Galería de Chapecoense vs. River

El Nene de River

Dirigido por Ángel Labruna, River había sido bicampeón en la temporada anterior, quebrando la adversa racha de 18 años sin títulos. En 1976 había perdido la final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro y había sufrido la baja del Beto Alonso quien había partido hacia el fútbol francés.

A partir de esto el club de Núñez comenzó una pequeña renovación, contratando a varios futbolistas. Los de mayor nombre fueron Alberto Beltrán y Victorio Coco, procedentes de Gimnasia de La Plata y Deportivo La Coruña, respectivamente. Pero ellos no llegarían solos. Núñez compraría otro jugador  para reforzar al equipo y así llenarse de gloria. Desde Córdoba arribaba al Millo un joven que en poco tiempo se ganó la titularidad: Emilio Nicolás Commisso.

Emilio Nicolás Commisso, El ‘Nene’ como lo apodaban, había nacido el 5 de noviembre de 1956, en Córdoba. Sus primeros pasos como futbolistas los hizo en Racing de Córdoba, allí permaneció hasta 1977 cuando con 20 años se mudaría a la gran ciudad para llegar a River.

Ese año, nada más ni nada menos que el mismísimo Ángel  Labruna le puso el ojo en él y Saporiti para que vistieran La Banda. Había llegado al club para reemplazar al Negro Oscar Ortíz.

Durante los siete años en que vistió La Banda jugó 218 partidos y  anotó 27 goles. Como si esto no fuera suficiente, además, tuvo la oportunidad de dar cinco vueltas olímpicas de la mano del Más Grande. El Metropolitano 77 fue el primer título del «Nene» en Núñez.  Con Commisso, River ganó aire en la batalla del mediocampo y ayudaba mucho a Merlo, además del gran aporte ofensivo que brindaba.

Después del 77, ganó el Metropolitano del 1979, el Nacional ese mismo año y el  Metropolitano 1980. Su última conquista sería durante el campeonato  Nacional de 1981.

Tres años después de ese trofeo, en 1984,  se incorporó a Argentinos Juniors, jugó para el club durante su época dorada, ganando la Copa Libertadores 1985 y la Copa Interamericana 1986, que también jugó en la Copa Intercontinental contra la Juventus FC de Italia.

Commisso dejó Argentinos en 1988 para unirse a Talleres de Córdoba, pero sólo permaneció una temporada antes de unirse al Xerez en España.

Finalmente, regresó a Argentina para jugar en Estudiantes de La Plata y su último club fue Quilmes Atlético Club de entre 1991 y 1992.

Esta es la historia plagada de títulos del Nene Commisso, del único nene que tuvo River…

Por: Luciana Contreras

Cavegol histórico

Dirigido por Ángel Labruna, River había sido bicampeón en la temporada anterior, quebrando la adversa racha de 18 años sin títulos. En 1976 había perdido la final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro y había sufrido la baja del Beto Alonso quien había partido hacia el fútbol francés.

A partir de esto el club de Núñez comenzó una pequeña renovación, contratando a varios futbolistas. Los de mayor nombre fueron Alberto Beltrán y Victorio Coco, procedentes de Gimnasia de La Plata y Deportivo La Coruña, respectivamente. Pero ellos no llegarían solos. Núñez compraría otro jugador  para reforzar al equipo y así llenarse de gloria. Desde Córdoba arribaba al Millo un joven que en poco tiempo se ganó la titularidad: Emilio Nicolás Commisso.

Emilio Nicolás Commisso, El ‘Nene’ como lo apodaban, había nacido el 5 de noviembre de 1956, en Córdoba. Sus primeros pasos como futbolistas los hizo en Racing de Córdoba, allí permaneció hasta 1977 cuando con 20 años se mudaría a la gran ciudad para llegar a River.

Ese año, nada más ni nada menos que el mismísimo Ángel  Labruna le puso el ojo en él y Saporiti para que vistieran La Banda. Había llegado al club para reemplazar al Negro Oscar Ortíz.

Durante los siete años en que vistió La Banda jugó 218 partidos y  anotó 27 goles. Como si esto no fuera suficiente, además, tuvo la oportunidad de dar cinco vueltas olímpicas de la mano del Más Grande. El Metropolitano 77 fue el primer título del «Nene» en Núñez.  Con Commisso, River ganó aire en la batalla del mediocampo y ayudaba mucho a Merlo, además del gran aporte ofensivo que brindaba.

Después del 77, ganó el Metropolitano del 1979, el Nacional ese mismo año y el  Metropolitano 1980. Su última conquista sería durante el campeonato  Nacional de 1981.

Tres años después de ese trofeo, en 1984,  se incorporó a Argentinos Juniors, jugó para el club durante su época dorada, ganando la Copa Libertadores 1985 y la Copa Interamericana 1986, que también jugó en la Copa Intercontinental contra la Juventus FC de Italia.

Commisso dejó Argentinos en 1988 para unirse a Talleres de Córdoba, pero sólo permaneció una temporada antes de unirse al Xerez en España.

Finalmente, regresó a Argentina para jugar en Estudiantes de La Plata y su último club fue Quilmes Atlético Club de entre 1991 y 1992.

Esta es la historia plagada de títulos del Nene Commisso, del único nene que tuvo River…

Por: Luciana Contreras

Sueña con Primera

El volante de la reserva Millonaria, Mauricio Vera, dialogó con el «Uno más uno» de River Desde La Tribuna y la Subcomisión del Hincha donde contó sus sensaciones tras convertir su primer tanto en el club en el partido que había quedado pendiente con Arsenal. «Estoy muy contento por convertir mi primer gol , más aun por ser volante».

Llegó en 2008 a River , tras una prueba que El Millonario realizó en Pehuajó en búsqueda de nuevos talentos. A Mitad de año Luigi Villalba decidió subirlo desde la 6° , según cuenta Villalba.

«Somos muchos juveniles, pero yo veo bien a la categoría. Se habla mucho del resultado pero eso para nosotros es algo secundario», sostuvo el volante, remarcando la diferencia que hay entre esta Reserva, con épocas anteriores en las que los jugadores que no tenían lugar en la primera eran quienes mayormente conformaban el plantel, a la vez que dejó ver su alegría por su primera conversión, «Estoy muy contento por convertir mi primer gol , más aun por ser volante». Manifestó el juvenil categoría ’98.

El equipo dirigido por Luigi Villalba tiene que enfrentar a Defensa y Justicia, Aldosivi , Vélez y Newell´s Old Boys, paralelamente a los compromisos del primer equipo.

El juvenil elogió la labor de Marcelo Gallardo para con los juveniles y destacó las oportunidades que les brinda, «Nos enteramos en el entrenamiento cuando llegamos y no los vimos (a Franco López y Claudio Salto), ahí nos enteramos de la oportunidad que Marcelo les esta dando. Eso habla muy bien de él y nos pone muy contentos de que este encima y dando estas oportunidades que son únicas.» aseguró Vera.

Finalmente, recordó las sensaciones que le produjo su primer partido dentro del Monumental, cuando la reserva venció 2-0 a Huracán, : «Es una sensación única, mi sueño es vivir eso en primera división, con la cancha llena , como está siempre, para eso uno se sacrifica tantos años de infancia y se aleja de la familia tanto tiempo», cerró el volante, que ya hizo su debut en las redes y espera paciente por una oportunidad más grande.

Por: Gustavo Gallardo | En Twitter; @GallarGus

Galería de River vs. Liga de Quito

Galería de River vs. Chapecoense

Muñeco ganador

Marcelo Daniel Gallardo, creció en el barrio Parque San Martín de Merlo, provincia de Buenos Aires. Cuando nadie lo llamaba Muñeco ni se adivinaba su futuro de jugador exquisito, menos aún de director técnico que haría historia en River, él pensaba más en barriletes que en la pelota. A los 7 años, soñaba con ser piloto de avión y el fútbol no le divertía en absoluto.

De chiquito jugando en un club de  su ciudad natal, tuvo una mala experiencia futbolística. A  los tres minutos de ingresar a la cancha,  un pelotazo impactó de lleno en su cabeza y lo dejó mareado. La historia de Marcelo Gallardo  es entender cómo la pelota pasó de no significar nada a ser todo (o casi todo) lo que importa.

Su historia de la mano del Millonario comenzaría pronto, a los 12 años se probó en River y a los 17 debutó en la Primera, con Daniel Passarella como DT, el 18 de abril de 1993 en un encuentro que el Millonario le ganó 2 a 0 a Newell’s. Fue en esa época cuando lo bautizaron Muñeco,  empezaba a entrenar en Primera. Con cara de nene, ni granos tenía cuando lo apuraban en la cancha: Ahí va el muñequito, ojo con el muñequito.

A partir de ese momento para Gallardo en  River fue todo felicidad, ya que fue uno de los mayores partícipes de la gloria del equipo en los ’90.

El mismo año de su debut,  se consagró campeón del Torneo Apertura 1993 y al año siguiente en el Torneo Apertura 1994. En ambos casos las apariciones de Gallardo lo fueron moldeando como uno de esos jugadores de quienes no se podía prescindir, era el que armaba casi todo el juego.

Posteriormente llegó el triunfo en la Copa Libertadores de América, en 1996.

Luego de toda la algarabía de la Copa Libertadores, los triunfos del River  continuarían y sería momento de alzar la copa de Campeón del Torneo Apertura 1996.

Un año después, en 1997 Gallardo era ya una figura indiscutible en el ambiente del River, y de su mano como capitán del equipo, la institución alcanzó el Torneo Clausura 1997, la Supercopa y el Torneo Apertura del mismo año.

En 1998 fue convocado para jugar con la Selección el  Mundial de Francia de ese año. Después de eso, dejaría Núñez para mudarse a Mónaco donde también seria ídolo. Este equipo gracias a Gallardo consiguió el triunfo de la Liga de Francia y la Copa de Francia en la temporada 1999/2000. A fines del 2002 volvió a su casa para dos años después quedarse con una nueva estrella local, River levantaría el Torneo Clausura 2004.

A finales del 2006 se fue al Paris Saint-Germain donde finalmente se retiró.

Como dt en Núñez, le tocó reemplazar nada menos que a Ramón Díaz, quien decidió retirarse luego de conseguir el título en el torneo Final 2014, el primero de River en seis años. Sin embargo, el Muñeco llegó con el objetivo de que ese equipo campeón diera un paso más y así fue. Le dio su impronta al equipo y hasta ahora siempre luchó por grandes objetivo.

Fue el encargado de devolvernos al plano internacional, primero al lograr que el equipo levantara la Sudamericana tras eliminar a Boca, después sucedería lo mismo en la Recopa Sudamericana al enfrentar a San Lorenzo y más tarde se quedaría con la Libertadores donde se consagraría en el Monumental tras vencer a Nacional. Más tarde emprendería viaje a Japón, el primero del 2015 para disputar la Suruga Bank y en diciembre espera el Mundial de Clubes para seguir haciendo historia.

Por: Luciana Contreras

Pedro Alexis González

Pedro Alexis González nació un 10 de marzo de 1946 en Bella Vista, Corrientes. Empezó en su club de barrio, el Lipton. Lo llevaron a una prueba de San Lorenzo y quedó. Debutó en 1966 a los 20 años contra Lanús, en un partido que terminó 1-1.

Formó parte del famoso equipo invicto «Los Matadores». Ese equipo ganó el Metropolitano ’68. Se quedó en el club hasta 1971, para pasar al Defensor Lima de Perú. Allí fue ídolo, convirtiendo varios goles al eterno rival (Alianza Lima) y buenas actuaciones, que fue lo que lo llevo a ser el más querido por la gente, sin embargo decidió volver a la Argentina.

En 1975 se dará su llegada al club Millonario, Labruna quería un extremo derecho y le trajeron a Pedrito. No tardó mucho en adaptarse, llegó y ganó el bicampeonato de 1975 que cortó la sequía de 18 años sin títulos.

Dos años más tarde, en  1977 Pedro sería determinante para ganar el Metro ’77, con un muy recordado gol a Gatti en la cancha del eterno rival. Con ese triunfo, el Millonario quedaba solo en la punta.

Era un futbolista rápido y con buen remate, González era titular indiscutido con Labruna. En el 78′ perdió la titularidad, pero la recuperó en el bicampeonato de 1979.Después de eso,  se fue a Talleres en 1981.

En total convirtió  53 goles en 305 partidos, sumados a los 7 títulos. Se retiró en Renato Cesarini. Era uno de los mejores en su puesto. Y se llamaba Pedro Alexis González.

Por: Luciana Contreras