Prí­ncipe de Núñez

Con sólo decir príncipe todos sabemos de quién estamos hablando. Nada más ni nada menos que del uruguayo que llegaría a River para regalarnos su talento.

Además de su talento Enzo siempre fue admirado por su humildad, a pesar de ganar todo y ser un grande en el campo de juego lo era todavía mucho más fuera de la cancha donde demuestra día a día la clase de persona que es.

Nació un 12 de noviembre en Montevideo Uruguay y a los 14 años, luego de probarse sin suerte en los clubes Peñarol y River de Uruguay, fue fichado por el Wanderers, donde debutó en marzo de 1980 y casi dos años después cruzó el Río de la Plata para recalar en River donde comenzaría otra historia, donde se convertiría en ídolo.

los 21 años de edad debutó contra Ferrocarril Oeste, de la primera división del fútbol argentino, convirtiendo su primer gol de penal.

Pero recién en las temporadas 1984 y 1986, Francescoli explotó y bajo las órdenes del técnico Héctor Veira, se coronó campeón y máximo goleador del Campeonato Argentino en dos oportunidades.

El domingo 9 de marzo de 1986 se consagró campeón argentino con River, 3 a 0 sobre Vélez. Marcó un penal suyo en el último minuto de juego y además fue el goleador del torneo con 25 conquistas.

en River el Príncipe ganó la Copa Libertadores de América y el Torneo Apertura en 1996. Un año después integró el conjunto ganador de los campeonatos Clausura y Apertura, mientras que en 1997 ganó los torneos Clausura, Apertura y la Supercopa.

El 1 de agosto de 1999 fue el día seguramente más soñado. Fue el día en que 80.000 espectadores colmaron el Monumental con un único motivo: agradecerle a Enzo todo lo que nos había dado. Fue el día en que otro uruguayo, el ilustre Walter Gómez dio el puntapié inicial. Fué el día en que diseñó el equipo de River con muchos amigos y para colmo cerró la noche con un pase a Marco y de este a Bruno para que sellen el último gol de River. Para anunciar que la dinastía Francescoli continúa.

En esa tarde Enzo recogió algo de lo tanto que había sembrado en su brillante trayectoria: su partido despedida se transformó en una fiesta inolvidable para él y para todo River.

Con la selección uruguaya jugó 73 partidos y marcó 17 goles convirtiendo en total en los distintos equipos que jugó 198 tantos, obteniendo ocho títulos con River Plate, uno con el Olympique de Marsella y cuatro con la selección de Uruguay (un Sudamericano Juvenil, la Copa Nehim y dos Copas América).

Por: Luciana Contreras

El Ángel del gol

Juan Pablo Ángel nació un 24 de octubre de 1975 en Medellín. Desde muy joven le gustó el fútbol, siempre fue hincha de Atlético Nacional y despertó una intensa pasión por River  tanta era esa pasión que en 1997 el delantero, pese a recibir ofertas para irse a jugar a España y así asegurar su futuro económico, decidió ir por su sueño y jugar por River, sin duda una decisión radical que da a entender que el nacido en Medellín, quería vestirse de gloria. 

El sacrificio que realizó Juan Pablo Ángel para triunfar en Argentina es conocido por todos. Entrenóen doble turno, tenía su propio preparador físico, y como si fuera poco se dedicó a potenciar sus virtudes con el ejercicio como método y la disciplina como constancia, así fue como  logró hacerse a un puesto entre los mejores del fútbol argentino. Pasó de ser suplente en River a integrar el equipo de los 4 fantásticos (Ángel, Saviola, Ortega y Aimar).

Su llegada al Millonario, se produce después de haber tenido  grandes actuaciones en Nacional de Medellín, fue en 1997 cuando Ramón Díaz, en ese entonces director técnico de River, se fijó en el delantero y como siempre acertó con su llegada. Además, en aquel entonces Ángel no solo desembarcaba en un fútbol nuevo y en el equipo más grande de la Argentina, sino que también llegaba justo cuando el Príncipe Enzo decidía colgar los botines…

El hombre nacido en Medellín,  ganó dos campeonatos vistiendo La Banda, en uno de ellos fue goleador -año 2000 con 13 goles-  y además, dejó un gran recuerdo en River ya que entre 1998 y 2000 anotó 62 tantos. No solo eso, sino que también, se dio el gusto de marcar el último gol del superclásico del milenio pasado. Además, tiene otro récord. es el único extranjero, después de Francescoli, en quedar como goleador de un torneo AFA con River.

El delantero, tuvo una larga trayectoria que lo llevó a jugar por distintos países, como ya se dijo su carrera comenzó en Atlético Nacional y de ahí pegó el salto para llegar al Más Grande. Tras su salida de Núñez se fue a Inglaterra para formar parte del Aston Villa donde jugó en la Premier durante seis  temporadas para luego marcharse a la MLS.

En Estados Unidos pasó por tres clubes diferentes donde se ganó el cariño y la admiración de sus fanáticos, sin embargo luego de varias temporadas volvió en 2013 para cerrar su carrera en el club de sus amores con los colores que lo vieron nacer, Atlético Nacional.

Su retiro del fútbol profesional se produjo de una forma bastante particular ya que fue el 10 de diciembre del año pasado cuando su equipo Atlético Nacional de Medellín se enfrentó en la final de la Sudamericana al Millo en el Monumental. Sin lugar a dudas un momento de sentimientos encontrados para el colombiano que supo dejar su huella en Núñez para ser recordado como el Ángel del gol.

Por: Luciana Contreras

El Tolo Gallego

Nació el 25 de abril de 1955 en Morteros Córdoba bajo el nombre de Américo Rubén Gallego pero con el paso del tiempo sería mucho más conocido por su apodo ‘Tolo’. Se destacó siendo un volante central combativo, importante en la recuperación del balón y fundamental en el orden de cualquier equipo, haciendo una y otra vez los relevos correspondientes.

Debutó en primera de visión el 15 de diciembre de 1974 en su Córdoba natal jugando para Newell’s ante Talleres.  Siete años después, durante el Torneo Nacional de 1981 se produciría su llegada a la Ciudad de Buenos Aires para vestir la banda roja sobre el pecho.

Además, como una incontable cantidad de jugadores de River Gallego vistió la camiseta albiceleste. En 1975 fue convocado para el Torneo Esperanzas de Toulon, donde conoció a  Daniel Passarella. A partir de ese momento, y durante las décadas del 70 y del 80, caminó con la albiceleste en el pecho. Su nivel en el conjunto nacional fue ascendiendo hasta llegar en 1978 a la estación “el cielo”: ese año tocó con sus manos el trofeo más importante del universo futbolístico. Cuatro años después, en España, jugó su segundo Mundial. Como ayudante de campo del Káiser viajó a la Copa del Mundo de Francia, en 1998.

Disputó  66 partidos entre 1975 y 1982, además de los mundiales del 78 y 82 en los que marcó tres goles.

Jugó defendiendo los colores del Más Grande hasta 1988 cuando se retiró como futbolista e inició su carrera de entrenador después de haber ganado 1 Campeonato Local, 1 Copa Libertadores, 1 Copa Intercontinental y 1 Copa Interamericana.  El «Tolo» convirtió 35 goles en 440 partidos disputados en toda su carrera a lo largo de 14 años.

Como dt dirigió al Millonario en varias ocasiones y casi siempre su apellido estuvo ligado al éxito en Núñez. Llegó por primera vez al banco del Monumental después de la salida de Pasarella quien dejaba su cargo para ponerse el buzo de seleccionador a nivel nacional durante 1994. Fue el propio Daniel Alberto quien lo recomendó al por entonces presidente del Más Grande Antonio Davicce. Debutó en el Clausura de ese año aunque no muchos confiaban en sus capacidades, 20 fechas después cambiaba esa desconfianza por aplausos y se coronaba campeón siendo invicto algo inédito en la historia del Millonario.

Después la selección se cruzaría nuevamente en su camino para sacarlo de River y llevárselo aunque esta vez como ayudante de campo integrando el cuerpo técnico de Pasarella, sin embargo el Millonario nunca se apartaría de su camino. Volvió al Monumental nuevamente para ocupar el banco que había dejado un tiempo atrás lleno de gloria, ya había llegado el nuevo milenio y  habían pasado 6 años desde la última vez que había ocupado su lugar en River.

Sin embargo, esta vez su mandato sería más corto, estuvo a cargo del equipo tan solo un año, hasta 2001 y desde entonces River y el Tolo no se han vuelto a encontrar.  Además del Millo se hizo cargo de otros equipos como Newelll’s, Independiente y Toluca de México.

Por: Luciana Contreras

Por Siempre Cavegol

(Incluye Video) El fanatismo de los hinchas de River por el goleador creció este último tiempo, Agustín es uno de los miles que lo tienen como ídolo y habló en exclusiva con RDLT​, es por eso que hizo una bandera con el lema: “Por siempre Cavegol”.

Es una bandera entre varias, pero no deja de pasar desapercibida, es que está ubicada justo por encima por donde sale el equipo en el Monumental, “La bandera es la de Cavenaghi en agradecimiento hacia él, la tenemos ubicada en la Sivori Baja llegando al lado de la San Martín, justo arriba por donde sale el equipo” nos contó Agustín.

“Nosotros habíamos hecho la bandera de Barovero y al tiempo que la hicimos empezaron a surgir los rumores de que Cavenaghi se iba cuando terminaba el torneo y dijimos que era el momento para hacerle una bandera a Fernando, para agradecerle porque es uno de los nuestros jugando adentro de la cancha”, agregó.

Terminó su tercer ciclo con la camiseta de River, así lo prefirió él, irse como un ganador, por la puerta grande del club de sus amores, consagrándose como ídolo al obtener la tan ansiada Copa Libertadores. Estuvo “en las buenas y en las malas muchos más” es por eso que el cariño de los hinchas por el Torito es único.

No habrá otro como él

En esta noche especial aprovechamos para homenajear a un verdadero ídolo millonario,  a uno de esos grandes que no solo hablaba adentro de la cancha por sus jugadas, sus goles y su calidad sino también fuera de ella, diciendo las cosas como las veía siempre pensando en el bien de River, hoy le brindamos un pequeño y humilde homenaje a Norberto Alonso, el Capitán, en el día de su debut en la primera del Millo.

Un 8 de agosto pero de 1971, hace exactamente 44 años el Beto se ponía por primera vez el manto sagrado con el que se convertiría en una leyenda del club.

Nació en la ciudad de Vicente López un  de enero de pero fue criado en la localidad bonaerense de Los Polvorines, en su infancia y adolescencia el «Beto» era hincha de Racing y palpitó intensamente la campaña del equipo que ganó la Intercontinental ante el Celtic de Escocia en 1967.

Tras jugar en clubes de barrio junto con muchachos que a veces lo pasaban bastante en edad, Alonso llegó a las divisiones juveniles de River a los 14 años, de la mano de Carlos Palomino, un descubridor de cracks. Al principio jugó de wing izquierdo y después ocupó su tradicional puesto de enganche, el número 10, donde descolló por su técnica y habilidad.

En Primera debutó en 1971 (ante Atlanta) promovido por el técnico brasileño Didí quien lo llevó con los con los profesionales a jugar un partido amistoso en el Chaco, y resultó tan bueno que lo hizo de debutar de número 11 ante Atlanta.

Por: Luciana Contreras

Riverplatense glorioso

Ubaldo Fillol, más conocido como ‘El Pato’,  se caracterizó por sus dotes atléticas que le permitían volar de palo a palo, por su agilidad inusual y por su temple que le permitía dar lo mejor de sí en los partidos trascendentes.

El Pato fue una de las máximas figuras del Mundial 78 pero eso se debió a las buenas actuaciones que tuvo defendiendo el arco Millonario. Sus atajadas increíbles le sirvieron para ser considerado unánimemente como el mejor arquero de ese torneo.

Ubaldo Matildo Fillol nació el 21 de julio de 1950 en San Miguel del Monte, una localidad de la provincia de Buenos Aires. 23 años después, en 1973 llegaría a la ciudad para jugar sus primeros partido bajo los tres palos del arco más grande del mundo.

Su debut en la primera división se produjo el 1 de mayo de 1969 durante el campeonato Metropolitano de ese año   cuando jugando para Quilmes recibió  seis goles. Ese día su equipo perdería 6 a 3 ante Huracán jugando nada más ni nada menos que en el estadio del mítico rival. Su fuerza de voluntad le permitió sobreponerse a ello.

Después de dar sus primeros pasos en  Quilmes, su carrera continuó en uno de los clubes de Avellaneda, más precisamente en Racing donde estuvo un año demostrando un gran rendimiento, que le permitiría  luego pasar al Millonario.

Fillol llegó al Millonario en 1973, cuando la sequía de títulos ya llegaba a 16 años. Llegó para ser campeón y lo logró. Fue una parte vital del histórico bicampeonato de 1975, el que devolvió a River a lo más alto del fútbol nacional.

Defendió los colores de La Banda durante diez años y lo hizo de gran manera, ganó siete títulos entre los que se puede contar el bicampeonato ya mencionado. Además, de la consagración en el 75, ganó los Metropolitanos de 1977, 1979 y 1980 y los Nacionales de 1979 y 1981.

Como ya se dijo, además de los tres palos de Núñez, defendió los colores de la Selección Nacional obteniendo el campeonato mundial de 1978, siendo una de las claves. No fue la única Copa del Mundo que jugó, también tuvo participación en las del  74 y del 82. Justamente, en 1974 se produciría su debut en este tipo de competencias su primer partido fue el empate ante Alemania Democrática.  Después, jugaría 13 partidos más defendiendo la albiceleste en los tres mundiales que disputó.

Su despedida de las canchas fue el 22 de diciembre de 1990 cuando defendiendo la camiseta de Vélez le tocó enfrentar a River por la última fecha del Apertura. Sus  intervenciones le permitieron festejar a Newell’s un nuevo título. Ese día se retiró ovacionado  del estadio Monumental , donde mostró su mejor repertorio,  esto dio cuenta de la admiración que cosechó en sus 21 años de carrera profesional.

Nada puede borrar todo lo que el Pato aportó durante los diez años en los que se adueñó del arco más grande del mundo.

Por: Luciana Contreras