Di Stefano, la Saeta Rubia

Alfredo Di Stefano, uno de los grandes ídolos de River y del fútbol mundial, un grande entre los grandes que supo ganar títulos en cada uno de los clubes donde jugó.

Di Stéfano nació el 4 de junio de 1926 en Barracas, donde antiguamente estaba el puerto de Buenos Aires. Su abuelo Miguel, fue el primer de la familia en llegar al país desde Capri en Italia. Hijo de Alfredo y Eulalia Laulhé Gilmont, de descendencia francesa e irlandesa tuvo dos hermanos Tulio y Norma.
Inició su carrera como futbolista en el club de sus amores, River, allí jugó su primer partido oficial en 1945 a los 19 años de edad.

En esa ocasión el rival era Huracán, club al que pasaría al año siguiente luego de obtener lo que sería su primer campeonato con el “Millonario”. Tan sólo un año estuvo en el club de Parque Patricios. Cuando River disfruta de La Máquina con una delantera formada por excelentes jugadores como Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau, Di Stefano retornaría a su casa para ganar el campeonato de 1947. En ese entonces, también compartía equipo con otros grandes ídolos del club como Néstor Rossi o Amadeo Carrizo. Fue a partir de ese momento que la prensa lo bautizó como La Saeta Rubia, por el color de su pelo y la velocidad en el ataque. Sería ese mismo año, 1947, en el que se consagraría como máximo goleador.

En 1948, se suspende el campeonato argentino debido a una huelga de jugadores por lo que “la Saeta Rubia” busca nuevos rumbos. Así, desembarca en Colombia, más precisamente en Bogotá para jugar en Millonarios, y al igual que en River, no sólo ganaría otro título sino que también se consagraría como máximo artillero. Esto le valió la mirada de varios clubes europeos que rápidamente quisieron hacerse con los goles del argentino. En el equipo cafetero marcó 267 tanto en 294 partidos.

Finalmente, en 1953, luego de una disputa con el Barcelona, Alfredo Di Stéfano pasaría a la “Casa Blanca”, el Real Madrid se quedaba con la joya más preciada. Debutó en el club “Merengue” en un partido amistoso ante el Nancy. El partido terminó en derrota (2-4) y a Alfredo se lo veía con evidentes signos de cansancio, había llegado esa misma mañana a Madrid desde Barcelona en tren y con cinco kilos de más. Cuatro días después debutaba en la Liga en la tercera fecha, había una gran expectativa y, por supuesto, aquel jugador de cabellera rubia no defraudó, ese día marcó un gol que fue el puntapié inicial para una gran temporada. En el Real se corona campeón de la Liga Española durante el 1954, 1955, 1957, 1958, 1961, 1962, 1963, 1964. También ganó la Copa de Europa de 1956, 1957, 1958, 1959, 1960, la Copa Generalísimo 1962 y la Copa Intercontinental de Clubes de 1960. Su último encuentro en el club español fue la final de la Copa de Europa frente al Inter de Milán el 27 de mayo de 1964; Di Stéfano fue visto como uno de los responsables de la derrota y al mes siguiente dejaba el club.

En su trayectoria como jugador, además, vistió la camiseta de la selección nacional y la de España. Debutó en el Sudamericano de 1947 con la albiceleste donde se coronó campeón. Vistiendo la camiseta de la selección convirtió seis goles. Representando a la Selección Española, viajó a Chile para disputar el Campeonato Mundial de 1962. Sin embargo, una lesión durante un entrenamiento le impidió jugar el mundial. En su vasta carrera, convirtió 694: 64 goles en River, 10 en Huracán, 157 en Millonarios, 418 en Real Madrid, 16 en Español, 6 en la Selección Argentina y 23 en la Española.

Di Stefano no podía estar lejos de la pelota, así fue que se hizo entrenador. Debutó en 1967 con Elche CF. Cosechó éxitos con Boca J, Valencia, River y Real Madrid, último equipo al que entrenó en 1991. Desde el 2000 fue nombrado Presidente de Honor del Real Madrid.

A poco de cumplirse tres meses de su fallecimiento, el 09 de Julio a los 88 años, esta es la manera que desde nuestro espacio le rendimos homenaje y recordamos a la Saeta Rubia.
Por: Luciana Contreras

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