Norberto Yácono

Norberto Yácono, fue uno de los representantes de la etapa más brillante en la gloriosa historia de River. Se desempeñó en el Millonario como marcador derecho, jugaba de cuatro, y en los 15 años que vistió la banda roja cruzándole el pecho convirtió su sector en una zona infranqueable, colaborando, así, en el juego de la Máquina.

Yácono, jugó 393 partidos con La Máquina. Fue campeón con River en seis ocasiones: 1941, 1942, 1945, 1947, 1952 y 1953. Fue uno de los primeros hombres en hacer la marca personal, según se cuenta por sugerencia de otro grande como fue Renato Cesarini. Por esto, se ganó el apodo de «Estampilla». También, era un hombre fundamental en las coberturas, llegaba siempre a tiempo para salvar sobre la raya, una preocupación por la característica de Amadeo Carrizo de jugar lejos del arco.

Como tantos otros ídolos Millonarios, también jugó en la Selección Argentina donde debutó un 25 de mayo de 1942, en un partido en el que estaba en juego la Copa Newton. La albiceleste goleo por 4 a 1 a Uruguay. Su último encuentro fue un 13 de mayo de 1951, en un amistoso ante República de Irlanda en el que también ganó Argentina pero  por la mínima.

River lo disfrutó 16 años, en los que logró seis campeonatos y jugó 393 partidos. El 21 de junio de 1953 disputó su último partido en Manuela Pedraza y Cramer ante Platense. De ahí pasó a México para jugar en el América, durante cinco años. También, fue a otro destino poco común: Canadá y se retiró en el 60 siendo el primer jugador argentino en actuar en la Liga de fútbol de los Estados Unidos. Sin embargo, después de su retiro en el año 1962, seguiría ligado a la pelota, su destino era ser técnico.

Como entrenador, el “Pacha” fue nombrado ciudadano de honor de Kansas City por haber logrado que el Santos de Pelé jugara en esa ciudad. Tras su regreso al país e instalado definitivamente en Argentina desde 1972, Yácono entrenó a Lanús y Godoy Cruz. En River, su lugar en el mundo, se desempeñó como coordinador de las inferiores, y fue técnico de los juveniles y profesionales del club.

Estuvo ligado al Millonario hasta sus últimos días, allá por noviembre de 1985.

Por: Luciana Contreras

Señor futbolista

Era un señor, un señor dentro y fuera de la cancha. Se portaba como un señor y jugaba como un señor. No sólo eso, es el segundo futbolista más ganador de la historia de River con una cifra nada despreciable, 15 títulos entre 1946 y 1947. Esta es la historia de Ricardo Vaghi…

Nació en 1916, y fue criado en los potreros de Parque Centenario. Sus primeros pasos como futbolista profesional intentó darlos, nada más ni nada menos, que en el eterno rival de los Millonarios. Sí, Boca. Sin embargo, en aquel club no supieron apreciar su capacidad futbolística ya que jugaba poco y nada, por lo que decidió cambiar de rumbo, aunque todavía en su destino no se cruzaba la banda roja.

Tras no quedar en Boca, Vaghi fue a probar suerte en otra institución y se marchó a Almagro, tenía tan sólo 15 años. Allí lo vieron de River, y enseguida se dieron cuenta que ese muchachito tenía futuro y decidieron ficharlo. En ese momento, sin saberlo comenzaba el camino para convertirse en ídolo vistiendo la camiseta del Más Grande.

Tuvo que tener paciencia para dar el primer paso en el fútbol grande pero dicen que lo bueno se hace esperar y así fue. Su debut con la camiseta de River se produjo con 19 años, un día de Agosto de 1935. Ricardo Vaghi jugaba su primer partido con el equipo del Millonario. Entró debido a la lesión de, quien por ese entonces era su compañero, Teófilo Juárez. El encuentro terminó en derrota para los de Núñez por 2 a 0 ante Platense.

Ricardo Vaghi fue tal vez el mejor defensor central de su tiempo, sin embargo, también, fue uno de los grandes olvidados por los técnicos de la Selección Nacional. Aunque parezca mentira, jamás tuvo la oportunidad de vestir la camiseta albiceleste pese a que por su desempeño dejaba en claro que estaba para jugar en el seleccionado.

Su último partido vistiendo la camiseta del Más Grande fue el 24 de noviembre de 1949 cuando River le ganó a Ferro por 1-0, pese a la victoria ese partido no será recordado con alegría por el mundo Millonario. Es que esa tarde Vaghi trabó una pelota y el delantero rival cayó encima de su rodilla rompiéndole los ligamentos y meniscos. Salió de la cancha caminando a duras penas, pero buscando conservar ese porte que lo hizo un caballero distinguido de las canchas. Esa sería la última vez que vestiría la camiseta de abotonada que por aquel entonces usaba River.

Por: Diego Adur

Artime: el goleador

Luis Artime uno de los máximos goleadores de todos los tiempos, se destacó en la década del 60 siendo un centrodelantero distinto para su época. Jugador de River y de Selección, con la que jugó el mundial de 1966.

“Luisito” como lo llamaban, nació en Mendoza un 02 de diciembre de 1938, sin embargo en su provincia natal nunca pudieron verlo jugar al fútbol. Es que a los 13 años de edad se fue a vivir con su familia a Junín de Buenos Aires porque su papá, don Luis, que entonces era empleado de la sección de hojalatería del ferrocarril había sido trasladado a la estación de trenes de esa ciudad.

Muchos lo acusaban de ser desgarbado, o incluso llegaban a decir que era torpe. Decían que no divertía al espectador y que la técnica nunca fue amiga suya. Él, sabía todo eso pero se reía de quienes decían aquellas cosas. “Siempre acabo siendo la solución en todos los equipos”. Así se reconocía Luis Artime, una fábrica inacabable de goles. ‘La Fiera’ o ‘El diente’ eran algunos de sus apodos.

Su mejor momento lo vivió durante la década del 60 cuando jugó en River, sin embargo su carrera futbolística había comenzado un tiempo antes. Su primer club fue Atlanta aunque de chico se desempeñó como delantero de club Independiente de la Liga del Oeste de Junín.

Su debut con la camiseta de Atlanta fue en 1959, club en el que marcó 50 goles en 67 partidos. Su capacidad goleadora hizo que despertara el interese de los grandes clubes, siendo River su destino.

Llegó a Núñez luego de que la dirigencia Millonaria desembolsara 15 millones de pesos más los pases de Luna, Puntorero y Jorge Fernández, a los que luego volvería a transferir. En River anotaría, entre 1962-1965, 70 goles en 80 partidos. Durante esa época, le tocó compartir el vestuario con grandes glorias como Amadeo Carrizo, Martín Esteban Pando, los brasileños Delem (Vladem Lázaro Ruiz) y Roberto Frojuelo, Ermindo Onega, Roberto Matosas, Luis Cubillas, “Pinino” Más y otros.

Como jugador puede decirse de él que era muy veloz y encarador. Con mucha astucia iba a espaldas de los defensores centrales y en River, tuvo un compañero de lujo como Ermindo Onega. Otro crack que supo ser uno de los principales asistidores para marcar goles.

En 1965 tuvo un paso fugaz por el fútbol europeo. Se fue al Real Jaén, de España, donde disputó tan sólo quince partidos. Rápidamente volvió a la Argentina para jugar en Independiente. Así, llegarían más éxitos para su carrera: goleador en dos oportunidades y campeón del Nacional 67. Posteriormente seguiría su carrera por Brasil y Uruguay.

También, fue jugador de la selección Argentina. Siempre era convocado, tanto en su etapa como jugador de River como en Independiente. Vistiendo la albiceleste, se destacó en el Mundial de Inglaterra 66 marcando 3 de los 4 goles argentinos. Al año siguiente fue el goleador del Sudamericano disputado en Montevideo, con 5 tantos. Además, dejó una huella difícil de igualar con la camiseta nacional: 24 goles en 25 partidos internacionales.

Por: Luciana Contreras

Galería de San Lorenzo vs. River

Venini: Un campeón

Julio Luis Venini había nacido en La Plata el 29 de Julio de 1929. Fue un destacado defensor Millonario que supo consagrarse tricampeón con La Banda en la década del 50, ademas, integró la destacada Maquinita de Núñez.

Su carrera como futbolista empezó en Estudiantes, club en el que hizo las inferiores y en el que llegó a debutar en la primera división durante el año 1948, casualmente, contra River para convertirse en profesional. Venini disputó 28 partidos en el club platense, marcando tan sólo un gol.

Tres años después de convertirse en profesional, durante 1951, se produciría el traspaso de Venini a River, institución en la que se convertiría en ídolo.En River se produjo la inversa: pasó del club platense al de los Millonarios por 450.000 pesos de entonces y en su primer partido enfrentó a Estudiantes. Con la camiseta del Más Grande jugó 137 encuentros y, al igual que en el Pincha, anotó un tanto.

Cabe destacar que su cuota goleadora no era muy alta debido a su posición en el campo de juego. Su puesto era el de marcador central, se desempeñaba como 2 pero también supo jugar como volante central. Sin embargo, era un jugador con mucha presencia y buen manejo de la pelota.

En River formó parte de la famosa Maquinita con la que salió campeón en tres ocasiones: 1952, 1953 y 1955. Su primera conquista con la camiseta de River, la logró acompañado de apellidos ilustres de la historia del Más Grande. Por 1953 el equipo formaba con: Amadeo Carrizo en el arco; Pérez y Soria en la defensa; el medio campo lo integraban Yacono, Venini y Ferrari; y en la delantera estaban Vernazza, Prado, el uruguayo Walter Gómez, Angel Labruna y Félix Loustau.

Y fue justamente en 1955 compartió la consagración con otro ídolo del Millonario, nada más ni nada menos, que Enrique Omar Sívori.

Falleció a los 76 años en la ciudad balnearia de Mar del Plata.

Por: Luciana Contreras