«El Charro» Moreno

José Manuel Moreno, más conocido como “El Charro” nació en Buenos Aires el 3 de agosto de 1916. Se dice que revolucionó el fútbol y quienes lo vieron jugar consideran que estuvo a la altura de otros grandes de éste deporte como Pelé, Maradona y el mismísimo Alfredo Di Stéfano.

Empezó a patear la pelota por las calles empedradas del barrio de la Boca, cerca de su casa. Había decidido ir a probarse al club de la rivera, sin embargo allí le cerraron las puertas por lo que decidió buscar revancha en la casa de su clásico rival, River. En Núñez supo brillar en dos períodos en los que ganó 5 campeonatos.

El Millonario fue su cuna futbolística ahí, dio sus primeros pasos en una gira amistosa durante 1934 por Brasil. Tenía tan sólo 18 años, ese día jugó al lado de Bernabé. El gran goleador de River presionó al técnico, Américo Hirschl, para que lo ponga «al pibe Morenito», como solía llamarlo. Pero éste se negaba, hasta que Bernabé se plantó: «Si no juega Moreno, yo no juego». El día de su debut, convirtió el 1 a 0 parcial de un 2 a 1 sobre Platense. Pero antes, en una gira por Brasil, en el segundo partido, ante Vasco Da Gama, jugó al lado de Bernabé. Sin embargo, esto no le haría ganar el puesto con tanta facilidad, ya que tuvo que esperar hasta 1935 cuando haría su debut en primera división. Jugó en River hasta 1948.

Desde ese entonces “El Charro” dio sus primeros pasos para convertirse rápidamente en ídolo Millonaria, se volvió también un referente tanto en el vestuario como en las tribunas, donde los hinchas llenaban los estadios para verlo jugar.

Moreno destacaba, no tanto como por su capacidad de trabajo como por su disciplina táctica y su capacidad goleadora. Tenía un gran disparo con ambas piernas e iba muy bien de cabeza. Además tenía una gran capacidad de trabajo aunque también, según se contaba en esa época, tenía varios vicios comunes en la época entre los grandes jugadores. Pese a esto, su talento por ambas bandas era innegable, y de a poco fue gestando uno de los grandes equipos de todos los tiempos con el que conquistó los campeonatos nacionales de 1936, 1937, 1941 y 1942: “La Máquina”. Si bien aquel equipo estaba compuesto de otros grandes jugadores como Muñoz, Pedernera, Labruna y Lousteau, el “Poeta de la Zurda” era, sin dudas, el de mayor popularidad, tanto dentro como fuera del campo de juego.

Su calidad como futbolista, le permitió llegar a la selección, en la que permaneció durante 14 años. Aunque nunca pudo disputar una Copa Mundial con la albiceleste ganó tres torneos sudamericanos, antecesores de la Copa América actual, en 1941, 1945 y 1947. Pero no sólo con títulos inscribió su nombre en la historia, además, marcó el gol 500 en 1942 y resultó elegido mejor jugador en 1947.

Por: Luciana Contreras

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