El nombre de la casa

Antonio Vespucio Liberti, el hombre que le da nombre a nuestra casa, nació  un día como hoy  28 de noviembre pero de  1902 y se despidió un 22 de este mismo mes pero en  1978, a los 76 años. Desde columna hoy le brindamos nuestro hmilde homenaje.

Fue uno de los pilares de nuestro glorioso club y presidente en cuatro períodos.  Su primera oportunidad como presidente de River llegó en 1933. Luego sucedieron tres períodos más en 1939, 1943/52 y 1960/67, convirtiéndose así en el hombre que más tiempo ocupó el sillón presidencial, con un total de 23 años.

Llevó a cabo audaces gestiones que contribuyeron a la grandeza institucional y deportiva del club. También, fue un visionario de talentos, en 1931 impulsó la compra  de un joven de Sportivo Buenos Aires.  Un desconocido por muchos pero un verdadero crack en el campo de juego con la pelota a sus pies. Fue nada más y nada menos que Carlos Peucelle, quien permaneció diez años en Núñez y ganó cuatro títulos.  Además, durante su gestión, un año después de la llegada de Peucelle debutaría con la Banda otro crack con sangre Millonaria, Bernabé Ferreyra.

Con las llegadas de Ferreyra y Peucelle el estadio del coqueto barrio porteño quedó chico. Es que el revuelo que generaba la sola presencia del “Mortero de Rufino”, atraía a los aficionados no solo de River, sino de todos los clubes. Todos se juntaban para verlo a Bernabé.

De esta manera, Antonio había advertido unos terrenos en tierras ganadas al río, por la zona del Bajo Belgrano. Lo trataron de loco. Las abandonadas y pantanosas tierras no entusiasmaron al resto de los dirigentes. De todas formas se llevó a cabo la compra de los terrenos y, en 1936, se comenzó a levantar un coloso en las inhóspitas tierras que limitaban con el  Río de la Plata.

Hacia  el año  1938, después de grandes esfuerzos económicos, se inauguró el  Estadio Monumental  fue un 25 de mayo. El sueño de Liberti y la ilusión de todo el pueblo Millonario se hacía realidad.

Si bien siempre será recordado por esta gran “locura” que fue la de construir el estadio, en  1986, cuando se cumplían  ocho años de su muerte,  recibió un  merecido  reconocimiento: la cancha pasó a llevar su nombre, “Antonio Vespucio Liberti”.

Por: Luciana Contreras

El Payasito de Núñez

De la mano de su padre, conoció el fútbol muy de cerca en su  Río Cuarto natal.  Desde muy chiquito se notaba que Pablo Aimar tenía cualidades suficientes para destacar con la pelota en los pies. Tenía futuro de crack.

Fue así como empezó su carrera deportiva en Asociación Atlética Estudiantes de Río Cuarto, y en base a su gran rendimiento y su proyección a futuro, fue y se probó en Núñez.

Si bien pasó las pruebas en esa ocasión, se volvió a Río Cuarto con sus padres. Daniel Pasarella meses más tarde llamaría al padre de Pablo para pedirle que trajera de nuevo a su hijo, y fue así como entró de manera oficial a las divisiones inferiores del Club Atlético River Plate.

Debutó en primera división el 11 de agosto de 1996 ante Central en un equipo plagado de estrellas, y que meses antes había conseguido la Copa Libertadores de América. Anotó su primer gol el 20 de febrero de 1998 cuando jugaba frente al Club Atlético Rosario Central. En su primer torneo Apertura consiguió anotar cuatro goles.

Formó parte de un grupo de futbolistas de gran talento de los cuales se nutrió, con los que ganó el Torneo de Clausura en 1997, y el Torneo de Apertura en esa temporada. En 1996, aunque no jugó, su equipo se quedó, también, con la Copa Libertadores.

En 1999, fue una pieza vital en el Torneo de Apertura, formando una gran sociedad junto con Javier Saviola y Juan Pablo Ángel. Un años más tarde, durante el Torneo de Clausura del 2000, ya bajo la dirección técnica de Américo Gallego, obtendría el bicampeonato siendo figura y marcando un gol en el día de la consagración frente a Ferro en el Amalfitani.

Debido a sus buenas actuaciones con la Banda, fue convocado a la Selección con la que fue Campeón Mundial Sub 20.  Con la albiceleste, comenzó a destacarse en el Campeonato Mundial Juvenil de 1997 en Malasia, aunque atrajo definitivamente la atención del público el día de su debut con la mayor cuando marcó un gol contra Liechtenstein en un partido de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA en 2002. No faltaría mucho para que diera el salto a Europa…

El Valencia se adelantó a otros equipos europeos para hacerse con los servicios de Aimar en enero de 2001. Pronto el argentino devolvió con su buen juego la confianza depositada en él, se convirtió en una de las figuras del equipo que consiguió el título liguero en la campaña 2001/02. Aimar había llegado a Mestalla por 24 millones de euros, y siete años de contrato.

En el verano de 2006 fichó por el Real Zaragoza, en su primer año allí  marcó 4 goles y dio 6 asistencias. En su segunda temporada acabó con 3 asistencias y ningún gol. Pero estuvo lesionado gran parte del campeonato y el Real Zaragoza descendía a la Segunda División de España.

Tras ese acontecimiento, Aimar  decide dejar el equipo y buscar nuevos rumbos. Fue transferido al Benfica de Portugal. Allí tuvo una gran campaña ganó una Liga (2010) y tres Copas de la Liga.

A mediados del año 2013 después de muchos logros con el equipo luso, el Payasito toma la decisión de partir rumbo al desconocido fútbol malayo, más precisamente al Johor  FC, pero allí comenzarían a hacerse s notables sus problemas físicos por lo que después de algunos meses allí  rescinde el contrato y abandona Malasia. Desde entonces no volvió a jugar de manera profesional, pero Aimar todavía tenía algo pendiente.

A fines del año pasado tomó la decisión de volver a su casa, al club que lo vio nacer, a River. Luego de una serie de entrenamientos especiales, Pablo Cesar Aimar se recupera de la operación de tobillo a la que se había sometido y vuelve a pisar el Monumental. Será la 14ta fecha del torneo local que lo tendrá como protagonista. El Millonario jugaba en casa ante Rosario Central y hacia su aparición en enganche que tantas alegrías supo darle a la gente. Sin embargo  esta etapa no duraría mucho, tras no se incluido por Marcelo Gallardo en la lista de la Copa Libertadores a los 35 años se retira del fútbol.

Todos los hinchas millonarios estaremos siempre agradecidos por la magia y los goles que disfrutamos con la diez en la espalda.

Por: Luciana Contreras

Galería de Huracán vs. River

Cándido Garcí­a

Quizás no sea un ídolo a la altura de otros jugadores como Labruna, Carrizo, Enzo o Alonso pero bien merece un pequeño reconocimiento desde esta columna. A continuación te contamos el porqué.

Cándido García, ¿quién? Cándido García, para muchos será un desconocido, pero quedará en la historia por ser el autor del primer gol desde la existencia de los superclásicos.

Nació el 2 de diciembre de 1895, en Buenos Aires, fue el primer mediocampista central ofensivo del fútbol argentino y como no podía ser de otro modo, vistió la camiseta millonaria entre 1913 y 1927 y fue una de las principales figuras de aquella época.

Es que “Cabeza de oro”, como lo llamaban,  fue el primer jugador riverplatense en anotarle un gol a Boca por torneos oficiales. Fue un 24 de agosto de 1913 en la cancha de Racing,  cuando iban 27 minutos del primer tiempo, un centro conectado de cabeza por el “Tuerto” García decretó la apertura en el marcador y dejó su nombre grabado en la historia de River y de los superclásicos al ser el primer jugador en convertir un gol en este trascendental partido.

Además de ese gol, que cabe destacar todavía era amateurismo, jugó muchísimos años con La Banda en el pecho. Entre 1913 y 1927, disputó un total de 364 partidos y anotó 42 goles.

Por: Luciana Contreras

El gran recuerdo del Chori

Nacido el 10 de Junio de 1981 en Quilmes, desde chiquito supo que su vida estaría ligada a la pelota. Destacado en todos los países donde jugó hoy homenajeamos al Chori Alejandro Domínguez.

Las destacadas actuaciones de Alejandro en terrenos de ´baby fútbol´ despertaron las miradas de los principales clubes del sur de la capital federal. Por cercanía a su domicilio eligió Lanús, donde ingresó a los 10 años.

En categorías Infantiles jugaba siempre, pero con el paso a Inferiores pasó a ser suplente. Paradójicamente, fue en este momento cuando su mamá se convenció de que su hijo sería profesional. «Nunca faltaba a ningún entrenamiento y como revancha, y para no perder el ritmo, jugaba también en otro club de barrio como Gary Juniors», recuerda. Pese a su redoble de esfuerzos a la japonesa, a los 14 años Lanús lo dejó libre. Un golpe duro que el Chori olvidó cuando un año más tarde Quilmes le rescató.

La suerte de Domínguez cambió en Quilmes Atlético Club, la entidad con más solera de Argentina, ya que tiene 122 años de vida. En los ´cerveceros´ su ascenso fue imponente, se hizo con un sitio desde el principio, motivo por el cual sus compañeros le pusieron el sobrenombre de Chori.

A los 17 años se estrenó en la Nacional B con Quilmes en un equipo repleto de veteranos que pelearía de forma frustrada por el ascenso. «Fue un fracaso, un dolor insoportable. Cuando perdimos la última final (fueron tres consecutivas en un mes ante Huracán, Los Andes y Belgrano) el grupo se separó, ya no aguantábamos más juntos», confesó en 2000. Después el Chori jugaría el Sudamericano y el Mundial sub´20. En 2001 reapareció con el ´Cervecero´ tras superar su grave lesión de tobillo. Pese a ello, River apostó por él en 2002. El 14 de febrero de ese año debutó en Primera con los platenses ante Talleres de Córdoba.

Así, Domínguez tuvo un primer ciclo con La Banda entre 2001 y 2003, lapso en el que ganó los Clausura ’02 y ’03, y dejó un buen recuerdo. Pero entró en el corazón de la gente al anunciar públicamente sus ganas de retornar.

Fue así como él y Fernando Cavenaghi -además de Leonardo Ponzio y David Trezeguet, en enero de 2012- se pusieron el equipo al hombro con la firme idea de lograr el ascenso. Y lo hicieron.

Con 33 partidos jugados y 5 goles en aquel campeonato, el Chori fue una parte importante en el equipo de Matías Almeyda. Pero días después de ascender se decidió no intentar renovar el préstamo, por lo que el Chori salió abruptamente del club.

Por: Luciana Contreras

Galería de River vs. Huracán

El alma del mediocampo

Nació el 21 de diciembre de 1973 en la ciudad de Azul, a 300 km de la capital en la provincia de Buenos Aires, hijo de Silvia y Oscar Almeyda.

Comenzó jugando en fútbol club Alumni en su ciudad natal, luego fichó para «Cemento Armado», equipo del cual su padre era técnico. A los 15 años Matías decidió viajar a Buenos Aires a probar suerte como jugador. Al principio no le fue muy bien y le dijeron que vuelva a probarse el año siguiente, que por el momento no lo necesitaban.

En un momento no aguantó más y pensó en largar todo. Oscar, su papá, le hablo claro: «Mira Matías nadie te obliga que sigas en el futbol. Esto lo haces porque te gusta, pero la verdad, para que sufras así, volvete…». Matías no lo pensó demasiado. El extrañaba mucho a toda su familia. Es el menor de tres hermanos, y único varón, razón suficiente para ser el niño mimado de la casa. Sin embargo Matías tenía una meta y quería cumplirla, por lo que volvió a Buenos Aires, para intentar otra vez y esta vez sí quedó seleccionado.

Tenía el pelo muy corto, y por eso Federico Vairo, el técnico que estaba a cargo de las divisiones inferiores, lo bautizó «el pelado». Sin embargo, hasta que alcanzó la titularidad, reconoce que vivió una época muy mala.

Debutó en River en la primera fecha del Torneo Clausura 92 con Pasarella como técnico, frente a Unión de Santa Fe. Sin embargo estaba tapado por Astrada y Zapata. Fue por eso que tuvo algunos campeonatos sin poder jugar con frecuencia. En 1993 y 1994 conquistó el Torneo Apertura en una serie de encuentros que lo marcaban como un defensor imparable formando dupla con Astrada y a veces con Sorín.

En 1995 en la Copa Libertadores con el inglés Babington se gana un lugar vistiendo la camiseta número 8. Desde ese momento, Matías se convierte en un jugador fundamental para el equipo millonario. Con Ramón Díaz como técnico, Matías se afianzó como titular.

Con la camiseta del Millo logró cinco títulos: Los Apertura del 91,93, 94 y la Copa Libertadores del 96.

Tiempo después de tener sus chances en primera,  en 1997, fue transferido al Sevilla Fútbol Club en poco más de 9 millones de dólares, cifra récord en ese momento para el fútbol argentino. Jugó una sola temporada con un buen nivel y de allí fue traspasado al S.S. Lazio del fútbol italiano, donde tuvo un exitoso paso entre 1998 y 2000 cosechando varios títulos: Copa Italia ’98, Supercopa Italiana ’98, Copa UEFA ’99, Supercopa Europea ’99, para cerrar con el tan preciado Scudetto, conseguido en la temporada 99-00.

De allí pasó al Parma FC en la siguiente temporada y en 2002 recaló en el Inter, en donde jugó hasta el año 2004. Más tarde estuvo una temporada a préstamo en el Brescia, en la temporada 2004/2005 para en, ese mismo año, retornar al fútbol argentino vistiendo la camiseta de Quilmes Atlético Club.

En marzo de 2007, el F.C. Lyn Oslo de Noruega anunció su contratación junto con la del «Turu» Flores, a pesar de que el jugador había anunciado su retiro en 2005, luego de rechazar volver a jugar en River.

En palabras del jugador «nunca se terminó de retirar». De hecho, siguió jugando en el equipo de showbol junto a Diego Maradona, Sergio Goycochea y otras ex-figuras del seleccionado argentino. En 2008 asume como DT del equipo «Castores» del country en el que vive. En 2009 dejó ese cargo por su vuelta al fútbol profesional,  y regresar al Club Atlético Fénix, en la cuarta división, sin embargo, no le fue muy bien: jugó 4 partidos, siendo expulsado en 2 ocasiones.

Además, tuvo un importante paso por la Selección Argentina.  Disputó  39 encuentros  y participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y las Copas del Mundo Francia 1998 y Corea-Japón 2002.

Después de dejar el fútbol, el Pelado decidió seguir ligado a la pelota y se convirtió en entrenador. El lunes 27 de junio de 2011, Almeyda asumió como Director Técnico del club de sus amores.  A los 37 años, de un día para el otro, el Pelado dejó de ser futbolista de River y se convirtió en su entrenador, en el peor momento de la historia del club que acababa de descender a la Primera B Nacional. Si bien no era una tarea fácil, estaba decidido a hacerlo y todos los hinchas siempre le estaremos agradecidos por tan enorme gesto de haberse atrevido a estar frente a un equipo en el momento más difícil de su historia. Y un año después devolverlo al lugar del que nunca debería haberse ido.

El 16 de agosto realizó su debut como entrenador en el banco Millonario con una victoria por 1 a 0 frente a Chacarita Juniors en el encuentro jugado en el Estadio Monumental.

El 23 de junio de 2012, bajo la dirección técnica de Almeyda, River  se consagraría campeón de la y de este manera conseguiría el retorno a la Primera División de Argentina tras derrotar por 2-0 al club Almirante Brown, en la última fecha del campeonato. Su campaña constaría de 20 victorias, 13 empates y 5 derrotas, con 66 goles a favor y 28 en contra.

Tras el regreso a la categoría el ex cinco de la banda seguiría en el banco pero no por muho tiempo. Después de un torneo irregular dejaba de ser el dt de River con una campaña de 20 encuentros: 5 victorias, 8 empates y 4 derrotas, con 25 goles a favor y 16 en contra.

Más tarde, sería contratado por Banfield para jugar las fechas finales de la campaña en la B nacional.  En este club también lograría el ascenso a la máxima categoría demostrando una vez más que está preparado para asumir desafíos futbolísticos importantes pese a su corta experiencia como entrenador.

Actualmente, se desempeña como entrenador de Chivas de Guadalajara en la liga mexicana.

El mundo millonario siempre tendrá un grato recuerdo de este león del mediocampo que supo defender la camiseta como ningún otro y devolvió a River al lugar del que nunca debería haberse ido.

Por: Luciana Contreras