni bien aterrizó en Ezeiza pidió ir directamente a entrenar, sin siquiera pasar por el hotel. Arrancó en la octava, pero rápidamente fue subiendo. Sus técnicos en Inferiores, Raffaelli y Theiler, vieron enseguida sus enormes condiciones técnicas y su gran condición atlética: “Se veía que era un jugador completo, con futuro de Primera. Siempre quería más, se perfeccionaba y pulía todo. Se vislumbraba lo que iba a ser”

A los pocos días de su llegada al club, el Tigre tuvo la suerte de disputar un entrenamiento de la Reserva con la Primera. Le tocó marcarlo a Hernán Díaz, quien en una entrevista para Canal+, contó: «Acostumbrábamos a poner pierna fuerte en los entrenamientos con los pibes para que se vayan formando. A Radamel le metí muy fuerte, pero muy fuerte. No lo podía parar, parecía que ya estaba practicando hace cinco años con nosotros. Un dirigente después me vino a preguntar y le dije ‘es una roca’. Me acerqué a Radamel y le di mi respaldo».

No todo fue halagos y bendiciones para el colombiano. Durante esta etapa en River, sufrió lesiones graves que demoraron su debut en Primera y casi lo alejan del club. Quiso volver a Colombia, pero a fuerza de voluntad y especialmente a su enorme fe, salió adelante. Por fin debutó profesionalmente en la Primera de River durante el Clausura 2005, bajo las órdenes de Leo Astrada. En el torneo siguiente, el Apertura 2005, tuvo grandes actuaciones y anotó 7 goles en 7 partidos, dirigido ahora por Mostaza Merlo.

Los años siguientes estuvieron marcados por malos rendimientos del equipo en los torneos locales, fracasos a nivel internacional y acompañados por una nueva lesión para el nacido en Santa Marta.

En la segunda mitad del 2007, Falcao recuperó su nivel y lo demostró con goles. En la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana, River revirtió un partidazo; Perdía 2 a 1 (más un 0-1 abajo en la ida) a los 20 del segundo tiempo y con los 3 goles del Tigre lo dio vuelta. El último, el de la victoria y clasificación a cuartos, fue en el tiempo de descuento, después de un inmenso salto acróbata con el que le ganó a todos los defensores para poner el cabezazo contra el palo y gritarlo con el corazón.

Otro de sus goles, el más recordado quizás por los hinchas millonarios, fue el primero en la victoria 2-0 frente a Boca en el Monumental, por la fecha 13 del Apertura 07: Tras una habilitación desde el medio, Belluschi la metió en el área y el colombiano, de primera, le rompió el arco a Caranta para hacer delirar a todo el estadio.

En el Torneo Clausura 2008, bajo la dirección técnica de Simeone, Falcao consiguió lo que fue su primer y único título con La Banda. En ese certamen disputó 16 partidos y marcó 6 goles.
En total, en River jugó 111 partidos y anotó 45 goles (34 por torneos locales y 11 por copas internacionales)

Un año más tarde Radamel fue vendido al Porto, de Portugal, donde tuvo una carrera fantástica. En dos temporadas, anotó 72 goles en 87 partidos y ganó seis títulos a nivel local y uno, la Europa League, en el plano internacional. De ahí pasó al Atlético Madrid donde volvió a salir campeón de la Europa League, logrando su bicampeonato personal, y también ganó la Supercopa de Europa. En el plano local, con el colchonero logró la Copa del Rey del año 2013. En el equipo de la capital española demostró también un promedio de gol impresionante: 70 anotaciones en 91 encuentros.

Su trayectoria continuó en el Mónaco, pasó por Inglaterra para jugar en los gigantes Manchester United y Chelsea, y este año regresó al equipo francés donde se encuentra actualmente.

Sin duda la historia del Tigre Falcao es muy especial y sus números son escalofriantes. En total en su carrera, incluyendo clubes, selecciones juveniles y Mayor, convirtió 241 goles en 455 partidos; un promedio de más de medio gol por partido.

Si bien estuvo en una época complicada, Radamel se formó profesionalmente en River, es hincha del club y un goleador intratable. Esperemos vuelva pronto para seguir engrandeciendo su historia personal y ganar muchos más títulos con la banda roja.

Por: Diego Adur

»Necesitaba minutos de juego»

Hoy por la mañana se jugó la 6ta fecha del Torneo de Reserva, en donde River superó claramente a Rafaela por 1-0, el plantel Millonario contó con jugadores de Primera División como Bologna, Arzura y Larrondo. Luego del partido RDLT habló con el ex Rosario Central.

Después de haber derrotado a la Crema con el gol de Lautaro Martínez Quarta, estuvimos hablando con el delantero que está volviendo a tener rodaje en el futbol y sigue sumando minutos en cancha: “Veníamos trabajando en la semana fuerte y necesitaba ritmo de partido, esto me ayuda mucho a mí, ahora intentar ponerme a predisposición del grupo” comentó.

Recordemos que Marcelo viene de una lesión que lo dejo varios meses afuera, está volviendo a las cancha demostrando la calidad de este jugador importante que tiene el conjunto Millonario: “Después de tanto tiempo de trabajo y de entrenamiento, necesitaba minutos de juego, me sentí muy bien, creo que me ayudó mucho y espero estar entre el equipo del jueves” agregó el ex canalla.

A su vez, comentó acerca del partido que le toco disputar ante Rafaela: “Los chicos me decían que venían muy bien en el campeonato, sabemos que Reserva es muy competitivo y yo creo que a los chicos terminó Larrondo, nos ayuda. Se presentó muy bien el partido, fuimos muy agresivos, no lo pudimos cerrar antes pero lo importante es sumar tres puntos” explicó Larrondo.

También habló acerca del presente de Alario: “Tiene que estar tranquilo, sabemos que es un goleador, que hace las cosas muy bien, hay que estar tranquilos que los goles ya van a venir” añadió.

Finalmente, aclaró acerca del partido que se disputó hoy entre Rosario Central y Newell´s tras su pasado por el equipo del Chacho Coudet: “Sabemos que es uno de los clásicos más lindos del futbol argentino, tuve la posibilidad de poder jugarlo y ganarlo, son recuerdo lindos que tengo, va ser un lindo partido, estos clásicos se juegan diferentes, yo creo que Newell´s viene haciendo las cosas muy bien y a Central no tan bien pero sabemos que a la hora de los clásicos y en casa siempre le ha ido bien”.

»Se jugó mucho y se jugó bien»

INCLUYE VÍDEO) Después del partido que disputó esta mañana la Reserva Millonaria contra Atlético de Rafaela, River Desde la Tribuna habló en exclusiva con Enrique Bologna, quien sumó minutos con los chicos.

Luego del triunfo Millonario 1 a 0 de la Reserva del Más Grande ante sus pares de la Crema RDLT habló con el arquero Bologna que al no sumar en Primera lo hace con los chicos de la Tercera de La Banda, y dijo: “Los chicos la verdad que hicieron un partido muy bueno se jugó mucho y se jugó bien”. Se refirió a cómo ve a los chicos y expresó: “Los veo bien, con muchas ganas, con una idea que plasman en la semana que se vio hoy”.

También habló de su compañero Marcelo Larrondo, que luego de su recuperación también suma rodaje en reserva, y señaló: “Muy contento por él, está haciendo un esfuerzo muy grande y la verdad que verlo en cancha te da mucha felicidad”. Si bien los jugadores no suman en Primera, están listos para entrar cuando Marcelo Gallardo lo disponga.

POR: Andy Gómez

 

Galería de River vs. Atlético de Rafaela

Traspié en el Fútbol Senior

Nuestro equipo de Fútbol Senior no pudo ante Tigre por la quinta fecha de la Súper Liga e igualó en 3. Los tantos Millonarios fueron convertidos por Aldo Osorio, Jorge Martínez y Javier Alonso. El partido contó con la presencia estelar de Ariel Arnaldo Ortega, quien tuvo participación directa en dos goles.

Gran partido en la fresca pero linda noche de lunes en la cancha auxiliar 1 del Monumental. River quería ganar para seguir con puntaje ideal, pero enfrente tenía a Tigre, quien también venía prendido en los primeros puestos.

El partido no comenzó de la mejor manera porque a los cinco minutos, a través de Carlos Carabajal, Tigre se ponía en ventaja. Por suerte, rápidamente llegó el empate, tras un gran desborde de Gabriel Calabrese, con posterior pase atrás, apareció Aldo Osorio para poner el 1-1 a los ocho minutos. A los 15, La Banda logró dar vuelta el encuentro: tras un espectacular pase a la distancia del 10, Ariel Ortega, Jorge Martínez controló, eludió al arquero y estampó el 2-1 parcial. A los 22 minutos llegó el tercer grito Millonario, por medio de Javier Alonso, tras linda jugada colectiva, en la que la magia de Ortega volvió a aparecer. El primer tiempo lo cerró Mariano Gerling para la visita, quien de cabeza anotaba el 3-2 parcial a favor de River.

El segundo tiempo estuvo más calmo, sin tanta agresividad, debido a que ambos equipos ya sentían el desgaste hecho en el gran primer tiempo que brindaron. A los dos minutos llegó el último gol del encuentro, para la visita, luego de una rápida jugada de contra, Gustavo Britos estampó el 3 a 3 final.

Poco más pasó en el resto de los 40 minutos disputados. A la media hora se fue expulsado en el Millo el defensor Luis Lobo por “agresión al juez”. A los 41, ya en tiempo de descuento, Marcelo Morales estrelló un remate en el travesaño luego de un tiro libre para River.

Con este empate, River continúa prendido en la cima del campeonato, y se mantiene invicto. La próxima fecha será ante Ferro el próximo lunes 24, aún con sede a confirmar.

Por: Gastón Iglesias

»Hay muchos hinchas de River»

Blas Paessano, presidente de la agrupación en Paraná de River, habló de la estadía de del Millo en la capital de Entre Ríos, y como convive el resultado del domingo en dicha ciudad.

Paessano, describió cómo vivió el el recibimiento: “Tardamos una semana en armar el banderazo, ya que el hincha de River lo espera con mucha expectativa. Es histórico recibir al club más grande de Argentina”.

Con respecto al partido, fue a ver el encuentro a la cancha y declaró su tristeza por la falta de visitante en las tribunas: “En la cancha teníamos que aguantarnos los insultos a los jugadores de River”. También comentó con respecto a la polémica del segundo gol del local: “Fue un momento confuso. Esa jugada no la pudimos ver”.

Para los partidos en Buenos Aires, se mueven en colectivos de 40 a 60 personas, en donde también se juntan con la filial de River en Diamante (ciudad ubicada a 50 km de Paraná).

»A D´alessandro yo lo banco, yo quiero que siga esta camiseta. El lugar del cabezón es en River” esas fueron las palabras para describir al cabezón en los últimos meses que le quedan en el club hasta la finalización del contrato.

Para concluir Blas ya piensa en la próxima visita a la ciudad: “Las veces que venga River lo vamos a recibir cada vez mejor”.

 Por: Nicolas Livi

El Mono Deambrosi

Aristóbulo Deambrossi es recordado por el pueblo millonario por integrar la primera “Maquina”. Está entre los seis jugadores que más títulos ganaron en la historia de River.

Nació en Escobar el 19 de junio de 1917, hijo de don Félix Manuel Deambrossi y de doña María del Carmen Menéndez. Integró las divisiones inferiores del Club Atlético Independiente de Escobar. Rápidamente llamó la atención por su buena capacidad y habilidad con la pelota en los pies. El pequeño Deambrosi poseía un físico robusto y una gran velocidad que lo destacaban del resto.

En 1933, llegó a River para formar parte de la cuarta división y comenzó así lo que fue una larga trayectoria en la Institución. Durante su estadía en las Inferiores del club, conoció a quien fue su gran amigo tanto dentro como fuera de la cancha, Adolfo Pedernera.

Su debut en Primera se produjo en 1935, cuando estaba a punto de cumplir los 18 años. En ese partido contra Argentinos Juniors, el pollito Deambrossi jugó a la par de grandísimos cracks de la historia del millonario como Peucelle y el gran Bernabé. El primero gol que convirtió con la camiseta de la banda fue frente a Talleres, a menos de un mes de haber debutado.

En la década del 40, con un River implacable, comenzó a gestarse lo que más tarde fue conocido como “La Máquina”: un equipo arrollador que aplastaba a sus rivales. Deambrossi cumplió el rol de extremo izquierdo (o derecho en ocasiones) hasta la llegada al club de Felix Losteau, jugador con el que quedó definido por completo este equipo mítico de River. Con la llegada de Chaplín, Aristóbulo quedó relegado a suplente de lujo aunque no por eso con poca continuidad. Los famosos cinco apellidos que conformaron esta “Máquina” Riverplatense (Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Losteau) jugaron todos juntos únicamente en 18 partidos en un lapso de 3 años, por lo que Deambrossi fue titular en muchas ocasiones.

El Mono no fue un excelso goleador, convirtió 37 goles en 134 partidos jugados, pero sí es recordado por ser un genuino artillero contra el rival de toda la vida; A Boca lo embocó por duplicado en la goleada 5-1 del 41’ en el Monumental y gritó uno en la paliza 4-0 del año siguiente, también en casa.

En River, Aristóbulo Deambrossi conquistó 5 campeonatos locales (Copa Campeonato 1936, Copa de Oro 1936 y Torneo de Primera División 1937, 1941, 1945); 3 Copas Ibarguren (1937, 1941, 1942) que enfrentaba a los campeones metropolitanos contra los campeones de ligas regionales; 1 Copa Escobar (1941) conformada por un heptagonal entre los mejores clasificados del Torneo; y 4 Copas Aldao (1936, 1937, 1941, 1945), una competición internacional que enfrentaba a los campeones de Argentina con los de Uruguay.

De esta manera, el delantero nacido en Escobar se encuentra en la sexta posición como el jugador con más títulos de toda la historia del club. También con 13 se ubica junto a él Norberto Yácono y por delante, Pedernera y Moreno, con 14; Ricardo Vaghi, con 15; y el gran Ángel Labruna, con un total de 16 títulos.

En 1947, después de 11 años en la Primera del Millonario, fue transferido a Atlanta. En el club de Villa Crespo jugó tan solo un año y en el 48’ emigró a Colombia para formar parte del Atlético Bucaramanga. Allí estuvo hasta 1951 cuando se retiró profesionalmente del fútbol.

A partir de entonces, se probó cómo técnico durante algunos años y hasta dirigió una Escuela de Fútbol en su Escobar natal. En ese lugar, a los 78 años de edad, murió el 12 de septiembre de 1995.

No te vamos a olvidar, Mono querido, por ser un engranaje fundamental para hacer funcionar una máquina de fútbol que vislumbró a propios y extraños, y quedar en la historia grande de este Club.

Por: Diego Adur